Etiqueta: tecnología

  • Un scanner que identifica los distintos tipos de plástico

    Un scanner que identifica los distintos tipos de plástico

    Los desechos plásticos se siguen amontonando en toneladas que contaminan nuestro planeta. Aunque hay muchos emprendimientos e ideas para reciclar y disminuir la cantidad de residuos, no es tan fácil como parece. De hecho, solo el 14% del plástico del mundo se recicla por año. 

    Jerry de Vos, un joven ingeniero de diseño industrial, convirtió una placa “raspberry Pi” en un detector de plásticos. Este invento eficiente, económico y sencillo de realizar, lo convirtió en ganador del premio James Dyson Sustainability 2021. ¿Qué es lo que hace? Mediante la tecnología de scanner infrarrojo, identifica los distintos tipos de plásticos para facilitar su clasificación y reutilización o reciclaje. 

    Jerry trabajó en “Precious plastic”, un proyecto de reciclaje de plástico, y allí descubrió lo difícil que era clasificar este material. Su invento pretende hacer el reciclaje una práctica accesible para todos. Separar los distintos tipos de plástico de forma rápida y precisa puede generar grandes mejoras en los procesos de reciclaje. 

    El diseño del scanner todavía está en desarrollo pero, con el dinero del premio, De Vos pretende finalizarlo. Su idea es, en un futuro, realizar un scanner que pueda enlazarse con el celular, para que sea aún más accesible para todos y marque una verdadera diferencia. 

    Esta tecnología tiene el objetivo de generar un mundo más verde y que todos tengamos la posibilidad de colaborar para lograrlo.

  • Recuperá y reciclá tus dispositivos electrónicos

    Recuperá y reciclá tus dispositivos electrónicos

    Cómo el reciclaje de productos tecnológicos puede contribuir al cuidado del medio ambiente

    La constante innovación tecnológica trajo grandes beneficios, pero a su vez,  nuevas problemáticas. El modelo de consumo rápido: producir, consumir y tirar, afecta negativamente al planeta. 

    ¿por qué sucede esto?  La oferta constante de productos, nos obliga a “renovar” o “actualizar”  nuestros dispositivos. Compramos nuevos modelos y desechamos los viejos automáticamente Esto trae como consecuencia una explotación de recursos y un exceso de desechos. 

    Según los últimos informes, por año se crean 50 millones de toneladas de residuos de aparatos electrónicos, con un valor de más de 60.000 millones de dólares. La gran mayoría de estos desechos no son reciclados o reutilizados y solo contaminan el medio ambiente, no solo como residuos, también con las sustancias químicas que liberan, nocivas para el ecosistema  y para la salud. 

    ¿Y qué podemos hacer al respecto? Reutilizar. Los aparatos pueden ser revisados y reparados, cumpliendo con su ciclo de vida real. Esta alternativa es económica, eficiente y sustentable con el planeta. 

    Como segunda instancia, para los dispositivos que ya no tienen salvación, el reciclaje es la mejor opción. Una economía circular, en la que se aprovechen los recursos y materiales para la producción emergente. 

    ITAD, la disposición de activos tecnológicos e informáticos,  es el proceso por el cual las organizaciones pueden gestionar, de manera segura y responsable, sus desechos electrónicos. Recuperando la mayor parte y reciclando de manera eficiente.

    ¿Dónde podemos reciclar dispositivos electrónicos en Argentina?
    El Centro Basura Cero y la empresa Skillers son  organizaciones encargadas de clasificar los residuos electrónicos para reparar, reutilizar, reciclar y donar. Aprovecha a chusmearlas para darle otro destino a tus dispositivos electrónicos. 

  • Nuestro cuerpo como inteligencia artificial natural

    Nuestro cuerpo como inteligencia artificial natural

    La tecnología y la ciencia han avanzado a pasos agigantados en los últimos años, y han traído consigo una serie de avances que han revolucionado la forma en que vivimos y nos relacionamos con el mundo que nos rodea. Desde lentes de contacto que mejoran la vista hasta piel artificial que nos permite recuperar partes dañadas de nuestro cuerpo, estos avances han mejorado significativamente nuestra calidad de vida.

