Etiqueta: energías renovables

  • Una farola autosuficiente y ecológica para el alumbrado público

    Una farola autosuficiente y ecológica para el alumbrado público

    Una nueva manera de dar luz. Tobías Trübenbacher es el jovén que desarrolló el farol autosuficiente “PAPILIO” , la cual implica la generación de su propia electricidad a través de la energía eólica. 

    Hay una creciente contaminación lumínica y cinética que impacta de manera negativa en el ecosistema, afectando a humanos y a demás seres de la naturaleza. 

    Este reemplazo a los faroles convencionales,cuenta con un sistema que no genera emisiones de carbono y es amigable con el planeta. La farola autosuficiente se alimenta de energía limpia y se enciende solo cuando es necesario, por lo que trae un gran ahorro, eficiencia y reduce la huella ambiental. 

    La invención está diseñada con cuatro palas aerodinámicas y funciona gracias a una mini turbina que aprovecha la energía del viento para generar su propia electricidad 

    El joven alemán, estudiante de diseño, propone que pueden iluminarse ciudades enteras sin necesidad de contaminar. PAPILIO demuestra ser una excelente opción para cambiar nuestro alumbrado público e iluminar las calles con una nueva conciencia. Usemos nuestra propia luz para generar otra luz en el mundo.

  • Soluciones ambientales para todos

    Soluciones ambientales para todos

    Energías Solidarias es una organización sin fines de lucro que tiene la misión de promover el desarrollo sostenible en las comunidades vulnerables. 

    ¿Cómo se logra esto? A través de proyectos que propicien el uso de energías renovables, economías circulares y distintos medios sustentables. 

    Esta ONG lleva formaciones, talleres y emprendimientos a las distintas comunidades para que puedan acceder a nuevas alternativas y mejorar la calidad de vida y del planeta. Su objetivo es empoderar a las personas dándoles herramientas para construir desde otro lugar, incentivando el trabajo en equipo, la autogestión, la reflexión y la participación de todos. 

    Las soluciones ambientales tienen que ser aplicables en todo tipo de ambientes, y Energías Solidarias se encarga de llevarlas a aquellas comunidades más vulnerables. Con elementos reciclados y reutilizados se pueden lograr cosas increíbles y cambiar la vida de muchísimas personas. Energías Solidarias es el puente para que estas grandes ideas puedan concretarse en donde más se necesitan. 

    La organización fue fundada en el año 2018 y durante este tiempo logró reutilizar casi 4000 botellas, 2850 latas y 1580 envases de tetrabrick, y con estos materiales logró instalaciones sostenibles para las comunidades.

    Esta misión tiene un gran impacto para el medio ambiente, así como también en el ámbito social. Energías Solidarias nos invita a ser parte del cambio. Vos también podes ser voluntario en los proyectos. Averiguá más en https://energiassolidarias.com.ar 

  • La energía verde llega al piso de tu hogar

    La energía verde llega al piso de tu hogar

    Llegó el futuro del futuro: la energía renovable vino para quedarse. Los proyectos para aprovecharla nos sorprenden cada día, y este es uno de los tantos que ayudan a convertir la energía verde en una realidad. 

    Se trata de un piso solar, que ya está entre las posibilidades para los habitantes de Budapest. El proyecto es una idea innovadora de

    , una compañía de tecnología proveniente de Hungría, que diseñó un piso construido con vidrio templado, que contiene celdas solares monocristalinas y contenido en una estructura de botellas recicladas. 

    Por otro lado, se trata de un invento verdaderamente avanzado que además es estético. 

    ¿Quien dijo que la sustentabilidad no se veía bien? La empresa realizó modelos de distintos colores para que los clientes puedan elegir su favorito. Su eficiencia es increíble: podés abastecer tu casa con luz solar un año entero, generando energía solo con 20 m2 del piso solar. También sirven para cargar autos eléctricos o celulares, y ya se ha implementado en shoppings y parques dando resultados más que satisfactorios. 

    Con esto también podés decorar tu casa como te guste, sin olvidar la conciencia ambiental. Una manera ideal de generar energía verde, aprovechando los recursos disponibles y contribuyendo con la lucha contra el cambio climático, además de una inversión para que no pagues luz nunca más y para un futuro mejor. 

    Apoyemos los inventos ecológicos para difundir esta genial idea y volverla una opción para todos. 

  • Las construcciones en Francia serán sustentables

    Las construcciones en Francia serán sustentables

    ¡Las cosas están cambiando! El gobierno de Francia declaró una ley para que a partir de ahora las construcciones sean sustentables. Así es: quedó promulgado que los próximos edificios sigan un código que sea compatible con el cuidado del medio ambiente. Para ello, se exige que los techos estén cubiertos por paneles solares, aunque sea de manera parcial.

    Esta medida del gobierno tiene la intención de aprovechar las energías renovables y reducir la huella ecológica del país. De ahora en más, todos los proyectos emergentes nacerán de manera amigable con el planeta.

