Etiqueta: biología cuántica

  • ¿Sabías que somos seres cuánticos?

    ¿Sabías que somos seres cuánticos?

    ¿Sabes que es la red de fascia cuántica?

    Todas las partes que componen nuestro organismo están cubiertas por un tejido conectivo que las une, formando un todo. Esta red de protección y forma, interconecta y comunica a todos los sistemas entre sí. 

    Todo está conectado con todo. Para mantenernos saludables, esta red de fascia debe mantenerse en un punto de equilibrio en donde la tensión sea la justa, ni de más ni de menos.
    ¿Te has preguntado alguna vez por qué ciertas emociones o tensiones se manifiestan en diferentes partes de tu cuerpo? La fascia tiene la respuesta.
    Es gracias a ella  que todas las partes forman un todo mayor, por lo que nuestro cuerpo está integrado y no es un conjunto de fragmentos. Investigaciones recientes han revelado que la fascia no solo es una red de tejido, sino que también es un sorprendente cristal líquido que impulsa la comunicación cuántica dentro de nosotros.

    Así como dentro nuestro hay una red de conexión inteligente, que permite reconocer a otras células y sistemas y comunicarse con ellas, lo mismo nos sucede con el afuera. Existe una red de naturaleza cuántica entre nosotrxs y el ecosistema al que pertenecemos.
    Desde la generación de corriente eléctrica hasta la transmisión de información de frecuencia, nuestra fascia de cristal líquido actúa como una red de comunicación instantánea en todo el cuerpo.
    Además, se ha descubierto que el ADN está rodeado por una capa de agua estructurada, lo que lo hace sensible a la información de frecuencia vibratoria y energía infrarroja.

    De esta manera se explica la capacidad de atrapar, almacenar y utilizar información de frecuencia y energía infrarroja desde nuestro interior y desde el mundo que nos rodea. 

    Nuestra biología es también cuántica y tiene su canal sutil por donde intercambia  información con el medio.
    Cuidar y entender nuestra fascia cuántica es esencial para nuestra salud y bienestar, asi como también nuestra relación con todos los seres, siendo parte de algo mucho mayor. 

  • Biología cuántica: cómo influye la naturaleza en nuestro organismo

    Biología cuántica: cómo influye la naturaleza en nuestro organismo

    Reconozcamos nuestra unidad con el ecosistema

    La biología cuántica del ser humano es un fascinante campo de estudio que nos conecta de manera profunda con nuestro entorno. Creemos que estamos preparados del ecosistema y actuamos desde ese lugar de “independencia”, cuando en realidad, en nuestro propio cuerpo, podemos ver nuestra relación con la luz, la vibración y la estructura del agua. Estos elementos además de estar presentes en nuestro organismo, son fundamentales para su supervivencia.

    De la misma manera, nuestra relación con el sol y la Tierra es más íntima de lo que podríamos imaginar. Los electrones que provienen de estas fuentes se absorben en nuestro cuerpo y contribuyen a la carga necesaria para impulsar nuestra biología. Esta carga es vital para el funcionamiento de nuestro organismo, y se crea gracias al agua estructurada que recubre nuestras células y tejidos, generando una zona rica en protones que puede encender una bombilla.

    Además, la luz solar juega un papel crucial al interactuar con la mitocondria en nuestro sistema nervioso. Esta interacción puede tener efectos beneficiosos en la salud de nuestros nervios, entre otras cosas. Esto subraya nuestra conexión intrínseca con la naturaleza y nos recuerda que somos una parte integral del ecosistema.

    La energía de la luz, la vibración y el agua guía procesos biológicos en plantas, animales y seres humanos. Es crucial reconocer esta interconexión y entender nuestro papel en el cuidado de nuestro entorno. La biología cuántica nos enseña que estamos inmersos en un sistema complejo y que es nuestro deber atender a todos sus aspectos para mantener la salud tanto de nosotros mismos como del planeta.

    Si negamos que somos seres interrelacionados con todo lo que nos rodea, es fácil perder nuestro lugar dentro del ecosistema, y terminamos dañandonos a nosotrxs mismxs sin darnos cuenta.

    Es momento de cambiar la perspectiva para tomar decisiones más conscientes y coherentes, recordando que no somos seres aislados, sino que somos una parte de una gran trama universal.