La tecnología de la actualidad busca ser útil para las necesidades de la sociedad. Muchas veces nos olvidamos que las necesidades ambientales también nos conciernen. Pero, por suerte, personas como Floris Schoonderbeek lo recuerdan y decidió dedicar a ello su trabajo.
El reconocido diseñador holandés sorprende una vez más con su proyecto sustentable. Groundfridge es la nueva heladera que permite el almacenamiento y refrigerio de los alimentos, pero sin consumir electricidad. Sin embargo, no luce como una heladera, sino que es más bien una bodega, con espacio de sombra para la comida de un colegio entero. ¿Y cómo funciona? Básicamente, con el uso de un ventilador a batería, con temporizador ajustable a la cantidad de horas que quieras.

Además, la bodega es subterránea, y gracias a las propiedades del suelo y del diseño hace que la temperatura se preserve perfectamente. A pesar de su gran tamaño, es ligera y fácil de instalar en cualquier lado, sin tener que estar cerca de un tomacorriente. Tiene una gran capacidad de almacenamiento y, por sobre todas las cosas, implica un enorme ahorro energético.
Este producto del futuro propone satisfacer nuestras necesidades a la vez que las del ecosistema. Las heladeras son grandes consumidoras de electricidad, y, si podemos revertir eso, ya estamos un paso más cerca de un planeta más ecológico.










