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  • ¿Cómo podemos hacer para estar presentes?

    ¿Cómo podemos hacer para estar presentes?

    Estar presentes nos permite estar integrados, estar alineados con lo que verdaderamente somos, tener una visión más amplia y más consciente sobre nosotros mismos y el entorno. Nuestra mente tiende a saltar de un lado a otro, malgastando recursos, preocupándose por cosas fuera de nuestro control que generan pensamientos rumiantes, que van y vienen, como una vaca de 7 estómagos.

    Para encontrar este foco, estar en el aquí y ahora es la forma, conectados con nuestra experiencia interna y, aprovechando el reflejo de esta que me ofrece lo externo.

    El gran aprendizaje está en poder observarse. Poner el foco de la atención hacia adentro. En la escuela esto no siempre queda claro, ya que cuando el maestro o maestra nos dice “estén atentos”, normalmente no nos están enseñando cómo hacerlo. Incluso llegamos a disociarnos de lo que nos pasa, poniendo la atención afuera.

    Porque, en realidad, en la auto observación, , la atención tiene que ver con una sensación física que la acompaña siempre, que nos recuerda la existencia de nuestro cuerpo, y por ende, de nuestro presente. Las emociones también quedan registradas en nuestro cuerpo a través de las sensaciones.

    Tip para la concentración:

    Cuando mi mente salta como un mono, traer mi atención al cuerpo físico y sus sensaciones me trae al presente.

    Por ejemplo :

    Llevo mi atención a mi dedo gordo del pie, hago un movimiento interno físico y puedo registrar la sensación asociada. A partir de estas sensaciones, puedo observarme y prestarme atención, y sentir como me siento?

    Que es la concentración?

    No es más que esta misma sensación de atención, mantenida durante un tiempo. Se puede entrenar por tanto. Con estos ejercicios, como poner atención a nuestros pies mientras caminamos, sentir la verticalidad de mi cuerpo… encorvado? Que me está pesando ? Así aprendemos a registrar nuestra atención a través de las sensaciones del cuerpo y observarnos… hacerle un lugar a lo que nos pasa y aceptarlo para integrarlo.

    Así, podemos ayudar a las personas a encontrar esa concentración, gracias a la comprensión de la auto observación. Sin embargo, muchos niños ya traen esto incorporado (in-corpore, dentro del cuerpo), y les desconectamos de sus sensaciones de atención a su propio ser exigiéndoles que “presten atención“, llena de tensión y los llevamos a una posición de defensa ante la vida, a armar un personaje alejado de su ser esencial, y esto hace que pierdan la naturalidad y transparencia propia que traemos de nacimiento.

    Llenarlos de conocimientos estandarizados, también es una manera de desconectarlos, porque no damos espacio a que florezca la capacidad innata de cada uno , su potencial interno, los dones que vino a manifestar y sus propias capacidades a desarrollar.

    Para ello, es necesario el autoconocimiento, la conexión con el presente y imprescindiblemente la auto observación que conlleva el respetarse a uno mismo y a los otros.

    Estar en presencia plena es lo que nos permite actuar desde un lugar honesto con nosotros mismos, usar todas las herramientas que tenemos en conexión con nuestro interior, y así poder manifestarlas , y generar una gran influencia en el exterior.

    Estamos aprendiendo todos juntos…

    Nos acompañamos, porqué todos estamos en, unos a desaprender lo viejo y dar lugar a empezar a registrarnos desde el cuerpo…, y dejándonos volver a inspirar por los que acaban de llegar, y así, al mismo tiempo, podremos acompañarlos a manifestar lo que traen propio, sin desconectarlos de ellos mismos, por nuestro “amoroso afán” de enseñar.

  • Grupos que nos dan esperanza

    Grupos que nos dan esperanza

    Hay grupos y colectivos que nos dan esperanza. Parece simple decirlo, de momento parece obvio. El relato de nacimiento de cada uno de esos grupos se cuenta con ánimo. A la vez, al sentirse en el espacio y el momento desde lo imaginativo se puede percibir la lucha y la tensión que enfrentaba. Nos damos cuenta que cada paso parece imposible, por lo menos improbable en aquel momento. Hoy ya los tienes, unos espacio de luz y resiliencia, verdaderas manifestaciones de la esperanza comprometida en acción.

