Etiqueta: reciclaje

  • La energía verde llega al piso de tu hogar

    La energía verde llega al piso de tu hogar

    Llegó el futuro del futuro: la energía renovable vino para quedarse. Los proyectos para aprovecharla nos sorprenden cada día, y este es uno de los tantos que ayudan a convertir la energía verde en una realidad. 

    Se trata de un piso solar, que ya está entre las posibilidades para los habitantes de Budapest. El proyecto es una idea innovadora de

    , una compañía de tecnología proveniente de Hungría, que diseñó un piso construido con vidrio templado, que contiene celdas solares monocristalinas y contenido en una estructura de botellas recicladas. 

    Por otro lado, se trata de un invento verdaderamente avanzado que además es estético. 

    ¿Quien dijo que la sustentabilidad no se veía bien? La empresa realizó modelos de distintos colores para que los clientes puedan elegir su favorito. Su eficiencia es increíble: podés abastecer tu casa con luz solar un año entero, generando energía solo con 20 m2 del piso solar. También sirven para cargar autos eléctricos o celulares, y ya se ha implementado en shoppings y parques dando resultados más que satisfactorios. 

    Con esto también podés decorar tu casa como te guste, sin olvidar la conciencia ambiental. Una manera ideal de generar energía verde, aprovechando los recursos disponibles y contribuyendo con la lucha contra el cambio climático, además de una inversión para que no pagues luz nunca más y para un futuro mejor. 

    Apoyemos los inventos ecológicos para difundir esta genial idea y volverla una opción para todos. 

  • Un auto que limpia el planeta

    Un auto que limpia el planeta

    ¿Te imaginás cómo sería un auto que ande con basura? Sí, casi como el famoso DeLorean de Volver al futuro. Aunque suena al guión de una película, esto hoy es una realidad.

    Edmundo Ramos, ingeniero mecánico argentino, dedicó más de medio siglo a convertir residuos en energía. El resultado fue un Ford Ranchero propulsado por gas generado a partir de desechos orgánicos, capaz de viajar por todo el país sin contaminar y aportando oxígeno al ambiente.

    Inspirado por la escasez de recursos fósiles y la urgente necesidad de alternativas sostenibles, desarrolló un sistema que transforma la basura en combustible. “Cada intento, incluso los fracasos, fue un paso más hacia el éxito”, repite el ingeniero con una sonrisa.

    La “gasura” –nombre con el que Ramos bautizó al gas limpio resultante– se obtiene a partir de cáscaras de nuez, carozos de frutas y restos carbonizados, tratados con filtros que capturan las impurezas antes de generar energía. El proceso no solo evita emisiones tóxicas, sino que también aprovecha residuos que normalmente terminarían en vertederos.

    Junto a su esposa, Fabiola, recorrieron Argentina en este singular vehículo, inspirando a comunidades, escuelas y universidades. El viaje no fue solo una travesía técnica, sino también un mensaje de esperanza, donde se prueba que la innovación puede ser aliada de la naturaleza.

    Hoy, con nuevas regulaciones ambientales y crecientes incentivos a la economía circular, el proyecto de Ramos gana relevancia. Su siguiente desafío es incluir plásticos reciclados como parte del proceso energético, ampliando la eliminación de desechos contaminantes. Lejos de detenerse, continúa perfeccionando su sistema y compartiendo su conocimiento con jóvenes ingenieros.

    En un mundo donde la sostenibilidad ya no es opción sino necesidad, historias como la de Edmundo muestran que la creatividad humana puede convertir la basura en energía y los sueños en motores de cambio.

    Seguí leyendo en nuestra plataforma y descubrí más historias sobre innovación, sustentabilidad y personas que están haciendo un cambio real.

  • Una tabla de surf que genera un impacto ambiental

    Una tabla de surf que genera un impacto ambiental

    Aquellos que pasan sus vacaciones o largas horas del día surfeando, se encuentran cara a cara con la basura y contaminación marítima. Es una problemática que los golpea de cerca, por lo que, la empresa de surf Vissla junto a la fundación surfrider, idearon un concurso con el objetivo de impulsar la conciencia ambiental. El desafío era crear un artículo de surf con materiales reciclados. 

