Etiqueta: autoconocimiento

  • Los siete principios del universo

    Los siete principios del universo

    ¿Escuchaste hablar de las siete leyes del Kybalion? Son principios atemporales que describen cómo funciona el Universo. Este texto reúne los principios universales vinculados a la sabiduría ancestral de Hermes Trismegisto. Estos son:

    • Ley del Mentalismo
      El universo es una manifestación mental creativa de la que formamos parte. Lo que pensamos moldea nuestro paisaje interno y externo.
    • Ley de Correspondencia
      Los planos están conectados: lo mental impacta en lo físico y espiritual, y viceversa. Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera.
    • Ley de Vibración
      Nada está quieto. Todo se mueve y vibra, desde lo más sutil hasta lo más denso.
    • Ley de Polaridad
      Todo tiene su par complementario. Día y noche, vida y muerte: extremos que se equilibran.
    • Ley de Ritmo
      Todo fluye. Lo que sube baja, lo que avanza también descansa. El balance es la constante.
    • Ley de Causa y Efecto
      Cada efecto tiene su causa, y cada causa, su efecto. No hay azar puro, hay tramas de sentido.
    • Ley de Género
      En todo existe un principio masculino (yang) y uno femenino (yin) en sentido energético. Más allá del cuerpo, es la fuerza de crear, concebir y dar forma.

    Al aprender a percibir el campo donde se dan pensamientos, emociones y acciones, se abre la posibilidad de ver conexiones que antes pasaban inadvertidas, cambian los vínculos, las decisiones y las consecuencias que aparecen en la vida real. Estas siete leyes ofrecen una mirada integral para lo cotidiano. Si “como es adentro es afuera”, tal vez lo externo está señalando algo interno. 

    Explorar cómo estos principios se reflejan día a día puede abrir caminos de co‑creación con el Universo que habitamos.

  • Herramientas para salir de la negatividad

    Herramientas para salir de la negatividad

    La negatividad es un tóxico que nos consume mentalmente y tiñe nuestra manera de ver el mundo. Hoy en Bindi te traemos las claves para cambiar de lentes y cultivar una mentalidad positiva. 

    Diversos estudios científicos demuestran que nuestra mente tiende a estancarse en la negatividad, incluso si después se le comunican noticias positivas. Saber esto es clave, porque nos indica que la visión positiva requiere de un esfuerzo y de entrenamiento, lo que también significa que todos podemos lograrlo. 

    Día a día estamos expuestos a información -muchas veces negativa- que nos lleva a la frustración y a la desesperanza. Si bien las circunstancias pueden ser difíciles, nuestra perspectiva tiene un gran impacto sobre cómo podemos atravesarlas. 

    Todas las situaciones tienen su costado positivo, aunque a primera vista no lo parezca. En primer lugar, porque cada cosa que nos pasa puede enseñarnos algo sobre nosotrxs mismos. Toda circunstancia puede convertirse en una oportunidad si le damos ese valor.   Los desafíos son oportunidades de crecimiento y aprendizaje. Aprender a ver las dificultades como parte del camino hacia la evolución de la conciencia es un primer paso por el que arrancar. 

    Algunos tips para entrenar la mentalidad optimista son:

    – Tomar conciencia de nuestros pensamientos y creencias negativas. Reconocerlos es fundamental para identificar que se trata de ilusiones limitantes y poder cambiarlas. 

    – Hacer el ejercicio de registrar el tipo de pensamiento que tenemos, y preguntarnos si son realistas, útiles o llevan hacia el crecimiento. 

    – La gratitud es un poderoso antídoto contra la negatividad. Desde Bindi proponemos tomar un momento cada día para reflexionar sobre las cosas por las que estás agradecido. Puede ser algo tan simple como el sol, la palabra de un amig@ o tu plato de comida. Al enfocarte en lo positivo, entrenás tu mente para ver y apreciar las cosas buenas de la vida.

    – Cambiar la perspectiva es la herramienta que necesitamos utilizar en cada ocasión. La forma en que interpretamos los eventos y situaciones determina nuestra respuesta emocional. Hacer este ejercicio para buscar el lado positivo en cada situación puede hacerte ver tu vida con una luz completamente diferente.

    – Es super importante rodearse de personas positivas que inspiran e impulsan a ver el mundo con otros ojos. Además, el sentido del humor y la buena compañía son vitales para atravesar cualquier situación. 

