🌊 Formación en Terapia Somática del Agua – Nivel Fundacional
Una formación profesional inmersiva de 7 días para quienes sienten el llamado a trabajar con el agua como medio terapéutico.
📍 Dahab, Egipto 🗓 20–27 de agosto de 2026
Esta formación está diseñada como una base profesional que combina:
Práctica en piscina y en aguas abiertas tranquilas
Conciencia somática, seguridad y regulación
Tacto, presencia y consentimiento
Experiencias iniciáticas
Está dirigida a profesionales del trabajo corporal, terapeutas, profesores de yoga y practicantes que sienten el llamado a trabajar con el agua de una manera encarnada, ética y con los pies en la tierra.
El Mar Rojo, en Dahab, ofrece condiciones excepcionales para este trabajo: aguas cálidas y cristalinas, y un entorno propicio para un aprendizaje profundo y su integración.
Cerámica, Vino & Astro 📅 Fecha: Sábado 15 de Agosto ⏰ Horario: De 11:00 a 17:00 hs 📍 Lugar: El Campito Espora (San Andrés de Giles — una casa boutique rodeada de naturaleza y árboles añosos).
✨ ¿QUÉ INCLUYE LA EXPERIENCIA?
🍵 Recepción de Bienvenida: Blends calientes, dulces artesanales y frutas de estación.
🏺 Cerámica: Técnicas de modelado Manuel, texturas y colores, guiado por Romi @ceramica_wine (no requiere experiencia previa).
🍷 Almuerzo Campero & Cata Premium: Empanadas caseras, cazuela de lentejas braseadas y maridaje exclusivo con 3 etiquetas boutique del Valle de Uco.
🚶♀️ Caminata de Conexión: Espacio de respiración, silencio y contacto con la naturaleza.
Última fecha en San Fernando hasta diciembre … no me digas luego que no te avisé !😊 Reserva tu lugar ya que los cupos son limitados! Como siempre …. Te espero con el corazón y los brazos abiertos !
El domingo 16 de agosto a las 17 hs nos encontramos en Nanai Espacio, Castelar, para compartir una tarde de música, cacao y conexión.
Una pausa para salir del ruido, abrir el corazón y volver a lo esencial. El cacao nos acompaña a habitar el presente y el kirtan, a través del canto, nos invita a soltar, sentir y conectar.
No necesitás experiencia previa, solo venir con ganas de regalarte este momento.
Dentro de Takanawa Gateway City, el «barrio del futuro» de Tokio, hay un edificio cuyo exterior fue diseñado por el estudio de arquitectura y urbanismo de Kengo Kuma.
En su construcción se utilizan abundantemente elementos de madera. Su apariencia da la sensación de crecer desde la tierra hacia el cielo siguiendo un movimiento en espiral. La vegetación está compuesta principalmente por especies autóctonas de Japón, haciendo que las cuatro estaciones formen también parte de la arquitectura.
Es el único edificio de baja altura de todo Gateway City: tiene tres plantas subterráneas y seis plantas sobre el nivel del suelo.
Entrar en la espiral
Kengo Kuma, uno de los grandes nombres de la arquitectura contemporánea, expresa en la arquitectura el concepto japonés ぐるぐる — guruguru, que podría traducirse como girar, dar vueltas, circular, moverse en espiral.
Pero la idea no se limita a la apariencia exterior: el visitante literalmente entra en la espiral.
En el gran espacio central de varias alturas, las escaleras, rampas y pasarelas tridimensionales crean una experiencia de desplazamiento en espiral. Por eso, recorrer el edificio es en sí mismo parte de la experiencia de la exposición.
Dentro del edificio se encuentra el museo llamado MoN — Museum of Narratives, cuyo eje está precisamente en las narrativas: las historias, los relatos y la cultura.
Como el museo abrió en 2026, su exposición inaugural, “Spiral, Spiral” (ぐるぐる展), transforma este concepto de la espiral en una experiencia sensorial. La idea de guruguru será además una de las claves de las futuras actividades del MoN Takanawa.
