Ecopneus es una compañía italiana, ubicada en Milán, que gestiona los residuos y está convirtiendo la ciudad en un lugar más sustentable.
Mil toneladas de neumáticos desechados son recolectados diariamente, y Ecopneus logró darle una nueva utilidad a este material y generar energía.
En el año 2020, construyeron 600 km de carretera con neumáticos reciclados. Esto trajo amplios beneficios además de un gran aprovechamiento de los residuos recolectados.
En primer lugar, este asfalto de caucho dura tres veces más que el tradicional, también minimiza el ruido y los costos de mantenimiento, y resiste los baches. Lo que antes era directamente tirado a la basura, hoy tiene un gran valor en la urbanización.
Ecopneus se encarga de identificar y monitorear todos los puntos que generan residuos, recogerlos, transportarlos y recuperarlos de forma óptima y eficiente.
Luego se encarga de darle distintos usos, tanto como materiales o como energía.
Ecopneus nos recuerda la importancia de recuperar y reciclar aquello que está en desuso o desechado y aún puede tener una larga vida en otro lado.
Y vos ¿qué haces con tus desechos? ¿Alguna vez probaste innovar en el reciclaje?
En el camino hacia disminuir cada vez más los desechos tóxicos del medioambiente, la promoción del uso de autos eléctricos es un paso clave, y Noruega es uno de los países más adelantados en ese sentido.
A lo largo de 2022, el 80 por ciento de las ventas de automóviles en Noruega fueron eléctricos, lo que colocó al país a la vanguardia del cambio hacia la movilidad impulsada por baterías. Esto también puso a Noruega como ejemplo en la revolución de los vehículos eléctricos para el medio ambiente, los trabajadores y la vida en general. De hecho, se calcula que para 2025 se terminará con las ventas de automóviles con motor de combustión interna.
Si bien este cambio puede generar largas esperas durante los períodos de alta demanda, los concesionarios y minoristas de automóviles se van adaptando poco a poco. De esta manera, el cambio ha reordenado la industria automotriz, convirtiendo a Tesla en la marca más vendida y marginando a los fabricantes de automóviles establecidos como Renault y Fiat.
Lo más importante de este cambio es que el aire en Oslo, la capital de Noruega, es notablemente más limpio. La ciudad también es más tranquila, ya que los vehículos de gasolina y diésel más ruidosos se desechan. Por otro lado, las emisiones de gases de efecto invernadero de Oslo cayeron un 30 por ciento desde 2009, pero no ha habido desempleo masivo entre los trabajadores de las gasolineras, y la red eléctrica no ha colapsado.
Noruega comenzó a promover los vehículos eléctricos en la década de 1990 para apoyar a Think, una nueva empresa local de vehículos eléctricos que fue propiedad de Ford Motor durante algunos años.
Con este enorme avance, los niveles de óxidos de nitrógeno, subproductos de la quema de gasolina y diésel que causan smog, asma y otras dolencias, han disminuido drásticamente a medida que aumenta la propiedad de vehículos eléctricos.
Funcionarios del gobierno noruego prometen instalar más cargadores públicos, así como reducir la cantidad de automóviles en un tercio para hacer las calles más seguras y liberar espacio para caminar y andar en bicicleta. “El objetivo es reducir las emisiones, razón por la cual los vehículos eléctricos son tan importantes, pero también hacer que la ciudad sea mejor para vivir”, dijo un miembro del Partido Verde, en una entrevista reciente.
Los vehículos eléctricos son parte de un plan más amplio de Oslo para reducir sus emisiones de dióxido de carbono a casi cero para 2030. Todos los autobuses urbanos serán eléctricos para fin de año.
El cáñamo resultó ser un increíble material para fabricar baterías. La era tecnológica hace que cada vez usemos más y más baterías, pero también, gracias a muchos avances, se descubrió cómo contrarrestar este impacto.
Estas baterías especiales son más eficientes que las que normalmente empleamos, ya que se recargan a una velocidad increíble y son casi inagotables. Sí, se pueden recargar más de cien mil veces. Además, pueden abastecernos de una energía más limpia que las baterías convencionales. Este fue un descubrimiento de los científicos de la Universidad de Canadá, quienes encontraron el valor en las propiedades de la planta y lograron aprovecharla.
