Etiqueta: salud integral

  • Todo lo que tenés que saber sobre la vitamina B12

    Todo lo que tenés que saber sobre la vitamina B12

    La vitamina B12 es un suplemento esencial que no produce nuestro organismo, ni los animales, ni las plantas. Este nutriente proviene de las bacterias y nos la tenemos que ingeniar para incorporar en nuestra alimentación. 

    ¿Para qué sirve la B12? Cumple un papel vital en el funcionamiento del cerebro, la metabolización de proteínas y la producción de glóbulos rojos, entre otras cosas. ¿Cómo podemos obtenerla? Generalmente, de los productos de origen animal, ya que estos la obtienen al ingerir estas bacterias del suelo, o el agua que no ha sido higienizada, e incluso, muchas veces, se los inyecta con ella. 

    Sin embargo, actualmente los químicos empleados en la agricultura están exterminando estas bacterias, por lo que, tanto las personas veganas como aquellas que no lo son necesitan sumplementarse con B12 de manera complementaria, ya que es muy difícil obtenerla de manera natural. Siempre consultá con tu nutricionista la dosis y frecuencia de suplementación que necesitás. Esta es la forma más económica y segura de nutrirse con esta vitamina tan importante. 

    ¿Qué pasa si tengo déficit de B12? Esto puede ser la causa de anemia, problemas neurológicos o pérdida de peso. ¡Cuidado! Muchas veces los análisis indican que este nutriente está cubierto pero no se está midiendo la parte activa de este. Para chequear los verdaderos niveles de B12, hay que evaluar la homocisteína. Además, nuestro organismo almacena reservas de esta vitamina que duran un tiempo, por lo que el análisis puede ser engañoso con los resultados. 

    Si llevás una alimentación vegana es indispensable, pero también en la alimentación omnívora se recomienda la suplementación para alcanzar la dosis necesaria. Todxs necesitamos la vitamina B12. 

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  • Qué significa “vibrar alto”

    Qué significa “vibrar alto”

    Últimamente, es muy común escuchar la frase “vibrá alto” pero, ¿te preguntaste alguna vez qué quiere decir esto?

    Desde la perspectiva científica, todo en el universo está en constante movimiento y emite energía en forma de ondas y frecuencias. Los seres humanos no son la excepción. Nuestros cuerpos, emociones y pensamientos generan una energía que tiene su propia frecuencia o vibración.

    Podemos vibrar tanto en frecuencias altas como bajas, y cada aspecto de nuestra vida está influenciado por esto. Por ejemplo, cuando no enfermamos nuestro tono está cerca de los 5.5 Hz. 

    También el miedo, la ira, ciertos lugares o noticias negativas pueden llevarnos a frecuencias bajas, provocandonos irritación, temor y agotamiento.
    La buena noticia es que tenemos el poder de elevar nuestras vibraciones para sentirnos mejor.

    La gratitud, la simpatía y el amor universal son algunas de las emociones que pueden alcanzar incluso los 150 Hz o más. 

    Cada emoción y estado mental tienen su propia vibración, lo que influye en nuestra percepción del mundo y cómo interactuamos con él.

    Como si estuviesemos viendo el paisaje desde un edificio de muchos pisos, cuanto más alto estás, la visión es más amplia y mejor.

    Si elevamos nuestra vibración no solo vamos a sentirnos mejor, más sanos y equilibrados, sino que además, allí está la clave para alcanzar un mayor estado de conciencia y conexión con el universo.
    Entonces, ¿cómo podemos elevar nuestra vibración? La respuesta puede variar para cada individuo,  El secreto está en disfrutar de la vida, cultivando emociones positivas, intenciones y pensamientos luminosos. Algunas herramientas útiles son la meditación, practicar la gratitud, estar en la naturaleza, cuidar de nuestro cuerpo, y rodearnos de personas y entornos que nos inspiran y nos hacen sentir bien.
    Recordemos que somos seres complejos y multidimensionales, y que nuestra vibración puede cambiar según nuestras experiencias y elecciones. Al ser conscientes de nuestra energía interior y trabajar en elevar nuestra vibración, podemos abrirnos a nuevas perspectivas, oportunidades y una mayor conexión con nosotros mismos y el mundo que nos rodea. ¡Así que, adelante, descubre la magia de tu propia vibración y cómo puedes transformar tu vida a través de ella!

  • Biología cuántica: cómo influye la naturaleza en nuestro organismo

    Biología cuántica: cómo influye la naturaleza en nuestro organismo

    Reconozcamos nuestra unidad con el ecosistema

    La biología cuántica del ser humano es un fascinante campo de estudio que nos conecta de manera profunda con nuestro entorno. Creemos que estamos preparados del ecosistema y actuamos desde ese lugar de “independencia”, cuando en realidad, en nuestro propio cuerpo, podemos ver nuestra relación con la luz, la vibración y la estructura del agua. Estos elementos además de estar presentes en nuestro organismo, son fundamentales para su supervivencia.

    De la misma manera, nuestra relación con el sol y la Tierra es más íntima de lo que podríamos imaginar. Los electrones que provienen de estas fuentes se absorben en nuestro cuerpo y contribuyen a la carga necesaria para impulsar nuestra biología. Esta carga es vital para el funcionamiento de nuestro organismo, y se crea gracias al agua estructurada que recubre nuestras células y tejidos, generando una zona rica en protones que puede encender una bombilla.

    Además, la luz solar juega un papel crucial al interactuar con la mitocondria en nuestro sistema nervioso. Esta interacción puede tener efectos beneficiosos en la salud de nuestros nervios, entre otras cosas. Esto subraya nuestra conexión intrínseca con la naturaleza y nos recuerda que somos una parte integral del ecosistema.

    La energía de la luz, la vibración y el agua guía procesos biológicos en plantas, animales y seres humanos. Es crucial reconocer esta interconexión y entender nuestro papel en el cuidado de nuestro entorno. La biología cuántica nos enseña que estamos inmersos en un sistema complejo y que es nuestro deber atender a todos sus aspectos para mantener la salud tanto de nosotros mismos como del planeta.

    Si negamos que somos seres interrelacionados con todo lo que nos rodea, es fácil perder nuestro lugar dentro del ecosistema, y terminamos dañandonos a nosotrxs mismxs sin darnos cuenta.

    Es momento de cambiar la perspectiva para tomar decisiones más conscientes y coherentes, recordando que no somos seres aislados, sino que somos una parte de una gran trama universal.