¿Qué representa realmente la espiral?
MoN propone una concepción muy interesante del tiempo:
El tiempo de la cultura no es una línea recta. Se parece a una espiral.
Es decir, la cultura no avanza simplemente:
pasado → presente → futuro
como si lo antiguo desapareciera y fuera sustituido por lo nuevo.
El pasado vuelve una y otra vez al presente, donde es reinterpretado, recombinado y transformado, para luego proyectarse nuevamente hacia el futuro.
Así, el tiempo se entiende como una red de conexiones no lineales y multidireccionales.
Podríamos expresarlo así:
Tradición → interpretación → innovación → nueva tradición → nueva interpretación…
Guruguru: volver, pero a otro nivel
La palabra japonesa ぐるぐる (guruguru) contiene simultáneamente las ideas de girar, rodear, circular, repetir y volver una y otra vez.
Sin embargo, aquí existe una diferencia importante entre círculo y espiral.
En un círculo regresamos al punto de partida.
En una espiral podemos parecer estar regresando al mismo lugar, pero en realidad hemos alcanzado otro nivel.
Las personas se encuentran entre sí, el pasado se entrelaza con el futuro y diferentes disciplinas se conectan, haciendo posible el nacimiento de una nueva cultura.
Eso es lo que la exposición denomina:
Spiral — evolución en espiral.
¿Por qué se llama MoN?
El nombre MoN tiene además dos significados en japonés:
問 (MON): preguntar, plantear una pregunta.
門 (MON): puerta, entrada hacia un mundo desconocido.
La idea de “puerta” se relaciona también con Takanawa Gateway.
Desde el período Edo, Takanawa fue una puerta de entrada a Tokio. En 1872, la primera línea ferroviaria de Japón pasó por esta zona sobre un terraplén construido junto al mar.
Hoy vuelve a convertirse en un Gateway, una puerta:
puerta de Edo → puerta del ferrocarril → puerta de Tokio → puerta de la cultura hacia el futuro.
Otra vez aparece la espiral.
La cultura permanece en movimiento: cambia a través del tiempo y del espacio, vuelve a conectarse y genera nuevas narrativas.
Incluso el logo de MoN está diseñado como una espiral en la que pueden reconocerse simultáneamente las letras M, O y N.
Sus tres colores representan:
Rojo = Sol
Verde = Tierra
Azul = Mar.
La exposición: “Spiral, Spiral: Evolving Human’s Narratives”
El recorrido de la exposición va deliberadamente desde los giros más enormes del universo hasta los más pequeños:
Galaxia → Tierra → océano → naturaleza → ciudad → línea Yamanote → dinero → tareas domésticas → cultura → linaje → huellas digitales → remolino del cabello → pensamiento.
Y detrás de todo aparece una gran pregunta:
¿Acaso la civilización humana avanza dentro de innumerables espirales?
1. Naturaleza: la naturaleza ya estaba girando
La exposición comienza recordándonos que el movimiento circular no fue inventado por los seres humanos.
Las galaxias giran.
La Tierra rota y orbita.
Los océanos y las corrientes atmosféricas circulan.
Numerosas plantas y organismos presentan estructuras en espiral.
Incluso la antigua cerámica japonesa del período Jōmon contiene abundantes formas de remolinos y patrones de cuerdas.
La primera idea que propone la exposición es:
Guruguru no es una creación humana. Es algo que aprendimos observando la naturaleza.
La civilización transforma los principios naturales en tecnología.
2. Sociedad: la vida humana también gira
En nuestro mundo encontramos numerosos ciclos:
Dinero: ganar → consumir → invertir → volver a producir.
Recursos: utilizar → reciclar → reutilizar.
Productos: producción → distribución → consumo.
Agua: fuente → potabilización → distribución → hogares e industrias → tratamiento → ríos o reutilización.
Residuos: basura → clasificación → recolección → incineración/reciclaje/entierro → recuperación como energía o materiales.