    – Cuidar de uno mismo, física, mental y emocionalmente es esencial para mantener una mentalidad positiva. Dedicar tiempo a actividades que te brinden alegría y bienestar, fortalece la capacidad para enfrentar los desafíos con una actitud más positiva.

    – Enfocarse en soluciones es lo que nos permite avanzar y encontrar nuevas oportunidades, Cuando surgen obstáculos o problemas, en lugar de enfocar en los aspectos negativos, dirigí tu energía hacia la búsqueda de soluciones. La creatividad es una gran aliada en este proceso. 

    Salir de la negatividad y adoptar una mentalidad positiva no ocurre de la noche a la mañana, pero con práctica y perseverancia, es posible transformar nuestra forma de pensar y experimentar la vida. Al ser conscientes de nuestros pensamientos, practicar la gratitud, cambiar nuestra perspectiva, rodearnos de personas positivas, cuidar de nosotros mismos y enfocarnos en soluciones, podemos liberarnos de la negatividad, transformar nuestra forma de ver el mundo y encontrar la felicidad en cada día.

    Recordá que nuestra mentalidad puede tener un impacto sorprendente en nuestra felicidad y bienestar. Elijamos conscientemente qué poder le damos. No solo se trata de nosotros como individuos. También podemos marcar la diferencia en nuestras comunidades. En lugar de dejar que lo negativo se propague, ¿qué tal si elegimos perdonar cuando alguien nos trata mal? ¿Y si extendemos un acto de bondad a alguien que está pasando por un mal momento? Pequeñas acciones pueden tener un gran impacto y generar un ambiente más positivo para todos.

    ¡Te invitamos a unirte a esta revolución de positividad!

  • El superpoder oculto detrás de un diagnóstico

    El superpoder oculto detrás de un diagnóstico

    De niño, fue puesto en la clase especial. Después, en la clase especial de la clase especial. Lo que el mundo le decía a través de esas etiquetas era claro: hay algo mal en vos. Sin embargo, lo que la dislexia en realidad le estaba entregando a su mente era algo completamente distinto.

    La dislexia no es una herida del pasado ni un freno para el desarrollo personal; para muchos, es el origen mismo de sus capacidades más valoradas. Se trata, fundamentalmente, de la habilidad única de ver cada problema, situación u oportunidad desde una perspectiva a la que la mayoría de las personas simplemente no puede acceder. En un mundo donde casi todos están entrenados para procesar la información exactamente de la misma manera, quien piensa diferente posee una ventaja estructural.

    No se trata de romantizar las dificultades reales que implica transitar la dislexia en un sistema educativo diseñado para un solo tipo de mente. El desafío es genuino, frustrante y muchas veces doloroso. Pero también lo es el otro lado de la ecuación: la capacidad innata de conectar ideas de formas no convencionales, de pensar de manera visual y de encontrar soluciones creativas que a otros se les escapan por completo.

    Durante décadas, la narrativa dominante sobre la dislexia estuvo atrapada en la lógica del déficit. Hoy, afortunadamente, hay cada vez más evidencia y más voces que señalan que esa supuesta dificultad es, en muchos contextos, una fortaleza disfrazada.

    La historia está llena de ejemplos: ,Agatha Christie, Leonardo da Vinci o Steven Spielberg transformaron sus respectivos campos no a pesar de cómo funcionaban sus mentes, sino justamente gracias a ello.

    En definitiva, el problema nunca fue cómo funciona una mente disléxica. El problema siempre fue un sistema rígido que solo sabía medir un único tipo de inteligencia.

  • Mirar la raíz y no el fruto

    Mirar la raíz y no el fruto

    ¿Notaste que, frente al mismo comentario o gesto, un día respondés con calma y otro día reaccionás con enojo? Esto sucede porque no vemos el mundo como es, sino como somos. Nuestra percepción filtra la realidad. La neurociencia lo respalda: los sesgos atencionales y los estados emocionales modulan lo que registramos y cómo reaccionamos.

    Esta perspectiva habilita mayor profundidad. Si alguien expresa algo desagradable, suele hablar más de su estado interno que de nosotr@s. Tomarlo menos personal reduce la reactividad y abre espacio a la empatía. Louise Hay planteaba que los pensamientos crean estados internos que se reflejan en el cuerpo y en los vínculos; cultivar un diálogo interno más amable mejora la calidad de nuestras acciones.

