Categoría: Holistik

  • Saksachikuy

    Saksachikuy

    Este martes 7 de abril, otoño, luna menguante, 2026, en la librería del Museo Gabriela Mistral ubicado en el simbólico lugar del centro de Chile, la Fundación Hypatia convocó a la presentación del libro escrito por Arkan Lushwala llamado Saksachikuy.

    En su presentación Aleka Vial, anfitriona y directora de Hypatia, se refirió a los muchos aspectos que abarca el libro. Arkan se refirió a él como un rezo que le excedía, en que quizás él no era su autor, puesto que en todo el proceso de 4 años de escrituración fue recibiendo el aliento de la Madre Naturaleza, de los amigos y las plantas que le orientaban en el proceso, parte por parte.

    Según entendimos Saksachikuy es una palabra que invita a ser cariñosos con nosotros mismos en nuestra experiencia de vida, y en un marco de comprensión de respetar la vida en estos tiempos cruciales y de transición de conciencia.

    Un libro escrito de este modo, en esta época, por una persona que menciona que su maestro y mentor fue taita Q’ero Martín Paukkar, implica llenarnos de inspiración y de reflexiones. Vamos asumiendo la responsabilidad de inscribir en la noósfera comprensiones que permitan abordar la construcción de los cimientos de la cultura regenerativa y amable que emerge. Arkan sugiere revisar la sabiduría ancestral, nos recuerda que ellas sostenían una relación íntima con el territorio.

    Nosotros vimos un juego de símbolos, entendiendo a los símbolos como un lenguaje de conciencia.

    El símbolo del lugar. En el GAM, lugar icónico de una gran ciudad de Santiago, en una librería, con asistencia total, en esta época se presenta un libro que contiene sabiduría de tradiciones orales.

    El símbolo del nombre escogido. Saksachikuy, en quechua y recordamos esa idea que la escritura es la magia del hombre blanco. Que las culturas originarias usaron la oralidad para la transmisión de las enseñanzas. La escritura en la civilización occidental ha querido establecer cuál es La historia. La imprenta creada en alemania como una forma de plasmar masivamente las letras y los números en papel. La reflexión de la danza entre oralidad y escritura y de sabiduría ancestral en un libro. Como un paso, como la apertura de los temazkales a los blancos, como la apertura de Vipassana a la sociedad toda.

    El símbolo de la sincronía. En momentos en que Irán y EEUU están en una fase crítica de violencia y de negociaciones.

    Las conversaciones posteriores como símbolo. Recordamos al abuelo Soublette, también, porque la belleza del significado de Saksachikuy pareciera estar tomada de la mano con la conciencia que nos recordaba don Gastón acerca de la siguiente frase que enuncia el I CHING: «El logro será otorgado desde las profundidades del acontecer universal».

    Es decir, está esta imagen del humano queriendo despertar a una nueva conciencia para obrar junto a otros en el sentido de restaurar la paz, el equilibrio y la belleza en todas nuestras relaciones, para detener un proceso de decadencia y encaminarnos en la construcción de una cultura de paz, cuidado y regeneración. Esta de otro lado que pareciera que nuestras voluntades individualmente consideradas nada tienen que decir sobre el devenir. Este pertenece a una Conciencia Mayor que nos sabemos comprender. ¿Porqué estamos asistiendo a un genocidio en vivo y en directo? ¿Cómo no podemos pararlo? ¿Cómo estamos asistiendo a una era de extinción masiva de especies y no podemos detener rápidamente sus causas?

    Las reflexiones parecieran invitarnos siempre a internarnos en nosotros mismos y a encontrar, cada uno y cada una de nosotras, nuestros caminos para responder grandes preguntas. ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué sentido tiene todo? Que cada quien lo responda. Desde acá, nos hace sentido ser paz, que seamos paz, que elevemos la vibración y que disfrutemos el camino de ese modo.

    Y más sobre conversaciones posteriores. Rod Walker, Cerati e historias en Argentina.

    Las conversaciones posteriores a la presentación del libro nos llevaron a recordar al amigo Rod Walker, a sus enseñanzas, vinculadas a Ramana Maharishi y a sacarnos los zapatos, a tocar la tierra.

    Nos preguntamos por La Loma. ¡Qué ganas de apoyar a que ese espacio retome un lugar significativo!

