¡Tu carrito está actualmente vacío!

Las leyes cósmicas para la vida cotidiana
Nuestra forma de percibir el mundo determina el mundo que creamos. ¿Cómo funciona esto? El universo funciona a partir de ciertas leyes que nos permiten comprender un poquito mejor su mística. En primer lugar, se rige por una lógica holográfica, en donde todo se repite infinitamente, una cosa dentro de otra.
En segundo lugar, todo lo que nos rodea es un reflejo de nosotros mismos. Es fácil notarlo con nuestro ánimo. Cuando estamos tristes, de repente todo el mundo se ve más apagado, mientras que al estar alegres parece que la vida nos sonríe. Si encontramos algo nuestro que no nos gusta empezamos a verlo en todos lados, o por ejemplo, si estamos enamorados, aparece el amor en todas partes. Los ejemplos son interminables.

Entonces, ¿de qué nos sirve saber esto? Si tomamos conciencia de que todo está conectado e integrado, y de que las situaciones que “nos encontramos” son un reflejo de los propios pensamientos, sentimientos y comportamientos, quiere decir que, si cambiamos nosotros, también cambia lo que nos rodea.
Podés transformar el mundo, transformándote vos primero. Esta sabiduría nos permite tomar una perspectiva diferente de las cosas; aprovechar cada oportunidad para conocernos; entender que las cosas no “me las hacen a mi”; usar las leyes en nuestro favor. Si tenemos un propósito claro, el mundo va alinearse con eso y darnos las respuestas.
Vos mismo determinas tu realidad. ¿Ya sabes que querés crear?




Deja una respuesta