¡Tu carrito está actualmente vacío!
Categoría: Holistik
-

La primera definición de la salud holística
Hipócrates, quien vivió durante los años 400 A.C en Grecia, fue un brillante médico que hasta el día de hoy consideramos como el padre de la medicina de Occidente. Si bien se remonta a una época muy alejada de la nuestra, sus descubrimientos y aportes siguen siendo muy significativos en la disciplina hoy en día.
Su visión del cuerpo humano y las enfermedades estaba conectado con la filosofía y la ética, y es por esto que llegó a dilucidar importantes conceptos que con el tiempo fueron olvidados o desechados. Podríamos decir que, muchísimas décadas antes, Hipócrates fue el pionero de la medicina que hoy conocemos como “holística”.
Su definición de la salud y la enfermedad propone que, al atentar con la naturaleza, aparece la enfermedad. Es decir, que todos estamos conectados con un todo universal. Cada individuo tiene una repercusión en el ecosistema y, a su vez, el estado del ecosistema influye en cada individuo.

“Las enfermedades no llegan de la nada. Se desarrollan a partir de pequeños pecados diarios contra la naturaleza. Cuando se hayan acumulado suficientes pecados, las enfermedades aparecerán de repente”, señalaba Hipócrates. La palabra “pecado” no quiere decir que la medicina se relacione con la religión, ya que este personaje histórico fue justamente quien separó estos conceptos. Se refiere más precisamente al desequilibrio que generamos en la naturaleza y a la importancia de nuestros actos, pensamientos y nuestro mundo interno. Para ser saludables, tenemos que responsabilizarnos de lo que nosotros mismos generamos y, a partir de esto, mitigar las enfermedades. Si podemos vernos a nosotros mismos como una extensión del universo, la armonía con este nos llevará directamente a la salud naturalmente.
Así como los animales saben cuando hibernar, las flores salen en sus estaciones apropiadas, y la noche y el día tienen sus respectivos horarios. Esta misma coherencia nos llevará a autorregularnos internamente y a la conciencia de salud original.
“Las enfermedades no llegan de la nada”: somos nosotros los que vamos en contra de nuestra propia naturaleza, y también quienes podemos recuperarla para estar sanos.
-

Seamos conscientes de nuestra unidad
¿Qué es el sentimiento de unidad? El sentir que todo es uno. Todos los seres de la tierra son una misma unidad dentro del planeta. Es por esto que lo que ocurre en un lugar repercute en otro; lo qué pasa en el ambiente nos influye y viceversa. Por ejemplo, ¿alguna vez sentiste cómo se contagia la energía de un lugar? Existen miles de comprobaciones para saber que todos estamos conectados dentro del ecosistema.
A pesar de que esto es una realidad, es normal sentirse solo o aislado de esta unidad planetaria. En esos casos, suelen invadirnos los sentimientos negativos y el de soledad, que también afectan a otros. Por eso es importante recordar que pertenecemos a un lugar, pero no solo a nuestras familias o grupos de amigos, sino a todo el conjunto del ecosistema del que somos parte. Esto nos ayuda enormemente, tanto en nuestro bienestar emocional como en nuestra manera de relacionarnos con el entorno y los demás seres.
Sabiendo que si lastimo al otro también me lastimo a mi, o que lo que hago genera un efecto en algo más grande, nuestra vida puede cambiar completamente.

Además, sentirse parte de este universo nos recuerda que no estamos solos, que compartimos una misma misión y un mismo corazón, y nos ayuda a ser más empáticos con la naturaleza y con quienes forman parte de ella. Sabiendo que somos todos una misma unidad, podemos ser más comprensivos y ayudarnos.
Poder mirar dentro nuestro ese viejo paradigma que nos lleva a la ilusión de separación, nos hará cambiar la perspectiva completamente y a facilitarnos la relación con nuestro entorno y con nosotros mismos.
-