    Mirar la raíz implica revisar creencias y hábitos. Los Cuatro Acuerdos ofrecen anclajes simples y poderosos:

    1. Ser impecable con las palabras.
    2. No tomar nada de forma personal.
    3. No hacer suposiciones.
    4. Hacer siempre lo mejor posible, según los recursos de hoy.

    Aplicados con constancia, reeducan la atención y bajan el ruido mental.

    La práctica es concreta. Una pausa breve para respirar, escribir lo que sentimos o preguntarnos “¿qué necesito ahora?” reajusta el sistema nervioso y amplía la ventana de tolerancia. Desde ahí, las respuestas son más claras y menos reactivas.

    Cambiar el fruto empieza por nutrir la raíz.

  • La percepción de la realidad

    La percepción de la realidad

    ¿Cuánto creemos que las cosas son como nosotros las vemos? Solemos confiar con certeza en nuestra mirada del mundo y nos guiamos por eso. Pero, si nos detenemos a reflexionar, en realidad nuestra visión es limitada, e incluso un búho ve más que nosotros. También nuestros oídos son limitados, y un perro escucha más que nosotros. En realidad, todos nuestros sentidos son limitados y, sin embargo, creemos en ellos para formar nuestra visión de la realidad. Entonces, hoy en Bindi nos preguntamos: ¿por qué estamos tan apegados a nuestra forma de percibir? 

    Si entendemos que nuestra mirada siempre está limitada por los filtros que cada uno trae puestos, entonces podemos comprender y empatizar con otras maneras de ver el mundo y las situaciones. Comprender que nuestra verdad no es “la” verdad, sino una percepción propia distorsionada. Tener esto presente nos sirve, no solo para expandir nuestra conciencia, sino también para desapegarnos de nuestras propias limitaciones. Por ejemplo, si siempre percibimos que somos insuficientes y creemos en esto como una realidad objetiva, no nos permite salir de ese cuadro y hacer algo distinto, y nos limita a una visión, ya que se vuelve una realidad objetiva que somos insuficientes.

    Tenemos la capacidad de crear nuestra propia realidad, y para ello debemos desapegarnos de las creencias y percepciones engañosas que nos limitan, y en su lugar construir nuevos lentes que nos permitan conectar con un saber más profundo. 

    Mirar más allá de lo que vemos; escuchar más allá de lo que oímos; creer más allá de lo que percibimos: la perspectiva nos demuestra como toda situación, vínculo o dificultad puede cambiar, si tan solo nos paramos desde otro lugar. 

    Hoy en Bindi te invitamos a habitar ese lugar y percibir con una mayor conciencia. 

  • Dónde está la paz

    Dónde está la paz

    Muchas cosas están pasando en el mundo: guerras, violencia, luchas por poder, pobreza y dificultades en todos los niveles. Sin embargo, también hay un lado armonioso, gente que está impulsando nuevas miradas y brindando una mayor justicia y amor al planeta. Y nos preguntamos, ¿desde dónde podemos contribuir con la paz? 

    El mundo necesita de ella, pero no podemos cambiar lo que está pasando afuera, sin antes revisar y transformar adentro. Es momento de hacer consciente todo aquello inconsciente que guardamos, chequear qué está pasando dentro nuestro, porque todo lo que se ve manifestado en el mundo externo tiene que ver con esto.

    Entonces sí podemos ayudar, podemos contribuir con la paz y podemos transformar el mundo. La clave está en encontrar primero la paz en uno mismo, conocernos, con nuestra luz y sombra, reconciliarnos con nuestra historia y linaje, hallar la armonía interna que luego se materializa en armonía externa. Al fin y al cabo, el mundo está conformado por cada uno de nosotros, si logramos alcanzar esta paz y llevarla a cada rinconcito que habitemos, entonces ya estamos contribuyendo con la paz mundial. 

    Aprender a lidiar con los propios conflictos desde una mayor conciencia para no llevarlos hacia afuera es el primer paso para hallar la armonía. El mundo nos está dando una oportunidad de cambio, aprovechémosla. 

  • ¿Qué es el destino?

    ¿Qué es el destino?

