Etiqueta: transformación personal

  • Dónde está la paz

    Dónde está la paz

    Muchas cosas están pasando en el mundo: guerras, violencia, luchas por poder, pobreza y dificultades en todos los niveles. Sin embargo, también hay un lado armonioso, gente que está impulsando nuevas miradas y brindando una mayor justicia y amor al planeta. Y nos preguntamos, ¿desde dónde podemos contribuir con la paz? 

    El mundo necesita de ella, pero no podemos cambiar lo que está pasando afuera, sin antes revisar y transformar adentro. Es momento de hacer consciente todo aquello inconsciente que guardamos, chequear qué está pasando dentro nuestro, porque todo lo que se ve manifestado en el mundo externo tiene que ver con esto.

    Entonces sí podemos ayudar, podemos contribuir con la paz y podemos transformar el mundo. La clave está en encontrar primero la paz en uno mismo, conocernos, con nuestra luz y sombra, reconciliarnos con nuestra historia y linaje, hallar la armonía interna que luego se materializa en armonía externa. Al fin y al cabo, el mundo está conformado por cada uno de nosotros, si logramos alcanzar esta paz y llevarla a cada rinconcito que habitemos, entonces ya estamos contribuyendo con la paz mundial. 

    Aprender a lidiar con los propios conflictos desde una mayor conciencia para no llevarlos hacia afuera es el primer paso para hallar la armonía. El mundo nos está dando una oportunidad de cambio, aprovechémosla. 

  • Cómo podemos afrontar nuestros miedos

    Cómo podemos afrontar nuestros miedos

    Los sistemas entran en crisis; la inestabilidad es constante y el mundo está en una permanente turbulencia. ¿Por qué sucede todo esto? Actualmente, estamos experimentando el pasaje del viejo paradigma hacia uno nuevo. Pero lo viejo se aferra por quedarse, mientras que lo nuevo aún no tiene la fuerza suficiente para imponerse. 

    Si miramos simplemente a los hechos, pareciera que todo se está destruyendo, pero en realidad, si ampliamos nuestra visión, podemos observar que lo nuevo ya está naciendo. 

    Tenemos que cambiar nuestra frecuencia vibratoria y convertirnos en una masa crítica para darle fuerza al paradigma emergente, que se relaciona con la cooperación, la empatía, el amor, la generosidad y la unión. Para que este paradigma se vea reflejado, primero tiene que transformarse dentro nuestro.

    ¿Qué es lo que nos aferra al viejo paradigma? El miedo. La especie humana le teme a lo desconocido y a los cambios. El miedo contamina nuestra mente, limita nuestra visión y disminuye nuestra percepción. Es por eso que no podemos ver más allá de lo que sucede  y nos quedamos pegados con la aparente realidad que nos muestra el televisor. 

    Los medios que buscan mantener el viejo paradigma ponen su foco allí, nos alarman y  señalan una forma de vida basada en el miedo, que se trata de la supervivencia, en donde las únicas posibilidades son huir o luchar. Por eso en Bindi buscamos mostrar todo lo bueno que también está sucediendo para invitarte a conectar con otra cosa y a habitar el cambio de paradigma. 

    ¿Cómo podemos manejar un poco mejor este miedo? Adquiriendo una mayor perspectiva. Si nos concentramos demasiado en el árbol, nos perdemos del bosque, y probablemente terminemos chocando con ese árbol, porque no podemos ver más allá de eso. Ejercitar la perspectiva tiene que ver con una mirada más completa y profunda de lo qué pasa a nuestro alrededor. Ser conscientes de que somos parte de un gran universo y que estamos conectados a una infinita fuente de energía, también es una herramienta para fluir y dejar el miedo atrás. Conectar con esto significa traer lo atemporal al tiempo; es decir, todas esas cosas que están por fuera de nuestra visión mundana, y hacerles un espacio en nuestro dia a dia. Integrar la creatividad, la sabiduría y la innovación, la energía, el arte y el amor.  

    La perspectiva universal nos da todas las soluciones que el miedo nos bloquea. 

    Expandir la conciencia es un viaje hacia adentro nuestro, en donde no rige el tiempo sino lo atemporal. El cambio ya está sucediendo y somos nosotros quienes podemos decidir hacia donde apuntar este cambio. Entonces, ¿qué puedo hacer ahora mismo para impulsar el nuevo paradigma? 

  • Luz y oscuridad: dos caras de lo mismo

    Luz y oscuridad: dos caras de lo mismo

    ¿Alguna vez pensaste que quizás la oscuridad y la luz son parte de lo mismo? Si en vez de una línea con paz en un extremo y dolor en el otro, miramos un círculo, los aparentes opuestos se tocarían. 

    La mente sufre al compararlo todo con lo que cree que debería ser. Cuando no negamos la sombra, y emprendemos un camino para poder integrarla, cambia la forma de ver las cosas. Aceptar la totalidad de luz y sombra es dejar de pelear con lo que es para poder volver al presente.

    Integrar no es justificar ni resignarse. Es reconocer la experiencia tal como es para recuperar libertad de respuesta. Desde ahí, lo que llamábamos problema puede volverse información, y lo que parecía amenaza puede convertirse en un umbral para transformarnos. 

    La unidad no borra las diferencias, porque les da un contexto donde dejan de dominar.

    Esta mirada también desactiva la rigidez de las etiquetas. En lugar de “esto es bueno, aquello es malo”, aparece un continuo con matices. En ese continuo podemos movernos con menos juicio y más discernimiento. 

    La paz no llega por negar el dolor, sino por incluirlo sin que nos trague. Cuando dejamos de resistir, el círculo se hace visible y la energía vuelve a fluir.