Incluso aparece el sushi sobre cinta transportadora.
Puede parecer una broma, pero expresa algo profundo: un mecanismo circular aparentemente sencillo modificó la forma de servir comida, la eficiencia productiva y la relación entre el consumidor y la cocina.
Así, guruguru deja de ser solamente un fenómeno físico y se convierte en un sistema social.
3. La ciudad también es un ciclo
La exposición presenta una maqueta extremadamente detallada de las 30 estaciones de la línea Yamanote de Tokio, con pequeños trenes de papel que circulan continuamente.
¿Por qué la Yamanote?
Porque ella misma forma un enorme círculo alrededor de Tokio.
Pero también representa otro movimiento:
salir de casa → tomar el tren → trabajar → consumir → regresar a casa → comenzar nuevamente al día siguiente.
El tren circula.
Las personas circulan.
Y la ciudad funciona gracias a miles y miles de estos movimientos cotidianos.
El documento lo resume con una frase preciosa:
“La ciudad no son los edificios. La ciudad es el movimiento de las personas.”
4. Incluso las tareas domésticas son “guruguru”
Lavar, cocinar, limpiar, ordenar…
Son actividades que vuelven cada día.
Aquí aparece la expresión:
Life as Culture — 生きるは、ブンカだ。
Vivir es cultura.
La definición de cultura que propone MoN es muy amplia.
Incluye los tesoros nacionales, el kabuki, la ceremonia del té y las artes, y se extiende a comer, trabajar, conversar, descansar, cuidar la casa.
La vida cotidiana también está creando cultura.
5. Cultura: transmitir significa transformar
La exposición reúne objetos aparentemente muy diferentes: entre ellos, la cuerda ceremonial de Hakuhō, 69.º yokozuna de sumo, y una maqueta 1:200 del gran anillo de madera de la Expo Osaka-Kansai.
¿Por qué colocar juntos el sumo y la arquitectura contemporánea?
Para plantear una pregunta:
¿Qué significa realmente transmitir una tradición?
El texto propone que la verdadera transmisión cultural sucede así:
Lo que dejaron quienes vinieron antes
→ la siguiente generación lo aprende
→ lo vuelve a comprender
→ incorpora su propio tiempo
→ lo entrega a la generación siguiente.
Y así surge otro guruguru: la espiral de la cultura.
6. El ser humano: ancestros y descendientes
La espiral llega finalmente a nosotros.
“Guruguru ga watashi wo tsukuru” — La espiral me crea.
¿Quién soy?
En nosotros encontramos espirales y ciclos:
las huellas digitales,
el remolino del cabello,
los ritmos del cuerpo,
los hábitos cotidianos.
Y también:
ancestros → padres → yo → descendientes.
El “yo” aparece entonces como un punto dentro de un larguísimo flujo de vida y transmisión entre generaciones.
7. Respirar también es un ciclo
Una enorme figura inflable se expande y se contrae como un ser humano respirando:
inhalar → exhalar → inhalar → exhalar…
La respiración se presenta como otra manifestación del movimiento cíclico de la vida.
8. Incluso el pensamiento gira
Al final aparece The Thinker — El Pensador.
El visitante es invitado a detenerse, quedarse un momento sin hacer nada y pensar.
Porque nuestro pensamiento tampoco suele seguir una línea sencilla:
pregunta → reflexión → duda → volver a pensar → descubrir algo nuevo → volver a preguntar.
Otra espiral.
Y cada vez que damos una nueva vuelta, nuestra comprensión puede profundizarse un poco más.
Por eso el recorrido termina regresando a la idea central:
La relación entre los seres humanos y el entorno natural va más allá de la mera coexistencia física; es un vínculo sagrado y espiritual que nos conecta con los ciclos de la vida y la esencia misma de nuestra existencia. Desde una perspectiva holística, la naturaleza nos brinda lecciones profundas sobre la interconexión de todas las formas de vida y nos invita a reflexionar sobre nuestra propia posición dentro de este intrincado tapiz de la existencia.