    Seguramente alguna vez te habrás preguntado qué es el destino. La humanidad lleva haciéndose esa pregunta desde el principio de los tiempos, y con ella aparecieron diversas respuestas con todo tipo de connotaciones. ¿Qué te despierta a vos? ¿Creés que tenés poder sobre tu destino? Hoy en Bindi te contamos sobre una perspectiva del destino que quizás no conocías. 

    La palabra destino nos remite a un punto final, a un punto de llegada, pero en realidad no se trata de nuestro futuro, sino de nuestro presente. El destino que tenemos es donde estamos hoy parados. ¿Qué quiere decir esto? Que todo lo que venimos construyendo en nuestra vida, o incluso en otras vidas, nos llevó a este destino, el presente. Y por lo tanto, todo lo que sembremos ahora será el destino de nuestro futuro. Entonces, sí podemos decir que “el destino está en nuestras manos”, siempre y cuando tengamos en cuenta que muchas veces generamos cosas sin darnos cuenta. 

    Existe un proverbio de buda que dice “si quieres conocer el pasado, entonces mira el presente, que es el resultado; si quieres conocer tu futuro, mira tu presente que es la causa”. Esta frase nos invita a tomar una mayor conciencia sobre nosotrxs mismxs, con nuestros actos y pensamientos. Al fin y al cabo, a partir de un pensamiento es que podemos determinar un destino. Un pensamiento dispara una acción; una acción construye a un hábito; los hábitos generan un carácter y el carácter forja nuestro destino. 

    ¿Qué tipo de pensamientos estamos generando? ¿A qué hábitos nos están llevando? ¿Qué destino queremos construir? El destino no es inalterable. Con esfuerzo, puede modificarse. Es importante tener un registro interno y una dirección clara como guía, ya que son muchos años de repetir tendencias que nos llevan hacia un mismo lugar. Cambiarlo es una gran práctica interna; entonces, ¿por qué no empezamos hoy mismo?. 

    Esto lo podemos aplicar a distintos ámbitos de nuestra vida. Un ejercicio práctico es tomar un lápiz y papel y reflexionar… ¿Qué quiero cambiar? ¿Qué me llevo a donde estoy? ¿Qué pensamientos o creencias fueron la base de mis acciones? ¿Estas creencias son mías? ¿O heredadas? 

    Cuando las acciones se convierten en hábitos, entran en un estado de transparencia donde los repetimos sin reflexionar. Este ejercicio nos puede ampliar la mirada. Desde Bindi lo recomendamos como un buen punto de inicio, para conocerse y empoderarse, y así tomar el destino de sus vidas en nuestras manos.

  • Descubrí tu diseño humano

    Descubrí tu diseño humano

    ¿Ya conocés el diseño humano? Es una técnica que combina distintas ciencias, antiguas y modernas, para comprender un poco más sobre la naturaleza humana. Según este modelo, cada unx de nosotrxs tiene un diseño particular, que explica nuestros mecanismos y manera de relacionarnos con el medio. 

    El propósito del diseño humano es aportar herramientas y recursos para poder usar nuestro máximo potencial, y dejar de lado todas las trabas que nos ponemos a nosotrxs mismxs. 

    Esto solamente es posible a través de la auto observación y conocimiento de sí. El diseño humano consiste en un gráfico individual que refleja las maneras de desenvolverse de cada unx en el plano físico, emocional y mental. Esta información permite tomar decisiones y nuevas perspectivas desde el respeto de la propia naturaleza. Podríamos decir que se trata de un mapa de nosotrxs mismxs, que puede ser de gran ayuda si aprendemos a usarlo para llegar a donde queremos ir. El diseño humano propone reconectar con la propia autoridad interna, nuestra sabiduría innata para guiarnos hacia un estado de mayor conciencia. 

    Conocernos de manera integral, teniendo en cuenta todos nuestros campos y aspectos nos permite comprender mejor nuestras virtudes y nuestros puntos a mejorar, nos aporta una visión renovada sobre lo que somos y qué podemos aportar en el mundo, facilitando el acceso a nuestro cuerpo y mente de manera que podamos reeducarlos para un estilo de vida más sano y coherente con nuestras aspiraciones. 

    Según el diseño humano, energéticamente existen diversos tipos de persona, entre los que figuran: el Manifestador, el Generador, el Proyector y el Reflector. Cada uno de estos se caracteriza por su potencial natural, sus mecanismos y manera de relacionarse con el entorno. 

