Qué es el sol

Cuando nosotros decimos yo soy de “tal signo”, como por ejemplo yo soy de Géminis, lo que estoy diciendo es que el Sol en el momento que yo nací estaba transitando por la constelación de Géminis, con lo cual mi Sol está en el signo de Géminis. “Mi Sol está en Géminis” decimos por lo general en Astrología. Pues entonces cada uno de nosotros tiene el Sol en alguno de los 12 signos, lo cual nos marcan nuestra cualidad más intrínseca, esa cualidad natural que nos sale fácil, que no tenemos que hacer ningún esfuerzo.

Es diferente tener el Sol en los primeros signos incluso diría hasta Leo, que sería Aries, Tauro, Géminis, Cáncer y Leo, a tener el Sol a partir de Virgo en adelante, porque todos los signos que le siguen a Leo no son tan sencillo, tan natural de manifestar en sus cualidades más luminosas.

En principio el Sol es nuestra identidad más preciosa. Es lo que tiene luz pura, el Sol es una estrella y lo único que tiene luz en el cosmos son las estrellas. Ya está científicamente comprobado que todo lo que existe en este planeta, incluso nosotros mismos, viene de las estrellas. La frase de Carl Sagan “somos polvo de estrellas” es científicamente cierta con lo cual no hay dudas de que somos luz. Venimos de la luz, venimos de las estrellas. Y si pensamos en la cualidad del Sol, ¿cuál es? El Sol simplemente -porque es grandioso lo que hace- da luz, da calor y da vida. Está para todos, ilumina a todos, no decide “a este lo voy a iluminar y a este no, a este le voy a dar luz y a este no, a este le voy a dar calor y a este no”, sino a todos los seres sobre la Tierra, no tiene ningún tipo de discriminación y para nada está esperando que nosotros lo miremos y lo aplaudamos, como a veces entendemos a las personas de Leo que están justamente regidas por el Sol.

Cada signo tiene un planeta regente que es como el ministro de ese signo, así como cada signo tiene las casas de la carta natal que tienen una jurisprudencia que le corresponde a un signo. El Sol es el ministro de Leo, por eso los leoninos se les dice que son como muy egóicos, muy soberbios, que quieren todo el tiempo llamar la atención y brillar y que los miren. Están regidos por el Sol, pero en verdad el Sol no está pidiendo que lo aplaudamos; entonces el Sol en su máxima expresión es dar luz.

Ahora bien tenemos 12 soles diferentes, es decir todos son soles, todos tienen la misma esencia pero tienen cualidades diferentes, como si tuvieran tonalidades distintas, eso es lo que hace el signo particular de cada uno. Cuando yo nací mi Sol estaba en “tal” constelación pero mi Venus estaba en otra constelación y mi Mercurio estaba en otra constelación, aunque no están muy lejos nunca del Sol esos dos planetas. Pero ¿dónde estaba Júpiter, Neptuno, Saturno y Marte? Todo eso va a revelar mi carácter, mis tendencias, mis apegos que traigo de las vidas anteriores, así también como mis talentos. Pero básicamente el Sol es esa parte nuestra que brilla para dar luz. Entonces tenemos que tratar de identificarnos cada vez más con el Sol.

Muchas veces al Sol no se le da mucha importancia en Astrología; a veces nos quedamos más pendientes del Ascendente y la Luna -que son súper importantes obviamente- pero dejamos a un lado al Sol, y en verdad el Sol es el centro de nuestro sistema solar por eso se dice que es un ordenador, porque ordena a todos los demás planetas. Por lo tanto, cuando nosotros nos paramos en nuestra identidad verdadera y nos centramos en quiénes somos, realmente todo lo demás se ordena alrededor nuestro. Pero muchas veces nosotros no estamos parados en nuestra verdadera identidad luminosa, estamos parados en otro lugar; estamos parados desde el ego desde nuestros apegos y desde ahí manejamos nuestra vida. ¡Imagínense! ¡¿Cómo no va a estar todo desordenado?!

Por eso es muy importante manifestar las virtudes de nuestro Sol que tienen que ver con la con la Fe, con la misericordia, con la benevolencia en el sentido de dar luz, dar calor, a todos los seres del universo y poder reconocernos como seres luminosos.

Así como el Sol es el centro de nuestro sistema solar, los planetas también tienen su puesto, y Plutón por ejemplo que es el último planeta más lejano del Sol, representa la oscuridad. De hecho hasta fue expulsado como planeta, es decir no se lo considera un planeta, sino un planeta enano o un planetoide, porque no tiene las cualidades necesarias para ser un planeta -entre las cuales una es tener la órbita por donde transita alrededor del Sol “limpia” (que no haya asteroides u objetos que impidan su paso). Pues Plutón que no tiene la órbita limpia, tiene una órbita irregular, y es el planetoide más lejano del Sol, representa la oscuridad, porque nuestra oscuridad hay que limpiarla ¿no? No está la órbita limpia y está lejos del Sol, es decir no se identifica tanto con la luz, está lejos de la luz; de hecho, hasta no pertenece al sistema, está excluido. Y nosotros muchas veces estamos parados ahí mismo en nuestra oscuridad, en lo que no nos sale bien, en lo que no podemos hacer ,y estamos totalmente identificados con nuestra sombra olvidándonos de nuestra luz. Y lo que tenemos que hacer no es más que mirar de cerca nuestra sombra pero no identificarnos con nuestras ella sino identificarnos con nuestra luz, identificarnos con nuestro Sol, eso es lo más, más, más importante.

Y como si este mensaje no fuese suficiente, Plutón es el planeta más pequeño del sistema solar, lo que nos muestra que en verdad nuestra oscuridad es muy pequeña al lado de nuestra luz, porque el Sol es gigante. El cielo nos está mostrando que esa parte oscura nuestra es muy pequeña; una de las razones de por qué Plutón no es planeta es porque no tiene la masa necesaria para ser planeta, es decir, que ni siquiera tiene el tamaño adecuado.

¿No es increíble lo que nos está revelando el Cielo? Sólo falta que nosotros nos dispongamos a aceptar estas enseñanzas y llevarlas a cabo.

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