Llega la Navidad y hoy en Bindi queremos recordar cuál es su verdadero espíritu.
El espíritu navideño se perdió en la costumbre repetida de comprar regalos y en organizar complicadas cenas familiares, cuando en realidad es una gran oportunidad para conectar con algo más profundo.
La Navidad simboliza la resurrección: resucitar aquello luminoso que todxs llevamos dentro, renacer y transformar. ¿Qué partes nuestras están dormidas y tienen que despertar? Te proponemos que esta Navidad la tomemos como una ocasión para mirar hacia adentro nuestro y revisar qué partes propias queremos alimentar y cuáles transformar; aprovechar para reconectar con la familia que nos tocó, porque más allá de las cosas que nos diferencien, también hay mucho que nos une. Entonces, ¿por qué no poner el foco ahí?
Reencontremos la verdadera Navidad, que no pasa por consumir y gastar plata; de hecho, ni siquiera es necesario. Este año pensemos qué podemos regalar a lxs demás desde el corazón: donar una sonrisa, tiempo, compañía, ayuda, una escucha sincera, amor y cariño.
Son muchísimos los gestos que podemos tener, que valen más que cualquier cantidad de dinero, y muchas veces lo olvidamos. Estar presente, abrir el corazón y conectar con la familia desde la empatía, dejando de lado los juicios, haciéndole un buen lugar en el corazón a cada uno, es una excelente manera de celebrar la Navidad y resucitar esa divinidad que llevamos dentro.

Los verdaderos valores de la Navidad están en la solidaridad, la humildad, la generosidad y el perdón para volver a empezar. Sobre todo, perdonarnos a nosotrxs por todos los errores cometidos y darnos la oportunidad de empezar de cero.
¿Qué cambios podemos hacer para que la Navidad recobre su verdadero sentido? La resurrección del mundo empieza con la transformación de cada unx de nosotrxs, y cada pequeño acto que tengamos afecta a todos.