    También escuchamos la historia de la canción «meditar, ser tu propio altar», de Gustavo Cerati, que surge de una invitación de nuestra amiga Aleka a un encuentro de músicos en México.

    También surgen posibilidades y una invitación para Argentina. BINDI.

    Agradecemos a SomosPaz.org

  • Cuáles son los lugares donde la gente vive más años

    Cuáles son los lugares donde la gente vive más años

    Las zonas azules son aquellos lugares en donde casi no hay enfermedades y la esperanza de vida es la más larga. Se hallan en cinco lugares del mundo y tienen el secreto de la plena salud y la longevidad. 

    Actualmente son la isla de Okinawa en Japón, Loma Linda en California, Estados Unidos; la Península de Nicoya en Costa Rica, la Isla de Icaria en Grecia y la región de Barbagia en Cerdeña, Italia. En estos lugares sus habitantes se caracterizan por envejecer saludablemente y vivir muchos años en gozoso bienestar. 

    Si bien puede llamar la atención el hecho de que están distribuidas por distintos continentes, aún así estas zonas comparten ciertos hábitos y costumbres que son la clave para alcanzar los cien años de edad y llevar una vida más plena y feliz. 

    Se trata de algo que todos podemos imitar, y poco tiene que ver con los medicamentos, sino con un estilo de vida. Los habitantes de estos lugares se alimentan a base de las plantas que les brinda la tierra que habitan y cosechan ellos mismos; se nutren con el sol y reciben las vitaminas naturales del entorno. Realizan ejercicio diario, juegan, conectan con la creatividad y pasan tiempo al aire libre en contacto con la naturaleza. En todas las zonas azules, los ancianos permanecen activos, realizando largas caminatas y ejercitando. 

    Además, existe un sentido de comunidad, en el que la gente está interconectada y se siente parte de algo más grande. Los habitantes se involucran, colaboran entre todos y generan un sostén emocional para la sociedad. Se cree que la relación y compañía con otros ayuda a aliviar el estrés y envejecer saludablemente, al igual que la fe y la espiritualidad. 

    Estas islas no se caracterizan por contar con abundantes recursos, ni lujos de ningún tipo,  sino por llevar una vida más simple y más feliz. Hay menos exigencia y expectativas; la gente encuentra dicha en lo que hace y es feliz con lo que tiene. Son microsociedades en donde están muy presentes los valores de la paz, tolerancia y respeto. Es por esto que logran vivir comunitariamente, ayudándose unos a otros. 

    Los mayores aportan mucho a las zonas azules, manteniendo vivas las tradiciones y transmitiendo su sabiduría y valores, por lo que son infinitamente respetados. Todo parece de cuento, y hasta utópico, pero esta es la realidad con la que se encontraron los investigadores buscando la causa de la gran esperanza de vida, salud -tanto física como mental- y bienestar en estos lugares del mundo. 

    Al parecer es más sencillo de lo que pensábamos, y podemos aprender mucho de estas comunidades, para que todo el mundo se convierta en una zona azul. 

  • Cómo podemos reconectarnos a través de la música de la naturaleza

    Cómo podemos reconectarnos a través de la música de la naturaleza

    Matias Primo, un  músico marplatense, encontró un canal de unión entre el arte de la música, la naturaleza y la terapia holística. 

    Él se dedica a ayudar a las personas a través de la música que halla, literalmente, en la naturaleza. 

    ¿De qué se trata? 

    A través de un dispositivo especial logra captar las vibraciones de los árboles. Según lo que explica, el agua que fluye a través de las plantas y árboles genera un pulso eléctrico que puede traducirse en música. 

    Existen diferentes frecuencias vibratorias en todo el planeta, si logramos afinar nuestro propio instrumento y conectar con la sensibilidad,  podemos captar cómo todo lo que nos rodea tiene una vibración particular. 

    La naturaleza es profundamente sanadora y tiene mucha información para elevarnos y conectarnos con nuestro centro, si logramos prestar atención. 

    Matias Primo, al entender esto, halló una clave para ayudar a las personas. Él se propuso descubrir los sonidos ocultos del bosque y hacer de puente para que  esta sabiduría pueda llegar a los seres humanos, un lenguaje que no tiene que ver con las palabras, pero que logra conmover profundamente, y despertar nuevos estados de conciencia. 