Al observar la simbiosis simbólica entre las micorrizas y las plantas, se revela una poderosa lección sobre la importancia de la colaboración y la interdependencia.
Al igual que las micorrizas y las raíces de las plantas, estamos entrelazados en una red invisible de relaciones que nos nutren, nos apoyan y nos permiten prosperar en armonía con nuestro entorno y con los demás.
La humildad de las micorrizas, que trabajan silenciosamente para fortalecer la salud y la vitalidad del suelo y de las plantas circundantes, nos recuerda la virtud de la modestia y el servicio desinteresado en nuestras propias interacciones humanas. Al adoptar una actitud de generosidad y cooperación, podemos cultivar un sentido de propósito compartido y un compromiso mutuo con el bienestar colectivo, tanto en nuestras comunidades como en el mundo en general.
Además, la resiliente capacidad de las micorrizas para adaptarse a entornos desafiantes y enriquecer su entorno ofrece una poderosa lección sobre la importancia de la adaptabilidad y la innovación en nuestras propias vidas. Nos inspira a abrazar el cambio como una oportunidad para crecer y evolucionar, y a cultivar una mentalidad de aprendizaje continuo y desarrollo personal en nuestro viaje espiritual y existencial.
La profunda conexión entre las micorrizas y las plantas nos recuerda la unidad fundamental de toda la vida en la Tierra y nos insta a honrar y respetar la interdependencia entre todas las formas de vida. Nos invita a cuidar de nuestro planeta como un sagrado santuario y a actuar como guardianes responsables de la belleza y la armonía de la naturaleza, reconociendo que somos parte integral de su tejido interconectado.
¿Te cuesta concentrarte? ¿Sentís falta de energía? ¿Se te hace difícil terminar las cosas?
¿Alguna vez te preguntaste qué es lo que nos hace sentir motivados? La dopamina, un poderoso neurotransmisor que actúa como un sistema de recompensa en nuestro cerebro, desempeña un papel crucial en nuestra experiencia de felicidad, motivación y bienestar emocional. Sin embargo, una deficiencia en sus niveles puede llevar a diversos problemas de salud y afectar nuestra calidad de vida. Es conocida como «el neurotransmisor del placer» y es responsable de transmitir señales entre las células nerviosas, lo que influye en nuestra percepción de recompensa y placer. Cuando realizamos actividades gratificantes, como comer chocolate o completar una tarea importante, los niveles de dopamina aumentan, brindándonos una sensación de satisfacción y alegría. ¿Y qué pasa cuando tenemos niveles bajos de dopamina? Los efectos del déficit pueden tener un gran impacto en nuestra salud, tanto mental como física. Algunas afecciones relacionadas a la baja dopamina son: la enfermedad de Parkinson, el TDAH y la depresión. Una persona con bajos niveles de dopamina puede experimentar un estado de ánimo deprimido, falta de motivación y dificultad para concentrarse.
¿De qué manera podemos aumentar naturalmente los niveles de este neurotransmisor? Se trata de introducir pequeños cambios en la vida cotidiana, principalmente eliminando o reduciendo la exposición a estímulos que proporcionan recompensas sin esfuerzo, como el uso excesivo de redes sociales, videojuegos, y el consumo de alcohol y tabaco, así como también la moderación de carbohidratos y sodio, con el objetivo de restaurar la sensibilidad de nuestros receptores de este neurotransmisor.
Además de evitar estímulos que agoten nuestros niveles de dopamina, es fundamental adoptar hábitos saludables, como el ejercicio regular, el sueño adecuado y la meditación, para potenciar naturalmente nuestro bienestar emocional.
La dopamina es un elemento esencial para la motivación, el bienestar y satisfacción a largo plazo. Todas estas cosas no se encuentran buscando afuera, sino adentro. Al tomar conciencia de cómo afecta nuestra dieta y estilo de vida a nuestros niveles de dopamina, podemos tomar medidas para equilibrar nuestro organismo y cuidar nuestra salud física y mental.