Esta parte del cáñamo suele ser desechada, pero es un material que cumple una función similar a la del grafeno, y cuenta con las ventajas ya nombradas. Básicamente esta nueva tecnología es una opción para almacenar energía de manera más económica, ecológica y con una mayor capacidad.
Está claro que la naturaleza nos provee de todos los recursos que necesitamos; nuestro trabajo simplemente es aprender a utilizarlos.
Chernóbil, ciudad de Ucrania, famosa por el accidente radiactivo, se volvió desde entonces una zona hostil e inhabitable, según los científicos. Sin embargo, un hongo nativo de la planta nuclear puede ser quien traiga innovadoras soluciones a la radiación. La catástrofe en su hábitat lo obligó a adaptarse y evolucionar. Según las investigaciones, este hongo se alimenta de la radiación, que le permite crecer y generar energía renovable. Aparentemente, el componente clave es la melanina, la cual permite hacer esta conversión de energía.
Al utilizar la melanina para obtener energía a partir de la radiación, este hongo puede ser una inspiración para la biotecnología. De esta manera estaríamos hablando de un hongo como fuente de energía renovable. Todavía se está investigando, pero esta tecnología puede tener diversas aplicaciones, tales como proteger a los pacientes de cáncer que deben hacer radioterapia, o a los astronautas de la radiación solar, entre otras. Una vez más, la naturaleza nos sorprende y nos enseña con su capacidad de evolución.
Por primera vez, la FDA de Estados Unidos aprobó un ensayo clínico en personas para una terapia genética que busca revertir parcialmente el envejecimiento celular.
La empresa Life Biosciences, de Boston, probará un tratamiento llamado ER100, basado en la “reprogramación epigenética parcial”: no cambia el ADN, sino que ajusta el epigenoma para devolver a las células un estado más joven.
👁️ El estudio se hará en pacientes con glaucoma y daño en el nervio óptico. En esta primera fase se evaluará principalmente:
seguridad
tolerancia
respuesta inmune
efectos en la visión
El tratamiento usa tres de los llamados factores de Yamanaka, que en animales lograron rejuvenecer células envejecidas.
Los científicos aclaran: esto no demuestra aún que se pueda revertir la edad en humanos, pero es un hito histórico para la investigación en longevidad.
La ciencia del rejuvenecimiento acaba de dar su primer paso real en personas.
Estamos siendo parte de la revolución tecnológica con todo lo nuevo que ello implica. Las inteligencias artificiales ya se volvieron herramientas clave de nuestra cotidianeidad, y nos asombran con sus capacidades que avanzan día a día. Hoy en Bindi nos preguntamos: ¿Pueden las IA contribuir con la sustentabilidad? y la respuesta es ¡definitivamente sí!
La combinación de innovación y conciencia ambiental está allanando el camino hacia un mundo cada vez más verde. Estas son algunas formas en las que las nuevas tecnologías están marcando la diferencia:
Inteligencia Artificial (IA) para la gestión eficiente de recursos: la IA está revolucionando la forma en que utilizamos los recursos naturales. Mediante el análisis de datos en tiempo real, la IA puede optimizar el consumo de energía, agua y otros recursos, reduciendo así nuestra huella ambiental. Desde la gestión inteligente de edificios hasta el control de la cadena de suministro, la IA está maximizando la eficiencia y minimizando el desperdicio.
Internet de las cosas (IoT) para una vida sostenible: el IoT conecta objetos cotidianos a la red, permitiendo la comunicación entre ellos y la recolección de datos. Esto tiene un gran potencial para la sustentabilidad, ya que los dispositivos inteligentes pueden monitorear el consumo de energía, regular la temperatura de manera eficiente y optimizar el uso de los recursos en el hogar y la industria. Imagina un hogar donde tus electrodomésticos se apaguen automáticamente cuando no los estás utilizando, ¡eso es IoT en acción!
Energías renovables y almacenamiento avanzado: Las tecnologías de energía renovable, como la energía solar y eólica, están experimentando un crecimiento exponencial. Gracias a la innovación en paneles solares más eficientes y turbinas eólicas de última generación, estamos generando más energía limpia que nunca. Además, el almacenamiento avanzado de energía, a través de baterías de larga duración y sistemas de gestión inteligente, está permitiendo un suministro constante y confiable de energía renovable.
Blockchain para la transparencia y trazabilidad: La tecnología blockchain está revolucionando la cadena de suministro al proporcionar una forma segura y transparente de rastrear el origen y el recorrido de los productos. Esto es especialmente importante en sectores como la alimentación y la moda, donde la trazabilidad es esencial para garantizar prácticas sostenibles y éticas. Con blockchain, los consumidores pueden tomar decisiones informadas y apoyar empresas comprometidas con la sustentabilidad.
Estas son solo algunas de las muchas formas en las que las nuevas tecnologías están impulsando la sustentabilidad. A medida que la innovación avanza, podemos esperar soluciones aún más creativas y efectivas para enfrentar los desafíos ambientales. Juntos, podemos aprovechar el poder de la tecnología para construir un mundo más sustentable.
¿Y si las ventanas se convierten en fuente de energía solar? Ya está sucediendo. Los paneles solares transparentes se convierten en ventanales comunes y corrientes mientras que proveen de energía limpia. Ubiquitous Energy lo hizo posible y propone llevarlo a gran escala para convertir cada vivienda en un generador solar.
Esta empresa fue fundada por científicos del MIT, está ubicada en Silicon Valley, California, y se convirtió en la primera en ofrecer una alternativa a los paneles solares para brindar electricidad invisible con energía solar. Hace más de diez años investigan para contribuir con la crisis ambiental, y sus logros son increíbles.
Según los objetivos climáticos propuestos por la ONU, es necesario que la energía solar y eólica constituyan un 70% de la energía mundial para el año 2050, y esta es una manera concreta en la que podemos lograrlo. Gracias a una mezcla de sales orgánicas, se puede absorber la parte no visible del espectro solar, la luz ultravioleta e infrarroja, y convertirla en electricidad, mientras que el resto traspasa la ventana. Esta tecnología compensa hasta 200 Watts por hora de la electricidad utilizada en un día. Un gran avance en la tecnología solar que aprovecha la luz ambiental, mediante procesos y materiales igualmente sostenibles.
Este descubrimiento no se limita solo a los edificios y casas, sino que también puede aplicarse a todo tipo de dispositivo electrónico, para que la energía solar se convierta en la fuente principal y minimizar nuestra huella de carbono.
La empresa ya dejó su marca en diversas ciudades del mundo, realizando instalaciones en una variedad de proyectos que integran la energía solar como fuente principal sin comprometer la estética de las estructuras.
Ubiquitous Energy continúa su investigación, para seguir encontrando, diseñando e innovando con materiales orgánicos en el área de los dispositivos fotovoltaicos transparentes. Por el momento, esta tecnología se vende directamente a los fabricantes de ventanas. Desde Bindi, queremos que este proyecto llegue a los gobiernos para rediseñar las ciudades implementando paneles solares transparentes. Aprovechar este potencial es un gran paso hacia un mundo más justo y equitativo para todxs, en donde la electricidad sea económica, ecológica y eficiente.
Los avances en la tecnología nos permiten materializar otro tipo de realidad y posibilidades. Si podemos aprovechar al máximo los recursos que nos ofrece, los proyectos son infinitos.
En España, un equipo de jóvenes conformado por David Yañez, David Suriol y Raúl Martín, diseñó un aerogenerador que facilita energía eólica, pero, a diferencia de los molinos tradicionales, no tiene aspas.
¿En qué beneficia que la fuente de energía renovable sea un aerogenerador sin aspas? Principalmente en el cuidado de las aves. El ecosistema de los pájaros se ve alterado por los enormes ventiladores que ocupan su hábitat, y al no estar acostumbrados, muchas veces son dañados por estos.
