Etiqueta: innovación ecológica

  • La heladera que no necesita electricidad

    La heladera que no necesita electricidad

    La tecnología de la actualidad busca ser útil para las necesidades de la sociedad. Muchas veces nos olvidamos que las necesidades ambientales también nos conciernen. Pero, por suerte, personas como Floris Schoonderbeek lo recuerdan y decidió dedicar a ello su trabajo. 

    El reconocido diseñador holandés sorprende una vez más con su proyecto sustentable. Groundfridge es la nueva heladera que permite el almacenamiento y refrigerio de los alimentos, pero sin consumir electricidad. Sin embargo, no luce como una heladera, sino que es más bien una bodega, con espacio de sombra para la comida de un colegio entero. ¿Y cómo funciona? Básicamente, con el uso de un ventilador a batería, con temporizador ajustable a la cantidad de horas que quieras.

    Además, la bodega es subterránea, y gracias a las propiedades del suelo y del diseño hace que la temperatura se preserve perfectamente. A pesar de su gran tamaño, es ligera y fácil de instalar en cualquier lado, sin tener que estar cerca de un tomacorriente. Tiene una gran capacidad de almacenamiento y, por sobre todas las cosas, implica un enorme ahorro energético. 

    Este producto del futuro propone satisfacer nuestras necesidades a la vez que las del ecosistema. Las heladeras son grandes consumidoras de electricidad, y, si podemos revertir eso, ya estamos un paso más cerca de un planeta más ecológico. 

  • Revestí tu edificio con algas

    Revestí tu edificio con algas

    La fotosíntesis de las algas puede eliminar la contaminación del aire y ecoLogicStudio descubrió cómo aprovechar este recurso, con el desarrollo de un diseño de “cortina urbana” dispuesta en el exterior de las estructuras que funciona como fotobiorreactor. A través de este sistema -también llamado Photo.Synth.Etica-, la fotosíntesis de las algas puede capturar el carbono. 

    Este diseño cuenta con 16 tubos de bioplástico para preservar el compromiso sustentable del proyecto, que optimizan la función del secuestro de co2. La mejor parte es que las microalgas solo necesitan de luz natural y aire para sobrevivir, y generan un gran impacto positivo en la contaminación de nuestro ambiente, ya que no solo capturan carbono sino que también producen oxígeno y lo liberan. La efectividad de este sistema es equiparable al trabajo de veinte árboles en un día. Un emprendimiento que aprovecha un recurso natural altamente eficiente que no trae más que beneficios para nuestras ciudades.

    Se espera su pronta implementación en los edificios y demás construcciones, para purificar el aire que todos respiramos. El objetivo no es menor, teniendo en cuenta la gran repercusión que tiene para la salud y el resto del ecosistema.El primer paso es tomar medidas para no contaminar más, y el segundo ver cómo deshacer el daño ya causado. 

    La naturaleza nos muestra que ambas cosas son perfectamente posibles, así que no hay excusas: llegó el momento de hacer del mundo un verdadero hogar.

  • Una farola autosuficiente y ecológica para el alumbrado público

    Una farola autosuficiente y ecológica para el alumbrado público

    Una nueva manera de dar luz. Tobías Trübenbacher es el jovén que desarrolló el farol autosuficiente “PAPILIO” , la cual implica la generación de su propia electricidad a través de la energía eólica. 

    Hay una creciente contaminación lumínica y cinética que impacta de manera negativa en el ecosistema, afectando a humanos y a demás seres de la naturaleza. 

    Este reemplazo a los faroles convencionales,cuenta con un sistema que no genera emisiones de carbono y es amigable con el planeta. La farola autosuficiente se alimenta de energía limpia y se enciende solo cuando es necesario, por lo que trae un gran ahorro, eficiencia y reduce la huella ambiental. 