Cómo podemos afrontar nuestros miedos
Los sistemas entran en crisis; la inestabilidad es constante y el mundo está en una permanente turbulencia. ¿Por qué sucede todo esto? Actualmente, estamos experimentando el pasaje del viejo paradigma hacia uno nuevo. Pero lo viejo se aferra por quedarse, mientras que lo nuevo aún no tiene la fuerza suficiente para imponerse.
Si miramos simplemente a los hechos, pareciera que todo se está destruyendo, pero en realidad, si ampliamos nuestra visión, podemos observar que lo nuevo ya está naciendo.
Tenemos que cambiar nuestra frecuencia vibratoria y convertirnos en una masa crítica para darle fuerza al paradigma emergente, que se relaciona con la cooperación, la empatía, el amor, la generosidad y la unión. Para que este paradigma se vea reflejado, primero tiene que transformarse dentro nuestro.
¿Qué es lo que nos aferra al viejo paradigma? El miedo. La especie humana le teme a lo desconocido y a los cambios. El miedo contamina nuestra mente, limita nuestra visión y disminuye nuestra percepción. Es por eso que no podemos ver más allá de lo que sucede y nos quedamos pegados con la aparente realidad que nos muestra el televisor.
Los medios que buscan mantener el viejo paradigma ponen su foco allí, nos alarman y señalan una forma de vida basada en el miedo, que se trata de la supervivencia, en donde las únicas posibilidades son huir o luchar. Por eso en Bindi buscamos mostrar todo lo bueno que también está sucediendo para invitarte a conectar con otra cosa y a habitar el cambio de paradigma.

¿Cómo podemos manejar un poco mejor este miedo? Adquiriendo una mayor perspectiva. Si nos concentramos demasiado en el árbol, nos perdemos del bosque, y probablemente terminemos chocando con ese árbol, porque no podemos ver más allá de eso. Ejercitar la perspectiva tiene que ver con una mirada más completa y profunda de lo qué pasa a nuestro alrededor. Ser conscientes de que somos parte de un gran universo y que estamos conectados a una infinita fuente de energía, también es una herramienta para fluir y dejar el miedo atrás. Conectar con esto significa traer lo atemporal al tiempo; es decir, todas esas cosas que están por fuera de nuestra visión mundana, y hacerles un espacio en nuestro dia a dia. Integrar la creatividad, la sabiduría y la innovación, la energía, el arte y el amor.
La perspectiva universal nos da todas las soluciones que el miedo nos bloquea.
Expandir la conciencia es un viaje hacia adentro nuestro, en donde no rige el tiempo sino lo atemporal. El cambio ya está sucediendo y somos nosotros quienes podemos decidir hacia donde apuntar este cambio. Entonces, ¿qué puedo hacer ahora mismo para impulsar el nuevo paradigma?
-

El origen de los síntomas puede no ser de esta vida
¿Sabías que muchos síntomas vienen de vidas pasadas? Según la concepción de la reencarnación, el alma pasa por distintas vidas en las cuales se encarna en diversos cuerpos con experiencias particulares, las enfermedades y las situaciones traumáticas también son parte de lo que vinimos a aprender.
Existen ciertas situaciones fuertes que pueden provocar que nuestra alma quede fragmentada y “atrapada” en un momento específico, lo que deriva en síntomas físicos o psicológicos. Podemos notar este mecanismo dentro de la propia vida, cuando algún suceso del pasado nos movilizó a tal nivel que nuestra manera de lidiar con eso en la actualidad se manifiesta en un síntoma. Pero no solemos darnos cuenta de que muchas veces estos síntomas tienen su origen en vidas anteriores.