    ¿Te gustaría conocer tu diseño humano? Acá podes descubrirlo. micartadisenohumano.com

  • ¿Qué te motiva a seguir tus metas?

    ¿Qué te motiva a seguir tus metas?

    Reflexionar sobre la verdadera esencia que impulsa tu incansable deseo de alcanzar tus metas es un viaje profundo hacia el descubrimiento y la realización personal, que exige el coraje de dejar atrás lo conocido y enfrentar valientemente los desafíos que se cruzan en tu camino. 

    Se dice que las mayores pruebas son en realidad lecciones disfrazadas de momentos difíciles, y en esta afirmación yace una verdad profunda. Para abrazar el cambio y el crecimiento, es necesario cuestionar las propias creencias limitantes y aceptar que siempre hay más por aprender en este vasto universo. 

    Imaginá por un momento: ¿qué sucedería si desafiaras la noción de saberlo todo y permitieras que tu ser evolucione, incluso en los momentos de fracaso y desilusión? Es en estos momentos cruciales donde el alma se moldea y transforma. 

    Para alcanzar verdaderamente la cima del éxito, necesitás encontrar una motivación que se arraigue en lo más profundo de tu ser. ¿Cuál es tu verdadero motor de acción? ¿Es el deseo de cambiar tu situación financiera, encontrar tu propósito en la vida, o simplemente experimentar una sensación más plena y satisfactoria? 

    Sea cual sea tu motivación, debés alimentarte de una emoción poderosa que te impulse a avanzar. Puede ser miedo, incertidumbre o incluso frustración frente a los desafíos que se presentan en tu camino. Sin embargo, también puede ser algo más significativo: la esperanza. La esperanza de un futuro más luminoso, la esperanza de realizar tus sueños y de que tu vida deje una marca duradera en este mundo. 

    Así que, si estás listo para embarcarte en un viaje de autodescubrimiento y alcanzar el éxito, comenzá por desafiar las barreras de tus propias creencias y permitite crecer sin límites. Dejá que la emoción de la esperanza te guíe y avanzá con determinación y fe hacia un horizonte lleno de infinitas posibilidades. 

    Recordá que el éxito no se trata solo de una meta; es un viaje transformador que puede cambiar radicalmente tu vida de maneras que ni siquiera te atreves a imaginar. En este viaje, cada experiencia, ya sea adversa o gratificante, se convierte en una lección valiosa que impulsa tu propio renacimiento y transformación interior. 

  • Qué es el sol

    Qué es el sol

    Cuando nosotros decimos yo soy de “tal signo”, como por ejemplo yo soy de Géminis, lo que estoy diciendo es que el Sol en el momento que yo nací estaba transitando por la constelación de Géminis, con lo cual mi Sol está en el signo de Géminis. “Mi Sol está en Géminis” decimos por lo general en Astrología. Pues entonces cada uno de nosotros tiene el Sol en alguno de los 12 signos, lo cual nos marcan nuestra cualidad más intrínseca, esa cualidad natural que nos sale fácil, que no tenemos que hacer ningún esfuerzo.

    Es diferente tener el Sol en los primeros signos incluso diría hasta Leo, que sería Aries, Tauro, Géminis, Cáncer y Leo, a tener el Sol a partir de Virgo en adelante, porque todos los signos que le siguen a Leo no son tan sencillo, tan natural de manifestar en sus cualidades más luminosas.

    En principio el Sol es nuestra identidad más preciosa. Es lo que tiene luz pura, el Sol es una estrella y lo único que tiene luz en el cosmos son las estrellas. Ya está científicamente comprobado que todo lo que existe en este planeta, incluso nosotros mismos, viene de las estrellas. La frase de Carl Sagan “somos polvo de estrellas” es científicamente cierta con lo cual no hay dudas de que somos luz. Venimos de la luz, venimos de las estrellas. Y si pensamos en la cualidad del Sol, ¿cuál es? El Sol simplemente -porque es grandioso lo que hace- da luz, da calor y da vida. Está para todos, ilumina a todos, no decide “a este lo voy a iluminar y a este no, a este le voy a dar luz y a este no, a este le voy a dar calor y a este no”, sino a todos los seres sobre la Tierra, no tiene ningún tipo de discriminación y para nada está esperando que nosotros lo miremos y lo aplaudamos, como a veces entendemos a las personas de Leo que están justamente regidas por el Sol.