    Sin embargo, también han surgido nuevas preocupaciones y desafíos. La inteligencia artificial (IA) y la ciencia están avanzando a un punto en el que se están reemplazando partes del cuerpo con tecnología. Por ejemplo, se están desarrollando chips que se pueden implantar en el cerebro y que pueden interactuar con las células cerebrales de una manera similar a como lo hacen las computadoras.

    Este avance plantea preguntas importantes sobre la naturaleza de la mente y el cuerpo humano. ¿Qué pasa cuando dejamos de usar un músculo? El músculo se atrofia. Del mismo modo, la capacidad de autosanación del cuerpo energético puede bloquearse si no la utilizamos. Esto significa que la información genética que nos permite sanar y recuperarnos puede no ser transmitida a la siguiente generación.

    El cuerpo humano tiene la capacidad de autosanación y es energético y vibracional. Hay muchos experimentos que se han realizado que demuestran cómo, a través de la expansión de la conciencia del ser humano, podemos auto curarnos a través de la palabra o la espiritualidad. Incluso, cuando amamantas a un bebé, si el bebé se enferma, la calidad de la leche cambia para ayudar al bebé a sanar. Es como si fuera una inteligencia artificial natural.

    La física cuántica ha hablado durante mucho tiempo de la capacidad de curarnos a través de nuestros pensamientos y palabras. Max Planck, físico cuántico de 1927, dijo que «la mente es la matriz que crea la realidad». Es decir, que nuestra mente tiene un papel fundamental en la creación de nuestra realidad y que nuestras creencias y pensamientos pueden influir en nuestra salud y bienestar.

    Estamos presenciando una explosión de tecnología que nos está llevando a bloquear capacidades del cerebro que hoy tenemos. Como células que no se usan y pierden su función, estamos desperdiciando recursos mentales valiosos que podrían ser aprovechados para crear un mundo más consciente y armónico.

    Esto plantea la pregunta: ¿cómo podemos usar la tecnología y la ciencia de manera responsable para mejorar nuestra calidad de vida sin perder de vista nuestra conexión con nuestra mente y nuestro cuerpo? ¿Cómo podemos aprovechar al máximo los avances tecnológicos sin dejar de lado nuestra capacidad natural de autosanación y bienestar? 

  • Ropa inteligente que detecta enfermedades

    Ropa inteligente que detecta enfermedades

    La tecnología avanza y ya no existen sólo teléfonos inteligentes, sino también indumentaria inteligente. Si todavía no escuchaste sobre esto, quedate leyendo porque va a fascinarte. 

    La ropa del futuro no va a ser como la conocemos hoy en día, porque la industria de la moda también está cambiando. La ropa combinada con la tecnología, además de cumplir la función principal que es vestirnos, puede mejorar nuestra calidad de vida. Así aparecen los llamados wearables, dispositivos electrónicos inteligentes que podemos usar como parte de nuestra vestimenta cotidiana. Las nuevas generaciones traen todo esto ya incorporado y mucho más. 

    Julián Ríos Cantú es un niño mexicano, que a sus 13 años ya creó un wearable que puede salvar vidas. A partir de la dolorosa experiencia del cáncer de mama que tuvieron su madre y su abuela, Julián decidió inventar un dispositivo que pudiera proteger a todas las mujeres de esta enfermedad: EVA Bra. 

    EVA Bra es un corpiño con un dispositivo electrónico no invasivo que cuenta con sensores para detectar cambios indicadores de un posible cáncer de mama. Esta información se transmite vía bluetooth con un informe preciso y automático para la paciente y su médico. Gracias a este invento, se puede hacer un seguimiento sobre la evolución o posibilidad del cáncer y tomar medidas tempranas tanto para prevenir como para curar. No es necesario usar el EVA Bra todos los días;  alcanza con una hora y media a la semana para tener los datos actualizados. 