Tanto los síntomas de la vida presente como los de vidas anteriores tienen solución. Es importante ver qué función está cumpliendo ese síntoma ahí y reelaborar la situación dolorosa con otros recursos y herramientas para “liberar” nuestra alma de quedar atrapada allí. Por ejemplo, si tuvimos una experiencia pasada donde vivimos en mucha carencia, puede ser que ahora tengamos mucho apego a distintos tipos de situaciones, como es el caso de una relación complicada con la comida, porque ese mecanismo de escasez, por sentir que no alcanzaba lo que había para todos, quedó activado en nuestro inconsciente.
Esta es una mirada más amplia sobre la salud y enfermedad, que nos ayuda a comprender el sentido y origen detrás de un síntoma, ya sea físico o psicológico, y es la primera clave para sanar.
Hay distintas terapias alternativas como, por ejemplo, la memoria celular, la biodescodificación, inclusive el chamanismo tiene técnicas, que podrían ayudar a desbloquear esa información que traemos para trabajar en esta vida,
Importante: tener en cuenta todo esto sin dejar de lado la consulta con los profesionales de la salud que pueden ayudarte.
-

¿Sabías que somos seres cuánticos?
¿Sabes que es la red de fascia cuántica?
Todas las partes que componen nuestro organismo están cubiertas por un tejido conectivo que las une, formando un todo. Esta red de protección y forma, interconecta y comunica a todos los sistemas entre sí.
Todo está conectado con todo. Para mantenernos saludables, esta red de fascia debe mantenerse en un punto de equilibrio en donde la tensión sea la justa, ni de más ni de menos.
¿Te has preguntado alguna vez por qué ciertas emociones o tensiones se manifiestan en diferentes partes de tu cuerpo? La fascia tiene la respuesta.
Es gracias a ella que todas las partes forman un todo mayor, por lo que nuestro cuerpo está integrado y no es un conjunto de fragmentos. Investigaciones recientes han revelado que la fascia no solo es una red de tejido, sino que también es un sorprendente cristal líquido que impulsa la comunicación cuántica dentro de nosotros.
Así como dentro nuestro hay una red de conexión inteligente, que permite reconocer a otras células y sistemas y comunicarse con ellas, lo mismo nos sucede con el afuera. Existe una red de naturaleza cuántica entre nosotrxs y el ecosistema al que pertenecemos.
Desde la generación de corriente eléctrica hasta la transmisión de información de frecuencia, nuestra fascia de cristal líquido actúa como una red de comunicación instantánea en todo el cuerpo.
Además, se ha descubierto que el ADN está rodeado por una capa de agua estructurada, lo que lo hace sensible a la información de frecuencia vibratoria y energía infrarroja.De esta manera se explica la capacidad de atrapar, almacenar y utilizar información de frecuencia y energía infrarroja desde nuestro interior y desde el mundo que nos rodea.
Nuestra biología es también cuántica y tiene su canal sutil por donde intercambia información con el medio.
Cuidar y entender nuestra fascia cuántica es esencial para nuestra salud y bienestar, asi como también nuestra relación con todos los seres, siendo parte de algo mucho mayor. -

Cómo alinear nuestra energía con el inicio del año nuevo
Llega el fin de año, y con ello vienen muchas inquietudes, cambios y movilizaciones. ¿Qué podemos hacer para transitar esta nueva etapa?. Un nuevo año trae 365 oportunidades nuevas. En Bindi te proponemos aprovechar este momento para frenar el piloto automático que nos condujo gran parte de este año y reconectarnos con nosotros mismos.
Cuestionarnos, observar qué es lo que ya no nos sirve y soltarlo para darle espacio a lo nuevo. Definir nuestros propósitos para alinearnos con ellos y ver hacia dónde estamos yendo, y dónde queremos poner nuestra energía: ¿qué me gustaría sembrar este año?
Tomamos de la sabiduría maya el Día Fuera de Tiempo. Según el calendario maya, el 25 de julio no es un día más.
Luego del último día del año, el Día Fuera del Tiempo está destinado a la introspección y reflexión profunda sobre la propia existencia y la vida que llevamos. Este es un momento especial para reconectar con la naturaleza.
Este día no forma parte de ningún mes, ni semana, y de allí proviene su nombre. Funciona como un puente que une el ciclo que termina con el que está por comenzar, y por ese motivo es importante renovarse uno mismo para iniciar el nuevo año. Una pausa necesaria que nos permite alinearnos con la energía que está entrando, y esto ocurre especialmente a través del arte.