    Si bien nos cuesta entenderlo, es fácil comprobar que el entorno natural nos reconecta y nos sana. 

    ¿Alguna vez sentiste como el bosque, el mar,  la montaña, o cualquier espacio natural, te llenaba de una paz interior? 

    Esto es porque elevamos nuestra frecuencia a la vibración de la naturaleza.  Matias Primo utiliza este método de manera consciente como terapia holística, ayudando a reducir el estrés mediante esta técnica. 

    Apunta a que nos reconozcamos como seres que forman parte de un todo, y qué también están interconectados con la naturaleza. Entendernos tanto a nosotros mismos, como a la vida, desde otro lugar. 

    Él cuenta cómo, a través de la música de la naturaleza, logró transformarse internamente y ahora desea compartir esta herramienta mística para ayudar a otros.  

    En realidad se trata de algo muy sencillo, es volver a nuestra esencia original, en donde hay muchos valores y talentos, qué al parecer olvidamos. Volver a habitar el mundo como seres de la naturaleza es un camino para hallar una vibración y conciencia mayor, ¿te animas a seguirlo?. 

    Seguilo en su instagram @matiasprimo_ para descubrir más!

  • Dónde está la paz

    Dónde está la paz

    Muchas cosas están pasando en el mundo: guerras, violencia, luchas por poder, pobreza y dificultades en todos los niveles. Sin embargo, también hay un lado armonioso, gente que está impulsando nuevas miradas y brindando una mayor justicia y amor al planeta. Y nos preguntamos, ¿desde dónde podemos contribuir con la paz? 

    El mundo necesita de ella, pero no podemos cambiar lo que está pasando afuera, sin antes revisar y transformar adentro. Es momento de hacer consciente todo aquello inconsciente que guardamos, chequear qué está pasando dentro nuestro, porque todo lo que se ve manifestado en el mundo externo tiene que ver con esto.

    Entonces sí podemos ayudar, podemos contribuir con la paz y podemos transformar el mundo. La clave está en encontrar primero la paz en uno mismo, conocernos, con nuestra luz y sombra, reconciliarnos con nuestra historia y linaje, hallar la armonía interna que luego se materializa en armonía externa. Al fin y al cabo, el mundo está conformado por cada uno de nosotros, si logramos alcanzar esta paz y llevarla a cada rinconcito que habitemos, entonces ya estamos contribuyendo con la paz mundial. 

    Aprender a lidiar con los propios conflictos desde una mayor conciencia para no llevarlos hacia afuera es el primer paso para hallar la armonía. El mundo nos está dando una oportunidad de cambio, aprovechémosla. 

  • After Yang, una película “escorpiana”

    After Yang, una película “escorpiana”

    Hay obras de arte que nos disparan ideas en muchas direcciones, que nos movilizan y nos
    atraviesan con sensaciones y reflexiones que complementan la intencionalidad de la misma
    obra. El caso de After Yang, la nueva y hermosa película del director estadounidense –
    nacido en Corea del Sur- Kogonada es una de ellas.
    La película narra la historia de una familia y su relación con un robot que hace las veces de
    asistente y niñera, elaborando una reflexión sentida sobre los lazos entre los seres humanos
    y la inteligencia artificial, en el marco de un film de ciencia ficción intimista. Pero After
    Yang es muchas cosas más.

    También habla sobre el duelo, la transformación, las profundidades del inconsciente y las
    herencias culturales. Con todo, también es un drama holístico, en el sentido de que
    podemos entender a la película de Kogonada como una digna representante de Escorpio,
    un signo de agua, memorioso, que habla de lo oculto, de los secretos, del inframundo, que
    tiene el trabajo es transformarnos.
    “¿Que viene después?”, es la pregunta que nos hacemos cuando este signo nos atraviesa. Y
    la bellísima After Yang se hace exactamente la misma pregunta.

  • Qué significa “vibrar alto”

    Qué significa “vibrar alto”

    Últimamente, es muy común escuchar la frase “vibrá alto” pero, ¿te preguntaste alguna vez qué quiere decir esto?

    Desde la perspectiva científica, todo en el universo está en constante movimiento y emite energía en forma de ondas y frecuencias. Los seres humanos no son la excepción. Nuestros cuerpos, emociones y pensamientos generan una energía que tiene su propia frecuencia o vibración.