    Cada signo tiene un planeta regente que es como el ministro de ese signo, así como cada signo tiene las casas de la carta natal que tienen una jurisprudencia que le corresponde a un signo. El Sol es el ministro de Leo, por eso los leoninos se les dice que son como muy egóicos, muy soberbios, que quieren todo el tiempo llamar la atención y brillar y que los miren. Están regidos por el Sol, pero en verdad el Sol no está pidiendo que lo aplaudamos; entonces el Sol en su máxima expresión es dar luz.

    Ahora bien tenemos 12 soles diferentes, es decir todos son soles, todos tienen la misma esencia pero tienen cualidades diferentes, como si tuvieran tonalidades distintas, eso es lo que hace el signo particular de cada uno. Cuando yo nací mi Sol estaba en “tal” constelación pero mi Venus estaba en otra constelación y mi Mercurio estaba en otra constelación, aunque no están muy lejos nunca del Sol esos dos planetas. Pero ¿dónde estaba Júpiter, Neptuno, Saturno y Marte? Todo eso va a revelar mi carácter, mis tendencias, mis apegos que traigo de las vidas anteriores, así también como mis talentos. Pero básicamente el Sol es esa parte nuestra que brilla para dar luz. Entonces tenemos que tratar de identificarnos cada vez más con el Sol.

    Muchas veces al Sol no se le da mucha importancia en Astrología; a veces nos quedamos más pendientes del Ascendente y la Luna -que son súper importantes obviamente- pero dejamos a un lado al Sol, y en verdad el Sol es el centro de nuestro sistema solar por eso se dice que es un ordenador, porque ordena a todos los demás planetas. Por lo tanto, cuando nosotros nos paramos en nuestra identidad verdadera y nos centramos en quiénes somos, realmente todo lo demás se ordena alrededor nuestro. Pero muchas veces nosotros no estamos parados en nuestra verdadera identidad luminosa, estamos parados en otro lugar; estamos parados desde el ego desde nuestros apegos y desde ahí manejamos nuestra vida. ¡Imagínense! ¡¿Cómo no va a estar todo desordenado?!

    Por eso es muy importante manifestar las virtudes de nuestro Sol que tienen que ver con la con la Fe, con la misericordia, con la benevolencia en el sentido de dar luz, dar calor, a todos los seres del universo y poder reconocernos como seres luminosos.

    Así como el Sol es el centro de nuestro sistema solar, los planetas también tienen su puesto, y Plutón por ejemplo que es el último planeta más lejano del Sol, representa la oscuridad. De hecho hasta fue expulsado como planeta, es decir no se lo considera un planeta, sino un planeta enano o un planetoide, porque no tiene las cualidades necesarias para ser un planeta -entre las cuales una es tener la órbita por donde transita alrededor del Sol “limpia” (que no haya asteroides u objetos que impidan su paso). Pues Plutón que no tiene la órbita limpia, tiene una órbita irregular, y es el planetoide más lejano del Sol, representa la oscuridad, porque nuestra oscuridad hay que limpiarla ¿no? No está la órbita limpia y está lejos del Sol, es decir no se identifica tanto con la luz, está lejos de la luz; de hecho, hasta no pertenece al sistema, está excluido. Y nosotros muchas veces estamos parados ahí mismo en nuestra oscuridad, en lo que no nos sale bien, en lo que no podemos hacer ,y estamos totalmente identificados con nuestra sombra olvidándonos de nuestra luz. Y lo que tenemos que hacer no es más que mirar de cerca nuestra sombra pero no identificarnos con nuestras ella sino identificarnos con nuestra luz, identificarnos con nuestro Sol, eso es lo más, más, más importante.

    Y como si este mensaje no fuese suficiente, Plutón es el planeta más pequeño del sistema solar, lo que nos muestra que en verdad nuestra oscuridad es muy pequeña al lado de nuestra luz, porque el Sol es gigante. El cielo nos está mostrando que esa parte oscura nuestra es muy pequeña; una de las razones de por qué Plutón no es planeta es porque no tiene la masa necesaria para ser planeta, es decir, que ni siquiera tiene el tamaño adecuado.

    ¿No es increíble lo que nos está revelando el Cielo? Sólo falta que nosotros nos dispongamos a aceptar estas enseñanzas y llevarlas a cabo.