    Los arquitectos y las empresas francesas ya están abordando sus proyectos de esta manera y prometen grandes cosas. Entre ellos se destaca Le Curve, un centro comercial de París cuya construcción ya está en marcha y pretende reducir su consumo energético hasta en un 40%. Este es solo un ejemplo de las grandes ideas que tomarán forma y contribuirán a un futuro mejor dentro de la ciudad y el planeta. 

    Es momento de reacomodar las prioridades y alentar este tipo de leyes, porque sin planeta no hay hogar. 

  • Una batería ecológica hecha de papel origami

    Una batería ecológica hecha de papel origami

    En la Universidad de Binghamton (Nueva York) diseñaron una biobatería desechable capaz de alimentar pequeños dispositivos durante unos veinte minutos. Lo más llamativo es que funciona con agua sucia —sí, con sus bacterias— y está hecha de papel plegado en origami.

    Esta es la versión 2.0 del diseño liderado por Seokheun Choi, ingeniero de Binghamton, que transformó una simple hoja en una “estrella ninja” con función de batería. Mide alrededor de 6 cm y supera en potencia y voltaje al prototipo anterior, manteniendo un costo bajísimo y un armado minimalista.

    Su promesa es concreta, sirve para diagnósticos de un solo uso, dispositivos médicos de campo y hasta iluminación LED básica en contextos con poca infraestructura. Es liviana y de bajo impacto, pensada para un fin de vida responsable gracias a su base en papel.

    La energía ya está en la naturaleza, las bacterias realizan procesos que liberan electrones. Este desarrollo aprovecha ese fenómeno para convertirlo en electricidad utilizable con materiales accesibles como papel y agua contaminada. Así, lo que vemos no es “crear” energía, sino canalizarla de manera sencilla y aplicable donde más falta hace.

    Te invitamos a compartir experimentos y sus resultados. Seleccionaremos los más sólidos para difundirlos citando autoría y protocolos, y así nutrir una base abierta de conocimiento.

  • La primera escuela pública sustentable de Argentina

    La primera escuela pública sustentable de Argentina

    La escuela primaria N.º 12 de Mar Chiquita, provincia de Buenos Aires, se construyó entre febrero y abril de 2018 como la primera escuela pública sustentable del país y la segunda de Latinoamérica. El proyecto se basó en el método Earthship del arquitecto estadounidense Michael Reynolds, pionero de esta tipología, e integró a más de 200 voluntarios y estudiantes de Argentina y del mundo.

    El edificio de más de 300 m² se levantó en 45 días con unas 25 toneladas de materiales reciclados –latas, botellas, cubiertas y cartón— combinados con materiales tradicionales. Funciona con paneles solares, captando y reutilizando agua de lluvia y manteniendo temperaturas estables por su diseño bioclimático, sin necesidad de estufas ni aires acondicionados.

    La iniciativa fue impulsada por TAGMA, organización uruguaya que en 2016 lideró la primera escuela sustentable de la región en Jaureguiberry. El modelo integra aula, huertas interior y exterior y un sistema de gestión de aguas que recircula el recurso dentro del edificio, a la vez que promueve el uso racional de la energía y la producción de alimentos.

    Desde su primer año, la comunidad educativa participó en talleres para aprender el funcionamiento del edificio y más de 10.000 personas visitaron la escuela. La experiencia se consolidó como un ejemplo de articulación entre diseño, educación y participación comunitaria, con foco en el cuidado del ambiente y la sustentabilidad de las relaciones humanas.

    Contanos en comentarios qué parte del modelo Earthship te gustaría ver en más escuelas del país y qué preguntas querés que investiguemos en próximas notas. Si conocés la experiencia de Mar Chiquita de cerca, sumá tu testimonio, ¡Queremos escucharte!

    Sitio del programa Una Escuela Sustentable

  • Turbinas en forma de tulipán

    Turbinas en forma de tulipán

    Las iniciativas para generar electricidad alternativa encuentran formas cada vez más integradas al entorno urbano.

    Las turbinas en forma de tulipán no solo aprovechan la energía eólica, sino que, a diferencia de los aerogeneradores convencionales, reducen al mínimo el ruido y están diseñadas para proteger a las aves y a la vida silvestre de la ciudad.

    El desarrollo pertenece a Flower Turbines, compañía con presencia en Estados Unidos y Países Bajos, que busca maximizar el uso del viento en espacios pequeños y convertirlo en un pilar de la matriz renovable.

    Desde 2022 el proyecto sumó instalaciones en techos de edificios, parques industriales y campus educativos, con kits que combinan eólica y solar, y aplicaciones para iluminación, carga de bicicletas y scooters, y redes barriales.

    Las turbinas tulipán muestran cómo el diseño puede acelerar la adopción de energías renovables en la ciudad. En combinación con paneles solares, almacenamiento y eficiencia energética, acercan la idea de redes limpias y resilientes. Quedan desafíos de datos abiertos y validación independiente, pero su avance en pilotos europeos y norteamericanos indica un camino interesante para municipios, universidades, parques industriales y consorcios que buscan sumar generación local sin afectar el paisaje ni a la fauna.