    Gracias por la invitación de Florencia y Lucia de la IAF en Argentina, hace poco tuve la oportunidad de visitar tres organizaciones sociales en el Municipio de Moreno cerca de Buenos Aires. Raúl y Laura de la Fundación Pro Vivienda Social, Rebeca de la Fundación Fútbol para el Desarrollo, y Lucas y Ezequiel de la Fundación Defensores del Chaco. Moreno es un municipio con necesidades y limitaciones, con fuerzas sociales y económicas complicadas y con gente, evidentemente por estos proyectos, resiliente y comprometida con sus familias y su comunidad.

    Dejo los enlaces al final para que puedan visitar sus páginas y conocer la historia más completa, pero quiero tomar un momento para resaltar y resumir algunas cosas que en lo personal me inspiraron. La Fundación Pro Vivienda Social es un ejemplo del crecimiento orgánico de un grupo de personas que se juntan con una inquietud y un deseo específico, para incidir en los desafíos relacionados con la vivienda en el municipio, pero termina siendo un referente para muchas cosas más. Más importante tal vez qué “cosas”, son los procesos. Las actividades, que ahora realizan en diversas áreas (comedores, hortalizas comunitarias, educación, servicios, etc.), dinamizan procesos. O sea, más allá de enseñar a pescar y sembrar han vuelto un canal, un medio y una vía para guiar y apoyar a la comunidad a realizar sus propias iniciativas – y no hablan de problemas y necesidades solamente, sino de oportunidades y posibilidades. Deja de ser un sueño nada más cuando lo imposible de repente se vuelve inevitable.

    La Fundación Fútbol para el Desarrollo y la Fundación Defensores del Chaco tienen algo parecido. Aunque el impulso que dan al deporte es valioso en sí mismo, la manera que han vuelto a través del deporte una herramienta para la transformación social es impresionante. Como ejemplo, unos cambios sutiles pero poderosos en las reglas del juego hacen toda la diferencia en la forma de relacionarse con el Fútbol, pero también con la vida. Me encanta la analogía porque en mi participación con Pachamama Alliance hablamos como las reglas del juego de la vida en el actual estructura política y económica mundial están sesgadas; muchas veces he puesto el ejemplo de un campo de fútbol que está inclinada hacía un lado, donde la portería de abajo va de un lado al otro y la portería de arriba es totalmente reducida de tal manera que el equipo de arriba casi solo tiene que soltar el balón y anotará, y para el otro equipo es casi imposible que anoten. Así son las reglas de nuestro sistema; están arregladas para que unos de nosotros ganemos mucho con poco esfuerzo, en que las reglas se amoldan a nosotros, y otros de nosotros, aún con mucho esfuerzo, no lograremos salir de la pobreza material. Estas organizaciones hacen cambios también de las reglas del juego, pero para ponerlas al servicio de la comunidad. Una parte de su metodología lo explican así, “…no hay distinción de sexos (juegan hombres y mujeres juntos), no participan árbitros y los partidos se dividen en tres tiempos. En el primer tiempo, los equipos establecen las reglas de juego en conjunto y de manera consensuada; en el segundo se juega el partido y en el tercer tiempo, todos los jugadores dialogan sobre el desarrollo del juego y si se respetaron las reglas que se habían acordado mutuamente.

    Durante los tres tiempos, un mediador participa facilitando el diálogo y la interacción entre los equipos, pero sin intervenir ni regular la partida.” Pensemos en cómo se transforma la relación con el juego y la vida. Por un lado, las habilidades y destrezas que desarrollan las y los jóvenes de comunicación y negociación cuando consensuan las reglas, y también como crea conciencia de su propio poder e incidencia, y el poder que normalmente delegamos a otros cuando se hace el cambio de árbitro externo a mediador o facilitador. Claro que en el caso de estas organizaciones estos cambios de estructura no se limitan solamente al partido, sino también al manejo del campo, las instalaciones y buena parte, el barrio. A simple vista me parece que las comunidades donde están son más limpias, respetuosas, unidas y organizadas.

    Tal vez podrías decir que hay muchas reglas del sistema que están fuera de su alcance para consensuar y mediarlas, pero el futuro es incierto y lleno de cambios impredecibles, instituciones que hoy parecen invencibles encontrarán con fisuras y estas comunidades estarán listas, serán las alternativas probadas e equitativas sobre lo cual se puede construir lo nuevo. Agradezco los aprendizajes de estas visitas, la inspiración que me han aportado y llevo el compromiso de aplicarlos en mi quehacer de regreso a México. Muchas gracias Flor, Lucia, Rebeca, Raul, Laura, Ezequiel y Lucas; los esperamos en México cuando gusten.