El pueblo maya concibe esta fecha especial como una oportunidad para activar la fuente creadora que todos llevamos, y utilizar esta energía para emprender nuestros futuros proyectos y revitalizarnos con el cambio de año.
¿Qué podemos hacer en este día? Lo aconsejado es estar en la naturaleza, ya sea en tu jardín o una plaza, y realizar actividades artísticas que nos conecten con la plenitud. Juntate con tus seres queridos y utilizá cualquier tipo de arte como canal para transformar lo viejo en algo nuevo. Por ejemplo, hacer un ritual con una fogata y escribir en un papel todo lo que queremos soltar para luego quemarlo allí. Al llevarlo a la acción, usamos no solo la cabeza, sino también la inteligencia del corazón. (agregar vínculo) Es un momento propicio para vaciarse y soltar todo el año anterior y visualizar lo que queremos construir.
Análogamente podemos utilizar el 1 de enero para realizar este ejercicio y predisponernos a la llegada de 2023. En vez de que sea simplemente un día para comprar regalos, elegimos darnos este día como un regalo para nosotros mismos, en donde podemos volver a conectar con la alegría de estar vivos y vibrar en plenitud para elegir con nuestra sabiduría interna lo que mejor nos hace, e ir en esa dirección con el comienzo del nuevo año.
Usemos nuestro propio día fuera del tiempo para renovar la mirada sobre nuestro mundo y hallar nuevas maneras para mejorarlo.
-

¿Qué es el destino?
Seguramente alguna vez te habrás preguntado qué es el destino. La humanidad lleva haciéndose esa pregunta desde el principio de los tiempos, y con ella aparecieron diversas respuestas con todo tipo de connotaciones. ¿Qué te despierta a vos? ¿Creés que tenés poder sobre tu destino? Hoy en Bindi te contamos sobre una perspectiva del destino que quizás no conocías.
La palabra destino nos remite a un punto final, a un punto de llegada, pero en realidad no se trata de nuestro futuro, sino de nuestro presente. El destino que tenemos es donde estamos hoy parados. ¿Qué quiere decir esto? Que todo lo que venimos construyendo en nuestra vida, o incluso en otras vidas, nos llevó a este destino, el presente. Y por lo tanto, todo lo que sembremos ahora será el destino de nuestro futuro. Entonces, sí podemos decir que “el destino está en nuestras manos”, siempre y cuando tengamos en cuenta que muchas veces generamos cosas sin darnos cuenta.
Existe un proverbio de buda que dice “si quieres conocer el pasado, entonces mira el presente, que es el resultado; si quieres conocer tu futuro, mira tu presente que es la causa”. Esta frase nos invita a tomar una mayor conciencia sobre nosotrxs mismxs, con nuestros actos y pensamientos. Al fin y al cabo, a partir de un pensamiento es que podemos determinar un destino. Un pensamiento dispara una acción; una acción construye a un hábito; los hábitos generan un carácter y el carácter forja nuestro destino.

¿Qué tipo de pensamientos estamos generando? ¿A qué hábitos nos están llevando? ¿Qué destino queremos construir? El destino no es inalterable. Con esfuerzo, puede modificarse. Es importante tener un registro interno y una dirección clara como guía, ya que son muchos años de repetir tendencias que nos llevan hacia un mismo lugar. Cambiarlo es una gran práctica interna; entonces, ¿por qué no empezamos hoy mismo?.
Esto lo podemos aplicar a distintos ámbitos de nuestra vida. Un ejercicio práctico es tomar un lápiz y papel y reflexionar… ¿Qué quiero cambiar? ¿Qué me llevo a donde estoy? ¿Qué pensamientos o creencias fueron la base de mis acciones? ¿Estas creencias son mías? ¿O heredadas?
Cuando las acciones se convierten en hábitos, entran en un estado de transparencia donde los repetimos sin reflexionar. Este ejercicio nos puede ampliar la mirada. Desde Bindi lo recomendamos como un buen punto de inicio, para conocerse y empoderarse, y así tomar el destino de sus vidas en nuestras manos.
-