    Ben Judkins y Taylor Lane, un cineasta y un diseñador, tomaron esta propuesta como una oportunidad para cambiar la mirada y despertar algo en los surfistas y en todo el mundo. Construyeron una tabla de surf hecha con colillas de cigarrillos, el desecho por excelencia, que encima es super dañino para el ambiente. 

    Ganaron el concurso , pero se quedaron con ganas de más. Estos jóvenes buscan generar un impacto en la industria y concientizar sobre lo que está pasando. Generaron un puente entre el surf y el activismo, representando con la “Ciggy Board”, mucho más que una tabla de surf. 

    Actualmente, las tablas ya están a la venta. Un proyecto que atrae las miradas de todos y obliga a repensar 2 veces que estamos haciendo con nuestra basura y con nuestro planeta. Una organización que propone donaciones, peticiones e ideas para un nuevo mar y un nuevo mundo. 

  • La primera escuela pública sustentable de Argentina

    La primera escuela pública sustentable de Argentina

    La escuela primaria N.º 12 de Mar Chiquita, provincia de Buenos Aires, se construyó entre febrero y abril de 2018 como la primera escuela pública sustentable del país y la segunda de Latinoamérica. El proyecto se basó en el método Earthship del arquitecto estadounidense Michael Reynolds, pionero de esta tipología, e integró a más de 200 voluntarios y estudiantes de Argentina y del mundo.

    El edificio de más de 300 m² se levantó en 45 días con unas 25 toneladas de materiales reciclados –latas, botellas, cubiertas y cartón— combinados con materiales tradicionales. Funciona con paneles solares, captando y reutilizando agua de lluvia y manteniendo temperaturas estables por su diseño bioclimático, sin necesidad de estufas ni aires acondicionados.

    La iniciativa fue impulsada por TAGMA, organización uruguaya que en 2016 lideró la primera escuela sustentable de la región en Jaureguiberry. El modelo integra aula, huertas interior y exterior y un sistema de gestión de aguas que recircula el recurso dentro del edificio, a la vez que promueve el uso racional de la energía y la producción de alimentos.

    Desde su primer año, la comunidad educativa participó en talleres para aprender el funcionamiento del edificio y más de 10.000 personas visitaron la escuela. La experiencia se consolidó como un ejemplo de articulación entre diseño, educación y participación comunitaria, con foco en el cuidado del ambiente y la sustentabilidad de las relaciones humanas.

    Contanos en comentarios qué parte del modelo Earthship te gustaría ver en más escuelas del país y qué preguntas querés que investiguemos en próximas notas. Si conocés la experiencia de Mar Chiquita de cerca, sumá tu testimonio, ¡Queremos escucharte!

    Sitio del programa Una Escuela Sustentable

  • La industria textil convierte desechos de comida en telas

    La industria textil convierte desechos de comida en telas

    Durante años, los restos de comida terminaron en la basura, donde liberan gases que calientan el planeta. Hoy, una parte empieza a tomar otro camino. Con los materiales tradicionales bajo la lupa, la moda mira lo que antes descartaba y lo vuelve insumo. La idea es simple y cercana: si la naturaleza no tiene basura, la moda tampoco tendría por qué tenerla.

    Ya hay ejemplos concretos. TENCEL es la marca de una fibra llamada lyocell: se obtiene a partir de celulosa de madera en un proceso de bajo impacto. En una edición especial, Lenzing (la empresa detrás de TENCEL) se asoció con Orange Fiber para mezclar esa celulosa con pulpa de cítricos y así crear telas suaves, resistentes y con menor huella. También aparecen telas a partir de café, plásticos biodegradables de origen vegetal y stocks dormidos de la propia industria.

    El cambio de fondo es pensar el ciclo completo: diseñar para durar, elegir insumos renovables y reinsertar lo que sobra en nuevas vueltas de uso. Cuando el residuo se trata como recurso, la cadena se ordena y recupera sentido.

    Cada vez más marcas se interesan más por utilizar cápsulas de fibras recicladas y crear líneas con trazabilidad. Es una transición que, paso a paso, desplaza materiales de alto impacto y estira la vida útil de lo que usamos todos los días.