    Fundación Pro Vivienda Social

    Fundación Fútbol para el Desarrollo

    Fundación Defensores del Chaco

  • Influencia de las experiencias intrauterinas en nuestra memoria celular

    Influencia de las experiencias intrauterinas en nuestra memoria celular

    Cuando nos preguntan cuántos años tenemos, iniciamos la cuenta a partir del día que nacimos, dejando en evidencia que los meses previos que vivimos en el vientre materno quedan en sombra. Tenemos interiorizado que nuestra vida se inicia en el nacimiento y nos organizamos conscientemente a partir de allí, sin considerar el impacto de nuestras vivencias, experiencias y emociones vividas en el útero como parte relevante de nuestra existencia.

    Hasta ahora la ciencia ha considerado que el cerebro y el sistema nervioso central eran causa y origen de la conducta y de la psique humana, viendo en el embrión solo genes, células, tejidos y procesos biológicos y bioquímicos, en lugar de ver en él a un ser consciente. Sin embargo, se ha comprobado que las memorias de lo vivido en este periodo quedan guardadas en nuestras células y se evidencian en nuestro cuerpo, en nuestra manera de comportarnos y en nuestra forma de relacionarnos y pueden manifestar como sueños recurrentes, pensamientos, hábitos, miedos, síntomas, etc.

    Según la psicología pre y perinatal, nuestra biografía empieza el día de nuestra concepción. No nos convertimos en personas en algún momento de nuestra vida, sino que nos desarrollamos como personas desde que somos concebidos, porque desde el inicio ya tenemos nuestra propia identidad y personalidad única. Por lo tanto, muchas de nuestras conductas y formas de responder ante las situaciones que se nos presentan en la vida adulta no provienen de nuestra infancia sino desde el inicio de nuestra gestación en el útero materno.

    Hay innumerables evidencias que todas aquellas experiencias vividas durante los nueve meses de nuestra gestación dejan huellas impactantes en nuestro desarrollo como seres humanos. En los treinta años que me dedico a trabajar con la Técnica de Decodificación de la Memoria Celular, he podido comprobarlo en innumerables casos. Por ejemplo, personas que sintieron que decepcionaban a sus padres o madres porque ya sabían antes de nacer que no eran el varón o la nena que ellos hubieran deseado. Como consecuencia algunos desarrollaron una sentimiento de no ser suficientes, de baja autoestima, otros mucha autoexigencia para dejarlos contentos, o se sobreadaptaron por miedo a ser rechazados.

    En las últimas décadas, diferentes psicólogos y psicoterapeutas han descubierto casos tanto de adultos como niños/as que recuerdan espontáneamente sus vidas prenatales y sus nacimientos y que estos recuerdos han sido corroborados por registros hospitalarios o por la información facilitada por sus padres y madres.

    Recuerdo el caso de una joven que no tenía ninguna dificultad biológica para ser madre pero no podía quedar embarazada. Durante la consulta apareció que durante su gestación ella había sentido mucho miedo a morir. Al hablar con su madre, descubrió que ella había perdido varios embarazos antes de su llegada y que tenía pánico a que volviera a suceder. En un segundo encuentro pudimos liberar ese miedo a la pérdida guardado en su memoria inconsciente y al poco tiempo me llamó para contarme que estaba esperando mellizos.

    La psicóloga Wendy Anne McCarty, autora del libro “La conciencia del bebé antes de nacer”, documenta experiencias que han demostrado que somos seres conscientes y sensibles desde el inicio de la vida, y que existimos como seres sensibles desde antes de nuestra vida física y que así ha sido desde el comienzo de la existencia humana. Muchas culturas antiguas lo corroboran. De hecho, sus costumbres en torno al momento del nacimiento y el cuidado del embarazo son totalmente coherentes con los descubrimientos que está realizando la ciencia contemporánea, y se hallan a años luz de las erróneas prácticas seguidas en la vida modernas. De hecho, en los países de Oriente, en la época antigua, al momento de nacer ya se celebraba el primer año de vida, dado que consideraban que nuestra existencia no se iniciaba con el nacimiento sino en el mismo momento que fuimos concebidos.

    Si podemos ampliar nuestra percepción para incluir estas memorias que nos constituyen, comprobaremos que empezamos a vivir antes de nacer y recordaremos que llegamos al mundo plenamente conscientes desde el inicio de la vida.

  • Algunos apuntes sobre las gaseosas

    Algunos apuntes sobre las gaseosas

    Al beber gaseosas, hay muchos problemas que surgen que podés evitar eliminando estos venenos líquidos para siempre.

