Etiqueta: algas

  • Packaging comestible y zero waste: cuando el envase también es comida

    Packaging comestible y zero waste: cuando el envase también es comida

    NakedPak, proyecto de la diseñadora israelí Naama Nicotra del Holon Institute of Technology, propone una alternativa radical a los plásticos de un solo uso: envases comestibles a base de algas que se disuelven en agua hirviendo y no dejan residuos.

    Nicotra combinó gastronomía y diseño para desarrollar un material derivado de algas que es comestible, neutro en sabor y apto para integrarse a la cocción. El resultado es un biopack transparente que contiene la comida, se enjuaga y luego se disuelve para convertirse en parte del plato. Así, el envase desaparece sin generar basura y transforma la experiencia de consumo en un acto realmente circular.

    La propuesta fusiona comida y envase en un solo producto: el packaging, hecho a base de algas, es comestible y se cocina junto con la comida. Puede ser neutro o traer sabor incorporado –a tomate, curry o frambuesa, por ejemplo–, de modo que además de contener la preparación, hace al sabor final del plato.

    Esta línea de diseño reduce el uso de plásticos en porciones individuales, acercando soluciones concretas e inspirando a productores y diseñadores a repensar las cadenas de valor con criterios de salud y bajo impacto.

    Repensar el envase como parte de la experiencia gastronómica abre un camino concreto hacia un consumo más responsable, porque cuando nada se tira, todo puede sumar.

    ¿Te animarías a probar este producto? Contanos en qué plato lo usarías primero y qué sabor te tienta.

  • Reemplazando la batería por algas

    Reemplazando la batería por algas

    Las algas no solo alimentan, también pueden encender cosas.
    Un equipo de la Universidad de Cambridge mostró que, con cianobacterias, luz y un poco de agua, es posible mantener en marcha un microprocesador durante meses.

    La idea es directa y elegante. Las algas verdeazuladas hacen fotosíntesis y liberan electrones. Con un par de electrodos no tóxicos, ese flujo se recoge y se convierte en corriente útil. Relojes, sensores y pequeños aparatos son los primeros candidatos para este sistema, que no busca reemplazar todas las baterías, sino evitar pilas desechables donde no hacen falta.

    Hoy, grupos de investigación y startups de bioenergía exploran módulos más durables, carcasas biodegradables y formatos fáciles de escalar. El camino probable empieza por objetos conectados e internet de las cosas y, más adelante, suma combinaciones con otras renovables para ganar potencia.

    Energía que se regenera mientras hay luz, sin litio ni cobalto, con mantenimiento mínimo y una huella mucho menor. Otra forma de encender lo cotidiano sin apagar a la Tierra. ¿Te imaginás tu casa con sensores alimentados por algas y sin pilas de un solo uso.