    La invención está diseñada con cuatro palas aerodinámicas y funciona gracias a una mini turbina que aprovecha la energía del viento para generar su propia electricidad 

    El joven alemán, estudiante de diseño, propone que pueden iluminarse ciudades enteras sin necesidad de contaminar. PAPILIO demuestra ser una excelente opción para cambiar nuestro alumbrado público e iluminar las calles con una nueva conciencia. Usemos nuestra propia luz para generar otra luz en el mundo.

  • Las construcciones en Francia serán sustentables

    Las construcciones en Francia serán sustentables

    ¡Las cosas están cambiando! El gobierno de Francia declaró una ley para que a partir de ahora las construcciones sean sustentables. Así es: quedó promulgado que los próximos edificios sigan un código que sea compatible con el cuidado del medio ambiente. Para ello, se exige que los techos estén cubiertos por paneles solares, aunque sea de manera parcial.

    Esta medida del gobierno tiene la intención de aprovechar las energías renovables y reducir la huella ecológica del país. De ahora en más, todos los proyectos emergentes nacerán de manera amigable con el planeta.

    Los arquitectos y las empresas francesas ya están abordando sus proyectos de esta manera y prometen grandes cosas. Entre ellos se destaca Le Curve, un centro comercial de París cuya construcción ya está en marcha y pretende reducir su consumo energético hasta en un 40%. Este es solo un ejemplo de las grandes ideas que tomarán forma y contribuirán a un futuro mejor dentro de la ciudad y el planeta. 

    Es momento de reacomodar las prioridades y alentar este tipo de leyes, porque sin planeta no hay hogar. 

  • Una rama de árbol puede ser tu potabilizador de agua

    Una rama de árbol puede ser tu potabilizador de agua

    Las ramas de árboles son un recurso que está en cualquier parte del mundo, no contaminan al medio ambiente, son gratuitas y muy fáciles de utilizar.

    La universidad del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) nos trae una propuesta que parece de cuento: crear filtros de agua con ramas de árboles, una solución increíble para conseguir acceso a agua potable de manera económica y eficiente.

    ¿De qué se trata este proyecto? Muchos árboles que no producen flores tienen unos conductos especiales para transportar el agua y demás nutrientes llamados xilema. Este tejido vegetal cuenta con una porosidad natural necesaria para filtrar ciertos componentes.Los investigadores del MIT descubrieron esta tecnología natural y no dudaron en implementarla para purificar el agua.

    En India se probó este proyecto y demostró funcionar con éxito. Una idea que puede transformar la realidad de muchas personas, permitiéndoles acceder a agua potable.

    Todavía tenemos mucho que aprender de la sabia naturaleza.

  • Bolsas reutilizables hechas con piel de fruta

    Bolsas reutilizables hechas con piel de fruta

    Un diseño ecológico para consumir más responsablemente

    Estamos tomando nuevos hábitos para ayudar a mitigar la huella ambiental. Por ejemplo, las bolas de plástico que fueron reemplazadas por las de un solo uso para disminuir la contaminación plástica. Pero qué pasa si llegamos esta industria a un próximo nivel.

    Recientemente, Johanna Hehemeyer-Cürten y Lobke Beckfeld, dos diseñadores alemanes, trajeron una propuesta para acercarnos aún más a la sustentabilidad y el cuidado del planeta.

    Se trata de reemplazar el material convencional de las bolsas por un recurso renovable y eco-friendly.

    Así surge este invento conocido como Sonnet 155, bolsas reutilizables hechas con piel de fruta.

    Con colores vivos, de pigmentación natural, y diseños únicos, estas bolsas llegaron para marcar tendencia ecológica.

    Demostrando que la sustentabilidad también puede ser moderna y estética.

    La piel de fruta es resistente y da una apariencia simil cuero traslúcido, pero que, a diferencia del cuero, es biodegradable en agua y tierra. La bolsa es reutilizable hasta que comience su descomposición.

    Un producto realizado a partir de residuos de celulosa y pectina, materiales de origen vegetal, lo que garantiza que puedan volver a la naturaleza luego de su uso.

    Un proyecto que merece ser visibilizado y apoyado, para incluir un nuevo producto, y hábito, que genere un mundo más verde y más limpio.