    Del lado de quien compra, alcanzan gestos simples. Preguntar por el origen del material y priorizar la calidad antes que la cantidad mueve la aguja. No se trata de no consumir, sino de tomar decisiones informadas y conscientes que ayuden a cuidar el mundo natural que habitamos.

    ¿Conocías telas hechas con cítricos, café u otros residuos? Contanos qué materiales probaste y qué te gustaría ver en tu ropero.

  • Pieter Pot: compras sostenibles sin residuos

    Pieter Pot: compras sostenibles sin residuos

    En un mundo donde la basura crece a diario, Pieter Pot propone algo simple y potente: comprar sin envases descartables. Nació en 2021 como supermercado digital y hoy, en 2025, sigue afinando su modelo circular para que el consumo cotidiano tenga menos huella y más sentido.

    La clave es el granel con envases retornables. Elegís entre cientos de productos — de alacena, legumbres, frutos secos o especias—, y te llegan a casa en frascos reutilizables mediante bicicletas o vehículos eléctricos y, en el próximo pedido, devolvés los envases para recuperar el depósito. Menos plástico, menos CO2, más comodidad.

    Su impacto ya se mide en millones de descartables evitados en Países Bajos y Bélgica. Hoy, la logística está madurando al lograr mejor trazabilidad de envases, ampliación de catálogos locales y alianzas con productores de cercanía. La idea es demostrar que se puede comprar bien, fácil y sin residuos.

    Si te interesa este modelo, conocelo mejor en su web https://www.pieter-pot.nl/. Puede disparar ideas simples para tu propio sistema que luego escale. Cada pequeño circuito que cerramos alivia la montaña de basura.

    ¿Qué idea simple se te ocurre para comprar con menos residuos?

  • Plátano convertido en textil de moda

    Plátano convertido en textil de moda

    En un mundo cada vez más consciente de su impacto ambiental, la industria textil se encuentra en plena revolución. La creatividad, siempre impulsora de innovación, se está convirtiendo en la fuerza motriz detrás de un cambio de paradigma en la moda que no solo busca la estética, sino también la sostenibilidad.

    El cultivo de banano y plátano es una fuente abundante de desperdicio orgánico. Sin embargo, en lugar de relegar estos sobrados a la basura, se están transformando en una fibra sostenible que tiene el potencial de reemplazar a los textiles convencionales como el algodón y la seda.

    Esta antigua técnica textil, aunque arraigada en países como Japón, Filipinas y Nepal, está experimentando un resurgimiento sorprendente en Uganda, y a gran escala. 

    La fibra de plátano no solo ofrece una alternativa respetuosa con el medio ambiente, sino que también presenta beneficios tangibles. Sorprendentemente, absorbe tintas de manera más eficiente que el algodón, reduciendo así el impacto ambiental de los procesos de teñido. Además, su cultivo requiere menos agua y menos tierra en comparación con otros textiles, marcando un paso significativo hacia la sostenibilidad en la producción de moda.

    Este es sólo un ejemplo de todo lo que consideramos  un desecho y podemos convertir en algo nuevo y de valor. Es cuestión de cambiar la perspectiva. 

    La creatividad puede no solo dar nueva vida a los materiales, sino también abordar los desafíos medioambientales de nuestra época.

    ¿Es hora de traer esta innovación a América Latina? La respuesta parece resonar con un sí rotundo. En una región donde la diversidad cultural se entrelaza con una rica biodiversidad, la incorporación de textiles biodegradables como la fibra de plátano no solo sería una declaración de moda, sino un compromiso con un futuro más sostenible.

    La creatividad está destinada a ser el catalizador del cambio en la industria textil. Desde transformar residuos en moda hasta desarrollar procesos de producción más eficientes y sostenibles, cada paso cuenta. La moda del mañana no solo será definida por su estilo, sino también por su compromiso con el planeta.

  • Arte solidario: un hogar reciclado para los gatitos de la calle

    Arte solidario: un hogar reciclado para los gatitos de la calle

    En El Cairo, el artista Ibrahim Abougendy encontró una solución simple y amorosa para acompañar a los gatos que viven en la calle; reutiliza neumáticos en desuso, para transformarlos en casitas resistentes y fáciles de mantener. Se llamó Mobikia y nació del hacer.

