El mundo de los corales se está deteriorando y es, al igual que el de los árboles, una parte vital del ecosistema natural. La diferencia es que no se habla tanto de la problemática que involucra a los arrecifes de coral, por lo que hay menos conciencia al respecto.
Ante este panorama, Costa Rica decidió accionar y poner el foco en esta cuestión tan importante. Raising Coral es una campaña que tiene como propósito reforestar los arrecifes de coral y preservarlos, a la vez que busca brindar información sobre la importancia de esto y generar una mayor conciencia en la población.
Jeremy Vargas, un director audiovisual de Costa Rica, trabajó junto a esta organización para lanzar Simbiosis, un documental que tiene el propósito de llegar a todo el mundo con el fin de educar sobre esta temática e impulsar la búsqueda de soluciones frente al deterioro de los corales. Raising Coral ya logró alcanzar el objetivo de sembrar mil corales en el Golfo Dulce, y pretende seguir ayudando a la naturaleza en cada rincón posible.
Toda la biodiversidad del ecosistema marino depende de este entorno natural; está en nuestras manos recuperarlo.
El planeta necesita de todos nuestros esfuerzos y la ayuda posible para restaurarse. Muchos jóvenes están comprometidos con esta causa, y ya están haciendo cosas por el mundo que les queda.
Entre ellos aparece Yago Lange y su desafío de limpiar 20 toneladas de plástico de una playa en Península Valdés. Su causa medioambiental surgió tempranamente cuando su embarcación chocó con una gran bolsa de basura. Esta experiencia lo llevó a cuestionarse el mundo que habitamos, y a actuar en consecuencia.
Yago es un deportista olímpico con la ambición de cuidar y proteger el agua que tanto disfruta. Encontró en las redes un medio para hacer campaña y apoyar proyectos públicos y privados con fines sustentables. Pero ahora su objetivo llegó un poco más lejos, ya que el mismo se está encargando de revertir el daño que le hacemos al ecosistema.
El plástico que consumimos diariamente termina desechado en los hábitats naturales y arruina la flora y también la fauna, ya que los animales lo ingieren, confundiéndolo con alimento. Yago no quiso dejar esto así y se unió a la Organización Parley, quienes lo contactaron para hacerlo director local de una fundación ambiental, activa en más de 30 países. La misión es limpiar las playas de La Península Valdés entre todos. Yago hace de punto de conexión, a través de las redes sociales, entre aquellas personas que quieren contribuir y ser parte de la solución.
Necesitamos difundir, reflexionar y actuar sobre lo que está pasando, cada uno desde donde puede, y eso es lo que está propiciando este movimiento. La contaminación plástica llegó demasiado lejos, y los restos de microplásticos están esparcidos por todos lados, incluidos los animales.
Devolvamos la vida a nuestro hábitat, y a todos los animales que lo habitan. Así como ensuciamos nuestra propia casa, este es el momento de limpiarla. Sumate a la propuesta.
Conocé más sobre el proyecto de Yago Lange en su instagram: @yagolange
Una aspiradora de playa se convierte en una solución ambiental para el gran desafío que enfrentamos en la preservación de nuestros paisajes.
Bautizada como Hoola One y desarrollado por un grupo visionario de estudiantes en Canadá, este asombroso aspirador de playas no solo cumple con la tarea de limpiar, sino que redefine la esperanza en la lucha contra la contaminación plástica a nivel mundial.
Imaginen una máquina capaz de succionar no solo los desechos plásticos, sino también la arena de la playa, y luego, con una elegancia mecánica, separarlos eficientemente.
El Hoola One opera depositando los residuos en un tanque de agua, donde la arena, como por arte de magia, se posa en el fondo para ser devuelta a la playa. Mientras tanto, los microplásticos emergen en la superficie, listos para su separación.
Las playas de Kamilo en Hawái fueron el escenario de este asombroso logro, donde el Hoola One superó todas las expectativas después de dos semanas de pruebas exhaustivas. Pero más allá de sus éxitos, el compromiso de este equipo va más allá: ha donado el prototipo funcional al Fondo de Vida Silvestre de Hawái y trabaja incansablemente en versiones aún más avanzadas, incluyendo modelos compactos.
Estas soluciones no son solo máquinas; son arquitectos de cambio. Al contribuir a la limpieza de las playas, el Hoola One no solo protege nuestros ecosistemas marinos, sino que también revitaliza el turismo y estimula la economía costera al ofrecer playas atractivas y saludables. La restauración de hábitats y la creación de entornos seguros tanto para la vida marina como para los seres humanos son parte integral de su impacto positivo.
El Hoola One despliega un arsenal de innovaciones, desde el Hoola Micro, capaz de recuperar partículas plásticas de 0.001 a 7.5 cm, hasta el Hoola Wrack, una tecnología de cribado que selecciona plásticos según las necesidades, devolviendo lo demás a la costa. La versatilidad de estas tecnologías no solo aborda la presencia de macro y microplásticos, sino que también responde a las especificidades de cada entorno.
No se trata simplemente de una máquina; es un salto en la lucha contra la contaminación plástica. Con cada succión, no solo limpia playas, sino que escribe una historia de innovación, compromiso y un futuro más limpio y sostenible para nuestras costas.
Seamos parte de la revolución silenciosa, cuidando nuestra partecita del mundo.