Descubrí tu diseño humano
¿Ya conocés el diseño humano? Es una técnica que combina distintas ciencias, antiguas y modernas, para comprender un poco más sobre la naturaleza humana. Según este modelo, cada unx de nosotrxs tiene un diseño particular, que explica nuestros mecanismos y manera de relacionarnos con el medio.
El propósito del diseño humano es aportar herramientas y recursos para poder usar nuestro máximo potencial, y dejar de lado todas las trabas que nos ponemos a nosotrxs mismxs.
Esto solamente es posible a través de la auto observación y conocimiento de sí. El diseño humano consiste en un gráfico individual que refleja las maneras de desenvolverse de cada unx en el plano físico, emocional y mental. Esta información permite tomar decisiones y nuevas perspectivas desde el respeto de la propia naturaleza. Podríamos decir que se trata de un mapa de nosotrxs mismxs, que puede ser de gran ayuda si aprendemos a usarlo para llegar a donde queremos ir. El diseño humano propone reconectar con la propia autoridad interna, nuestra sabiduría innata para guiarnos hacia un estado de mayor conciencia.

Conocernos de manera integral, teniendo en cuenta todos nuestros campos y aspectos nos permite comprender mejor nuestras virtudes y nuestros puntos a mejorar, nos aporta una visión renovada sobre lo que somos y qué podemos aportar en el mundo, facilitando el acceso a nuestro cuerpo y mente de manera que podamos reeducarlos para un estilo de vida más sano y coherente con nuestras aspiraciones.
Según el diseño humano, energéticamente existen diversos tipos de persona, entre los que figuran: el Manifestador, el Generador, el Proyector y el Reflector. Cada uno de estos se caracteriza por su potencial natural, sus mecanismos y manera de relacionarse con el entorno.
¿Te gustaría conocer tu diseño humano? Acá podes descubrirlo. micartadisenohumano.com
-

El verdadero sentido de la Navidad
Llega la Navidad y hoy en Bindi queremos recordar cuál es su verdadero espíritu.
El espíritu navideño se perdió en la costumbre repetida de comprar regalos y en organizar complicadas cenas familiares, cuando en realidad es una gran oportunidad para conectar con algo más profundo.
La Navidad simboliza la resurrección: resucitar aquello luminoso que todxs llevamos dentro, renacer y transformar. ¿Qué partes nuestras están dormidas y tienen que despertar? Te proponemos que esta Navidad la tomemos como una ocasión para mirar hacia adentro nuestro y revisar qué partes propias queremos alimentar y cuáles transformar; aprovechar para reconectar con la familia que nos tocó, porque más allá de las cosas que nos diferencien, también hay mucho que nos une. Entonces, ¿por qué no poner el foco ahí?
Reencontremos la verdadera Navidad, que no pasa por consumir y gastar plata; de hecho, ni siquiera es necesario. Este año pensemos qué podemos regalar a lxs demás desde el corazón: donar una sonrisa, tiempo, compañía, ayuda, una escucha sincera, amor y cariño.
Son muchísimos los gestos que podemos tener, que valen más que cualquier cantidad de dinero, y muchas veces lo olvidamos. Estar presente, abrir el corazón y conectar con la familia desde la empatía, dejando de lado los juicios, haciéndole un buen lugar en el corazón a cada uno, es una excelente manera de celebrar la Navidad y resucitar esa divinidad que llevamos dentro.

Los verdaderos valores de la Navidad están en la solidaridad, la humildad, la generosidad y el perdón para volver a empezar. Sobre todo, perdonarnos a nosotrxs por todos los errores cometidos y darnos la oportunidad de empezar de cero.
¿Qué cambios podemos hacer para que la Navidad recobre su verdadero sentido? La resurrección del mundo empieza con la transformación de cada unx de nosotrxs, y cada pequeño acto que tengamos afecta a todos.