    Contanos en comentarios dónde te imaginás ver estas turbinas en tu ciudad y qué dudas te gustaría que investiguemos para una próxima nota. Tu experiencia ayuda a mejorar la conversación y a guiar los próximos temas.

  • Techos que almacenan agua de lluvia

    Techos que almacenan agua de lluvia

    Cada vez más ciudades activan soluciones simples para usar mejor el agua. En Ámsterdam, una red de techos inteligentes capta la lluvia, la guarda y la distribuye cuando hace falta. 

    El sistema funciona con sensores y válvulas que se ajustan solos; retienen agua para riego en periodos secos, alivian peso en días de tormenta y ayudan a mantener los edificios más frescos sin consumo extra de energía. El resultado es práctico y medible, logrando menos demanda de agua potable para usos no potables, más confort térmico, menos estrés sobre los desagües y un plus de biodiversidad gracias a terrazas verdes que atraen plantas, aves e insectos.

    La implementación puede ser gradual y alcanzable. En un edificio, se empieza por una capa de retención sobre la terraza, un tanque o bandejas modulares, y un control básico de flujo. Con eso ya se reutiliza agua para riego, limpieza de espacios comunes y lavado de veredas. El siguiente paso es sumar sensores de humedad y pronóstico para optimizar cuándo almacenar y cuándo liberar. Y cuando varios edificios se conectan, el barrio coordina descargas y comparte datos, escalando el impacto sin complejidad excesiva.

    La tecnología está disponible y hay proveedores locales que adaptan el sistema a distintas superficies, desde techos planos hasta patios interiores. Elegir materiales de bajo mantenimiento, plan de limpieza estacional y uno o más responsable simplifica la operación. Pequeñas decisiones ordenadas en un circuito realmente hacen la diferencia. 

    ¿Qué ajuste podría iniciar tu edificio este mes para aprovechar la próxima lluvia?

  • ¿Cómo cuidar la energía que tenemos?

    ¿Cómo cuidar la energía que tenemos?

    En 2011, Japón atravesó una crisis energética y las medidas que tomó para superarla aún nos guían ante escenarios similares en el mundo. Con redes eléctricas cada vez más exigidas, la conversación sobre acelerar la transición hacia energías renovables vuelve a retomarse.

    En el caso de Japón, una planta nuclear colapsó a causa de un terremoto y un tsunami, lo que generó una pérdida cercana al 40% de energía en una sola noche. Frente a ese panorama, se tuvieron que pensar soluciones para ahorrar la poca energía disponible. Entre ellas, hubieron apagones programados en la industria; se dejaron de utilizar las escaleras mecánicas de los centros comerciales y se apagaron las impresoras en desuso, también destituyeron las máquinas expendedoras, invitando a los trabajadores a traer sus propias bebidas, y se promovió usar ropa ligera para minimizar el uso de aire acondicionado. Por otro lado, los partidos deportivos se trasladaron a un horario más temprano para reducir la iluminación; ciertas empresas invirtieron en bombillas LED y paneles solares, mientras que las fábricas reajustaron sus turnos.

    Muchas de estas decisiones no son cómodas, pero son alternativas conscientes para reducir el consumo y preservar los recursos que tenemos. Reorganizar prioridades y ajustar nuestras necesidades con las del medio ambiente es una iniciativa que nos invita a cambiar el curso de la crisis climática y energética. 

    La crisis energética es una realidad, pero también lo es nuestra capacidad de respuesta. Encender la luz propia y apagar lo innecesario sigue siendo una decisión cotidiana que alivia la red, cuida el clima y mejora el bienestar.

    Cada pequeño ajuste suma cuando se sostiene en el tiempo y se coordina en comunidad.

    ¿Cómo crees que podés cuidar la energía de tu comunidad?

  • Reemplazando la batería por algas

    Reemplazando la batería por algas

    Las algas no solo alimentan, también pueden encender cosas.
    Un equipo de la Universidad de Cambridge mostró que, con cianobacterias, luz y un poco de agua, es posible mantener en marcha un microprocesador durante meses.

    La idea es directa y elegante. Las algas verdeazuladas hacen fotosíntesis y liberan electrones. Con un par de electrodos no tóxicos, ese flujo se recoge y se convierte en corriente útil. Relojes, sensores y pequeños aparatos son los primeros candidatos para este sistema, que no busca reemplazar todas las baterías, sino evitar pilas desechables donde no hacen falta.

    Hoy, grupos de investigación y startups de bioenergía exploran módulos más durables, carcasas biodegradables y formatos fáciles de escalar. El camino probable empieza por objetos conectados e internet de las cosas y, más adelante, suma combinaciones con otras renovables para ganar potencia.

    Energía que se regenera mientras hay luz, sin litio ni cobalto, con mantenimiento mínimo y una huella mucho menor. Otra forma de encender lo cotidiano sin apagar a la Tierra. ¿Te imaginás tu casa con sensores alimentados por algas y sin pilas de un solo uso.