    Podemos vibrar tanto en frecuencias altas como bajas, y cada aspecto de nuestra vida está influenciado por esto. Por ejemplo, cuando no enfermamos nuestro tono está cerca de los 5.5 Hz. 

    También el miedo, la ira, ciertos lugares o noticias negativas pueden llevarnos a frecuencias bajas, provocandonos irritación, temor y agotamiento.
    La buena noticia es que tenemos el poder de elevar nuestras vibraciones para sentirnos mejor.

    La gratitud, la simpatía y el amor universal son algunas de las emociones que pueden alcanzar incluso los 150 Hz o más. 

    Cada emoción y estado mental tienen su propia vibración, lo que influye en nuestra percepción del mundo y cómo interactuamos con él.

    Como si estuviesemos viendo el paisaje desde un edificio de muchos pisos, cuanto más alto estás, la visión es más amplia y mejor.

    Si elevamos nuestra vibración no solo vamos a sentirnos mejor, más sanos y equilibrados, sino que además, allí está la clave para alcanzar un mayor estado de conciencia y conexión con el universo.
    Entonces, ¿cómo podemos elevar nuestra vibración? La respuesta puede variar para cada individuo,  El secreto está en disfrutar de la vida, cultivando emociones positivas, intenciones y pensamientos luminosos. Algunas herramientas útiles son la meditación, practicar la gratitud, estar en la naturaleza, cuidar de nuestro cuerpo, y rodearnos de personas y entornos que nos inspiran y nos hacen sentir bien.
    Recordemos que somos seres complejos y multidimensionales, y que nuestra vibración puede cambiar según nuestras experiencias y elecciones. Al ser conscientes de nuestra energía interior y trabajar en elevar nuestra vibración, podemos abrirnos a nuevas perspectivas, oportunidades y una mayor conexión con nosotros mismos y el mundo que nos rodea. ¡Así que, adelante, descubre la magia de tu propia vibración y cómo puedes transformar tu vida a través de ella!

  • Salud integrativa

    Salud integrativa

    La Organización Mundial de la Salud nos propone el concepto de “Una sola salud” para empezar a pensar de forma más integrada. ¿A qué se refieren con esto? A que el estado de la naturaleza, los animales y los humanos está más interconectado de lo que parece. 

    Nosotros tendemos a separar todo, pero ya son varios los expertos que mencionan que no podemos pensar una salud que excluya a las otras. Ya el padre de la medicina, Hipócrates, planteaba como nuestra salud y enfermedad dependían de la naturaleza…

    El Coronavirus nos recordó la importancia de los animales y el ambiente en torno a nuestro bienestar, y cómo estos podrían causar consecuencias en nuestro sistema. El término “zoonosis” se refiere a todas aquellas enfermedades producidas por distintos tipos de bacterias que son transmitidas de los humanos a los animales, así como también inciden el medio ambiente circundante.

    ¿Y de qué nos sirve saber todo esto? Gracias a este enfoque. podemos repensar nuestro sistema médico y científico; ver el todo de manera integral y recordar la importancia del cuidado de nuestro ambiente y animales, porque, al fin y al cabo, todos somos parte de lo mismo. Un planeta contaminado nos contamina a nosotros, y los testimonios están por todas partes. Ya no es solo una cuestión de ser solidarios con la naturaleza, sino también con nosotros mismos.

  • Auroville: una ciudad utópica en el mundo real

    Auroville: una ciudad utópica en el mundo real

    Existe en algún lugar de India una ciudad muy particular llamada Auroville. Fue fundada hace ya medio siglo y sigue aún en pie, con dos mil habitantes de 45 países diferentes, ya que se caracteriza por ser una ciudad internacional, reconocida por la ONU. 

    Este lugar implementó un modelo distinto al del resto de las ciudades: en vez de estar bajo un dominio, está conformada como una verdadera comunidad. 

    Mirra Alfassa es la “madre” de Auroville, y propuso una serie de principios que diferencian a esta pequeña sociedad de todas las demás. En primer lugar, Auroville no pertenece a nadie, está al servicio de su comunidad. Es un ambiente de constante educación y progreso, donde sus habitantes respetan la conciencia divina. Auroville toma el pasado y el futuro para construir un mejor presente, y propone una investigación material y espiritual que lleve a manifestar una unidad humana. Otra importante distinción es que allí no existe el dinero, sino que se da todo por intercambio de servicios o voluntariado. 

    El objetivo de este proyecto -aunque suene utópico- es crear un lugar armónico, libre y justo, donde se respeten las necesidades humanas, sociales y espirituales, así como también las necesidades medioambientales. Este fascinante lugar nos demuestra que un mundo distinto y otras realidades también son posibles. 

  • La primera definición de la salud holística

    La primera definición de la salud holística

    Hipócrates, quien vivió durante los años 400 A.C en Grecia, fue un brillante médico que hasta el día de hoy consideramos como el padre de la medicina de Occidente. Si bien se remonta a una época muy alejada de la nuestra, sus descubrimientos y aportes siguen siendo muy significativos en la disciplina hoy en día. 

    Su visión del cuerpo humano y las enfermedades estaba conectado con la filosofía y la ética, y es por esto que llegó a dilucidar importantes conceptos que con el tiempo fueron olvidados o desechados. Podríamos decir que, muchísimas décadas antes, Hipócrates fue el pionero de la medicina que hoy conocemos como “holística”. 

    Su definición de la salud y la enfermedad propone que, al atentar con la naturaleza, aparece la enfermedad. Es decir, que todos estamos conectados con un todo universal. Cada individuo tiene una repercusión en el ecosistema y, a su vez, el estado del ecosistema influye en cada individuo. 

    “Las enfermedades no llegan de la nada. Se desarrollan a partir de pequeños pecados diarios contra la naturaleza. Cuando se hayan acumulado suficientes pecados, las enfermedades aparecerán de repente”, señalaba Hipócrates. La palabra “pecado” no quiere decir que la medicina se relacione con la religión, ya que este personaje histórico fue justamente quien separó estos conceptos. Se refiere más precisamente al desequilibrio que generamos en la naturaleza y a la importancia de nuestros actos, pensamientos y nuestro mundo interno. Para ser saludables, tenemos que responsabilizarnos de lo que nosotros mismos generamos y, a partir de esto, mitigar las enfermedades. Si podemos vernos a nosotros mismos como una extensión del universo, la armonía con este nos llevará directamente a la salud naturalmente. 

    Así como los animales saben cuando hibernar, las flores salen en sus estaciones apropiadas, y la noche y el día tienen sus respectivos horarios. Esta misma coherencia nos llevará a autorregularnos internamente y a la conciencia de salud original. 

    “Las enfermedades no llegan de la nada”:  somos nosotros los que vamos en contra de nuestra propia naturaleza, y también quienes podemos recuperarla para estar sanos. 

  • Seamos conscientes de nuestra unidad

    Seamos conscientes de nuestra unidad

    ¿Qué es el sentimiento de unidad? El sentir que todo es uno. Todos los seres de la tierra son una misma unidad dentro del planeta. Es por esto que lo que ocurre en un lugar repercute en otro; lo qué pasa en el ambiente nos influye y viceversa. Por ejemplo, ¿alguna vez sentiste cómo se contagia la energía de un lugar? Existen miles de comprobaciones para saber que todos estamos conectados dentro del ecosistema. 

    A pesar de que esto es una realidad, es normal sentirse solo o aislado de esta unidad planetaria. En esos casos, suelen invadirnos los sentimientos negativos y el de soledad, que también afectan a otros. Por eso es importante recordar que pertenecemos a un lugar, pero no solo a nuestras familias o grupos de amigos, sino a todo el conjunto del ecosistema del que somos parte. Esto nos ayuda enormemente, tanto en nuestro bienestar emocional como en nuestra manera de relacionarnos con el entorno y los demás seres. 

    Sabiendo que si lastimo al otro también me lastimo a mi, o que lo que hago genera un efecto en algo más grande, nuestra vida puede cambiar completamente. 

    Además, sentirse parte de este universo nos recuerda que no estamos solos, que compartimos una misma misión y un mismo corazón, y nos ayuda a ser más empáticos con la naturaleza y con quienes forman parte de ella. Sabiendo que somos todos una misma unidad, podemos ser más comprensivos y ayudarnos.

    Poder mirar dentro nuestro ese viejo paradigma que nos lleva a la ilusión de separación, nos hará cambiar la perspectiva completamente y a facilitarnos la relación con nuestro entorno y con nosotros mismos.