    Cómo están hechas
    Abougendy corta, limpia y pinta a mano los neumáticos; suma una base firme, un techo sellado y una apertura lateral para entrar y salir con facilidad. El caucho aísla y soporta bien la intemperie.

    Por qué surgió
    Los cambios recientes en el clima de la ciudad -fríos más marcados y lluvias inesperadas- lo impulsaron a pensar en refugios que protejan mejor a los animales. La observación del entorno guió el diseño.

    Comunidad en acción
    Vecin@s y comerciantes donan cubiertas usadas, ayudan a ubicar los refugios en puntos de comida o descanso y organizan rondas de seguimiento. La idea viaja rápido porque es replicable, con herramientas básicas y un diseño claro, cualquier grupo puede adaptarla a su barrio.

    Lo que enseña
    Mobikia muestra un camino posible, el de resolver con lo que hay a mano. No es solo un objeto lindo; es un diseño pensado para el uso, con un impacto directo en la calidad de vida de los animales y también, en la de quienes los cuidan.

    Si en tu comunidad hay gatos callejeros, podés replicar el modelo, será un pequeño gesto que abrigará a muchas vidas. ¡Contanos qué te parece si te animás a probarlo!

  • Un invento para reducir la contaminación plástica

    Un invento para reducir la contaminación plástica

    Cada año producimos cientos de millones de toneladas de plástico. Mucho es PET (botellas y envases). En 2022, científic@s de la Universidad de Texas presentaron FAST-PETasa, una enzima que desarma ese plástico en horas o días y permite re-utilizarlo, en lugar de quemarlo o enterrarlo.

    De la naturaleza al laboratorio
    La idea nace al estudiar microbios que degradan el PET en la naturaleza. Con ese aprendizaje, mejoraron la enzima para que funcione a baja temperatura y sea más rápida.

    Qué cambia si se escala
    Hoy se prueba en plantas de reciclaje. Si se adopta en mayor escala, el PET podría circular más veces con menor impacto, reduciendo no sólo residuos, sino demanda de materia prima virgen.

    Oportunidad para la región
    En Argentina y en países vecinos, esta tecnología puede complementar la recolección diferenciada, a las cooperativas cartoneras y plantas de clasificación. Cuanto más limpio y separado llegue el PET, mejor funciona la enzima y mayor es la calidad del material recuperado. 

    Con políticas de envases y compras públicas sostenibles, podemos cerrar el ciclo de botellas y textiles de poliéster, generar menos basura, recuperar más material y cultivar una economía que se regenera, tal como lo hace la naturaleza.

    Lo simple suma: separar limpio, apoyar a las cooperativas, elegir envases retornables. La innovación ayuda, pero es la comunidad la que lo hace posible.

    Para saber más

  • Qué es la economía circular

    Qué es la economía circular

    La economía circular propone dejar atrás el modelo lineal de extraer–producir–usar–tirar y diseñar sistemas donde los materiales circulen el mayor tiempo posible con el menor impacto. Implica repensar productos desde el origen, que sean durables, reparables, actualizables, hechos con materiales reciclables o biodegradables, y procesos que eliminen residuos desde el diseño.

    Panorama actual. Según la Circularity Gap Report 2024, sólo alrededor del 7% de la economía global es “circular”, y el uso de materiales sigue creciendo por encima de la capacidad del planeta. La meta no es reciclar más al final, sino prevenir residuos y emisiones en toda la cadena.

    La Unión Europea avanza con el Ecodesign for Sustainable Products Regulation, que exigirá reparabilidad, pasaportes digitales de producto y restricciones a destrucción de excedentes.

    Joan Melé, referente en banca con valores, recuerda que “el dinero es un acto moral” y que cada compra e inversión define el tipo de economía que creamos. La circularidad no es solo técnica, sino que requiere transparencia y trazabilidad que oriente capital hacia proyectos con impacto real. Decidir dónde ponemos nuestro dinero, desde una cuenta bancaria hasta un proveedor, es parte del cambio de paradigma.

    La economía circular no es un destino, sino una práctica diaria: diseñar sin residuos, usar más tiempo, devolver al ciclo y financiar lo que cuida la vida. Cada decisión cuenta.