    Este dispositivo fue creado por Julián con la intención de salvar muchas vidas, y lo está logrando con una herramienta muy útil y accesible. Él pudo transformar una situación difícil en una posibilidad para ayudar a más personas que atraviesan lo mismo. 

    La creatividad, la tecnología y el corazón pueden lograr cosas increíbles. Pensamos juntxs: ¿qué otros wearables podemos crear para aportar a la humanidad? 

  • Un invento para reducir la contaminación plástica

    Un invento para reducir la contaminación plástica

    Cada año producimos cientos de millones de toneladas de plástico. Mucho es PET (botellas y envases). En 2022, científic@s de la Universidad de Texas presentaron FAST-PETasa, una enzima que desarma ese plástico en horas o días y permite re-utilizarlo, en lugar de quemarlo o enterrarlo.

    De la naturaleza al laboratorio
    La idea nace al estudiar microbios que degradan el PET en la naturaleza. Con ese aprendizaje, mejoraron la enzima para que funcione a baja temperatura y sea más rápida.

    Qué cambia si se escala
    Hoy se prueba en plantas de reciclaje. Si se adopta en mayor escala, el PET podría circular más veces con menor impacto, reduciendo no sólo residuos, sino demanda de materia prima virgen.

    Oportunidad para la región
    En Argentina y en países vecinos, esta tecnología puede complementar la recolección diferenciada, a las cooperativas cartoneras y plantas de clasificación. Cuanto más limpio y separado llegue el PET, mejor funciona la enzima y mayor es la calidad del material recuperado. 

    Con políticas de envases y compras públicas sostenibles, podemos cerrar el ciclo de botellas y textiles de poliéster, generar menos basura, recuperar más material y cultivar una economía que se regenera, tal como lo hace la naturaleza.

    Lo simple suma: separar limpio, apoyar a las cooperativas, elegir envases retornables. La innovación ayuda, pero es la comunidad la que lo hace posible.

    Para saber más

  • MOF: diseñar el vacío para resolver problemas concretos

    MOF: diseñar el vacío para resolver problemas concretos

    Es urgente encontrar formas más inteligentes de capturar, separar y purificar moléculas. Aire, agua, alimentos y energía comparten el mismo obstáculo: necesitamos materiales que funcionen sin gastar de más. 

    El Premio Nobel de Química 2025 reconoció a Richard Robson, Susumu Kitagawa y Omar M. Yaghi por abrir el camino creando los MOF: marcos metal‑orgánicos, cristales con cavidades internas diseñadas a medida. El vacío, adentro, tiene un propósito.

    Un MOF es como un panal a escala microscópica. Se arma con dos piezas: nodos metálicos y puentes orgánicos. Juntos forman una red rígida llena de huecos invisibles a simple vista, pero con una superficie interna enorme. Ahí está la clave: cuanta más “pared interna” hay, mejor puede pegarse la molécula que queremos capturar. Cambiando el metal, el puente o un detalle químico de la pared, se elige qué moléculas prefiere el material. No hace falta saber química para entenderlo, es como ajustar el tamaño y el imán de un colador.

    En la práctica, los MOF se integran en filtros, cartuchos o recubrimientos. El aire o el agua pasan a través, las moléculas objetivo se adhieren a las paredes internas y, cuando el material se llena, se regenera: se cambia la temperatura o la presión, o se usa un gas de barrido para liberarlas. Ese ciclo se repite muchas veces.

    El aporte de los premiados fue complementario. Robson imaginó la arquitectura. Kitagawa mostró que estas redes pueden “respirar” y seguir funcionando. Yaghi les dio estabilidad y un método para diseñarlas a medida. Juntos, convirtieron el espacio interno en una herramienta.

    Ayudemos a que estas alternativas lleguen a donde más impacto puedan tener. Compartí esta nota e investigá más sobre estas soluciones porosas para tu empresa, universidad o municipio. El cambio empieza por elegir tecnologías que hagan más con menos.

    Si querés saber más: