Ser amable es una cualidad que traemos de manera natural; simplemente tenemos que ponerla más en práctica. Es curioso cómo se contagia fácilmente: irradiar una energía positiva, casi de manera automática, impacta en el ambiente significativamente.
Amabilidad quiere decir que se es digno de ser amado, y cualquiera puede manifestarla en su cotidianidad. Se trata de una virtud que tiene especial impacto en las relaciones humanas. Se refleja en la gentileza, el servicio, el ser cariñoso o incluso gracioso. Cada uno tiene su propia manera, pero lo importante es hacerle sentir al otro esa calidez humana.
Ser amable con los demás y valorar al otro es el primer hábito del libro de los 25 hábitos japoneses, que nos propone sencillas ideas para implementar y así mejorar nuestro estilo de vida.

A todos nos gusta que nos traten con amabilidad, entonces, es hora de emplearla, aunque no siempre sea fácil. Imaginate lo que significa para aquellos que tienen que tratar con gente todos los días, la importancia de recibir gestos de una persona amable. Si podemos ser amables en cualquier lugar o circunstancia, se ampliará nuestro círculo de bondad y, llevado a gran escala, significa una sociedad más armoniosa y cálida.
Te proponemos que esta semana intentes ser amable todos los días y veas qué te pasa, seguro notarás lo bien que te hace sentir y cómo mejoran todos tus vínculos.
¡Contanos tu experiencia!