El nuevo diseño, bautizado como Vortex Bladeless, permite aprovechar la energía del viento a través de un cilindro vertical que genera electricidad por movimiento oscilatorio. Otra ventaja del molino moderno es su adaptabilidad a distintos entornos. Su tamaño y su estética discreta lo vuelven ideal para la instalación en aquellos sectores urbanos en donde las turbinas convencionales no son una opción. Además, pueden adaptarse rápidamente a los cambios del viento, no generan ruido, su montaje es sencillo y el mantenimiento es mínimo.
Vortex Bladeless surge como alternativa ideal a los anteriores generadores de energía eólica, ya que protege la vida silvestre y es un 30% más barata, lo que significa que la energía renovable se vuelve más accesible para todxs. Esto significa un gran paso para la ampliación de fuentes renovables.
La propuesta que propone el equipo español es que cualquiera pueda acceder a un sistema de energía eólica, instalando un aerogenerador en su propio techo o jardín, más económico, de fácil instalación y mantenimiento.
Las fuentes renovables se siguen actualizando para adaptarse cada vez mejor a las necesidades y ser más y más eficientes. ¿Qué propuesta tenés para mejorar este sistema?
La era de la tecnología cambió el mundo en muchas dimensiones, entre ellas la manera de manejar el dinero. El surgimiento de las bitcoins fue una gran revolución para el mercado, que trajo consigo ciertos desafíos para afrontar.
Uno de los principales problemas de las criptomonedas es la gran huella de carbono que implican para el planeta, por la gran cantidad de consumo energético que requieren.
Su gran impacto ambiental requiere una solución, ya que en estos tiempos el principal objetivo es mitigar las emisiones contaminantes que propician el calentamiento global.
La cuestión recae en el diseño de las monedas electrónicas, que tiene un código de seguridad establecido que consume grandes cantidades de energía, incluso más que países enteros.
La campaña “Change the Code Not the Climate” propone un cambio de código que podría reducir hasta el 99,9% del consumo energético. Para ello, el sistema de bitcoin debe modificar su sistema de “Prueba de Trabajo (PoW)” a “Prueba de Participación (PoS)”
Ambas son maneras de verificar las transacciones y garantizar la seguridad de la red. El primero se basa en la competencia, mientras que el segundo en la colaboración y, por ende, es menos seguro. Una vez más, queda probado que nuestra actitud tiene un impacto verdaderamente global.
Esta posible solución tiene la misión de que bitcoin deje de contaminar el planeta.
Otra red blockchain conocida como Ethereum ya está cambiando su código para su versión 2.0, que la convierte en una plataforma más eficiente y más amigable con el medio ambiente.
No descuidemos nuestra prioridad número uno: ¿de qué nos sirve el dinero si nos quedamos sin mundo?
La tecnología de la actualidad busca ser útil para las necesidades de la sociedad. Muchas veces nos olvidamos que las necesidades ambientales también nos conciernen. Pero, por suerte, personas como Floris Schoonderbeek lo recuerdan y decidió dedicar a ello su trabajo.
El reconocido diseñador holandés sorprende una vez más con su proyecto sustentable. Groundfridge es la nueva heladera que permite el almacenamiento y refrigerio de los alimentos, pero sin consumir electricidad. Sin embargo, no luce como una heladera, sino que es más bien una bodega, con espacio de sombra para la comida de un colegio entero. ¿Y cómo funciona? Básicamente, con el uso de un ventilador a batería, con temporizador ajustable a la cantidad de horas que quieras.
Además, la bodega es subterránea, y gracias a las propiedades del suelo y del diseño hace que la temperatura se preserve perfectamente. A pesar de su gran tamaño, es ligera y fácil de instalar en cualquier lado, sin tener que estar cerca de un tomacorriente. Tiene una gran capacidad de almacenamiento y, por sobre todas las cosas, implica un enorme ahorro energético.
Este producto del futuro propone satisfacer nuestras necesidades a la vez que las del ecosistema. Las heladeras son grandes consumidoras de electricidad, y, si podemos revertir eso, ya estamos un paso más cerca de un planeta más ecológico.