    Azúcar o fructosa de maíz. Estos son los edulcorantes más comunes que te volverán adicto de la misma manera que los consumidores de cocaína se vuelven adictos. El azúcar destruye tu metabolismo y conduce a la resistencia a la insulina, la diabetes y la inflamación, que pueden provocar la mayoría de las enfermedades crónicas de la actualidad y debilitarte frente a las enfermedades agudas, como el COVID.

    Si tu gaseosa es dietética, el aspartame y otros edulcorantes artificiales engañarán a tu cerebro y metabolismo de una manera tan negativa que también creará adicción e inflamación.

    Los productos químicos tóxicos dentro de la bebida son los que hacen que tu gaseosa sea colorida, huela así y dure mucho tiempo en la estantería. Estos productos químicos diezmarán las bacterias intestinales y dañarán la pared intestinal, lo que provocará un intestino permeable y crearán las condiciones para que las células cancerosas proliferen mientras debilitan el sistema inmunológico.

    Los productos químicos de la lata o la botella de plástico, como el aluminio, el BPA y los ftalatos, se filtrarán en la bebida y terminarán en el torrente sanguíneo, bloqueando las enzimas y confundiendo su sistema hormonal, además de provocar cáncer. Si consumís gaseosas, eliminarlas bien podría ser la mejor medicina preventiva que puedas encontrar.

  • El mundo material aparece y desaparece

    El mundo material aparece y desaparece

    La única manera de acabar con la ilusión es aprender a explorar el interior de uno mismo, y experimentar la realidad de nuestra propia estructura física y mental. Esto es lo que Siddhartha Gotama hizo para llegar a ser un Buddha.

    Dejando a un lado toda idea preconcebida, se examinó para descubrir la verdadera naturaleza de la estructura física y mental. Comenzando desde el nivel superficial, el de la realidad aparente, penetró hasta el nivel más sutil, y descubrió que toda la estructura física, todo el mundo material, está compuesto de partículas subatómicas, llamadas Päli attha kalapa.

    Siddhartha Gotama descubrió que cada una de estas partículas consta de cuatro elementos (tierra, agua, fuego y aire) y de sus características correspondientes. Descubrió que estas partículas son los pilares básicos de la estructura de la materia, y que están surgiendo y desapareciendo constantemente, con gran rapidez, trillones de veces por segundo. En realidad no existe solidez en el mundo material; este no es más que combustión y vibraciones.

    Los científicos modernos han confirmado los descubrimientos del Buddha y han probado experimentalmente que todo el universo material está compuesto por partículas subatómicas que surgen y desaparecen rápidamente. Sin embargo, esto no ha liberado a los científicos del sufrimiento, porque su sabiduría es solo intelectual. A diferencia del Buddha, no han experimentado la verdad directamente dentro de ellos mismos. Solo cuando uno experimenta personalmente la realidad de la propia permanencia, empieza a salir de la desdicha.

  • Las escalas de vida en el Universo

    Las escalas de vida en el Universo

    La autosimilitud es una característica de los fractales: todas las escalas son idénticas excepto por su tamaño. Esta compresión arroja mucha data sobre nuestra posición en la “escala de vida” en el Universo.

    Cada célula de tu cuerpo es una unidad que elabora y procesa su alimento, lo desecha y cumple una función. Pero al mismo tiempo, cada célula contiene un modelo de información acerca de la TOTALIDAD y es influida por la unidad orgánica de la cual forma parte. Podemos decir que cada elemento posee cierto grado de independencia, pero simultáneamente de dependencia con respecto a la unidad de la cual forma parte.

    Para cada célula, las influencias que recibe provienen de una Unidad misteriosa, inaccesible y trascendente (el cuerpo entero).

    Exactamente lo mismo sucede en la siguiente escala del fractal. La consciencia individual -cuya totalidad se limita en principio al cuerpo- recibe influencias misteriosas e inaccesibles de una UNIDAD que la trasciende. La Psicofisiología denomina esta red Hipercampo, y podría definirse como el sustrato energético estructural de la Conciencia Planetaria. De “La Meditación”, J. Grinberg:

    “…Sabemos, por los últimos descubrimientos psicofisiológicos, que el cerebro humano mantiene un constante intercambio energético con el resto de los cerebros … Estos campos crean una especie de red de interacciones sostenidas por la estructura del Espacio. Esta red vibrante, viva y dinámica, constituye el nivel más refinado de la Noosfera y en ella se inscribe el conjunto de la actividad cerebral de la especie humana.”