Etiqueta: tecnología ambiental

  • Un proyecto para rastrear desechos

    Un proyecto para rastrear desechos

    Los residuos plásticos están arrasando con el medio ambiente y trayendo graves consecuencias. Entre ellas, aguas contaminadas, enfermedades, inundaciones y pérdida de biodiversidad. 

    Green Mining es una empresa brasileña que ofrece una inteligente solución para hacer frente a la contaminación ambiental. Su sistema se basa en un algoritmo que mapea los principales puntos donde se generan desechos. Con esta información se puede reducir la contaminación más fácilmente, estableciendo centros de reciclaje en dichos barrios. 

    Green Mining se encarga de recoger, pesar y clasificar la basura y asegurarse de que esta llegue a las empresas destinadas al reciclaje. A través de la tecnología blockchain rastrean cada bolsa, su recorrido y proceso. Este emprendimiento sustentable, además de ayudar al planeta, ofrece oportunidades laborales para todos e implementa una economía circular en el país. 

    Bindi te invita a pensar, desde tu lugar, una acción sostenible para ayudar con esta problemática. Hoy mismo, ¿qué podés hacer? 

  • Techos que almacenan agua de lluvia

    Techos que almacenan agua de lluvia

    Cada vez más ciudades activan soluciones simples para usar mejor el agua. En Ámsterdam, una red de techos inteligentes capta la lluvia, la guarda y la distribuye cuando hace falta. 

    El sistema funciona con sensores y válvulas que se ajustan solos; retienen agua para riego en periodos secos, alivian peso en días de tormenta y ayudan a mantener los edificios más frescos sin consumo extra de energía. El resultado es práctico y medible, logrando menos demanda de agua potable para usos no potables, más confort térmico, menos estrés sobre los desagües y un plus de biodiversidad gracias a terrazas verdes que atraen plantas, aves e insectos.

    La implementación puede ser gradual y alcanzable. En un edificio, se empieza por una capa de retención sobre la terraza, un tanque o bandejas modulares, y un control básico de flujo. Con eso ya se reutiliza agua para riego, limpieza de espacios comunes y lavado de veredas. El siguiente paso es sumar sensores de humedad y pronóstico para optimizar cuándo almacenar y cuándo liberar. Y cuando varios edificios se conectan, el barrio coordina descargas y comparte datos, escalando el impacto sin complejidad excesiva.

    La tecnología está disponible y hay proveedores locales que adaptan el sistema a distintas superficies, desde techos planos hasta patios interiores. Elegir materiales de bajo mantenimiento, plan de limpieza estacional y uno o más responsable simplifica la operación. Pequeñas decisiones ordenadas en un circuito realmente hacen la diferencia. 

    ¿Qué ajuste podría iniciar tu edificio este mes para aprovechar la próxima lluvia?