Etiqueta: sostenibilidad

  • Ladrillos ecológicos para construir un mundo mejor

    Ladrillos ecológicos para construir un mundo mejor

    Desde Nairobi, Nzambi Matee y su equipo transforman plástico descartado en materiales de construcción que cambian barrios y también miradas. Su empresa, Gjenge Makers, ya recicló más de 200.000 kilos de residuos y los convirtió en adoquines y baldosas de alto desempeño. Además, impulsó empleo para recolectores, organizaciones juveniles y mujeres.

    Los adoquines de Gjenge están fabricados con plásticos recuperados y tienen una resistencia a compresión superior a la de los pavers de hormigón tradicionales. Son durables, coloridos y pensados para veredas, patios, senderos y espacios comunitarios. 

    Cada pieza es un paso menos de plástico en vertederos y un paso más hacia barrios más limpios y lindos.

    El modelo es circular y local, donde los residuos que antes no tenían salida se convierten en insumo; ese insumo se vuelve infraestructura útil y, en el camino, se generan oportunidades de trabajo. Gjenge Makers lo resume bien al demostrar que se puede construir de otra manera, de forma accesible y sostenible para el mundo.

    Para contactarlos o conocer proyectos recientes, especificaciones técnicas y pedidos:

    • Sitio oficial: https://www.gjenge.co.ke/
    • Email: sales@gjenge.co.ke
    • Teléfono/WhatsApp: +254 768 188 934 / +254 102 188 934
    • Dirección: Butere Rd, Nairobi
  • Un scanner que identifica los distintos tipos de plástico

    Un scanner que identifica los distintos tipos de plástico

    Los desechos plásticos se siguen amontonando en toneladas que contaminan nuestro planeta. Aunque hay muchos emprendimientos e ideas para reciclar y disminuir la cantidad de residuos, no es tan fácil como parece. De hecho, solo el 14% del plástico del mundo se recicla por año. 

    Jerry de Vos, un joven ingeniero de diseño industrial, convirtió una placa “raspberry Pi” en un detector de plásticos. Este invento eficiente, económico y sencillo de realizar, lo convirtió en ganador del premio James Dyson Sustainability 2021. ¿Qué es lo que hace? Mediante la tecnología de scanner infrarrojo, identifica los distintos tipos de plásticos para facilitar su clasificación y reutilización o reciclaje. 

    Jerry trabajó en “Precious plastic”, un proyecto de reciclaje de plástico, y allí descubrió lo difícil que era clasificar este material. Su invento pretende hacer el reciclaje una práctica accesible para todos. Separar los distintos tipos de plástico de forma rápida y precisa puede generar grandes mejoras en los procesos de reciclaje. 

    El diseño del scanner todavía está en desarrollo pero, con el dinero del premio, De Vos pretende finalizarlo. Su idea es, en un futuro, realizar un scanner que pueda enlazarse con el celular, para que sea aún más accesible para todos y marque una verdadera diferencia. 

    Esta tecnología tiene el objetivo de generar un mundo más verde y que todos tengamos la posibilidad de colaborar para lograrlo.

  • Recuperá y reciclá tus dispositivos electrónicos

    Recuperá y reciclá tus dispositivos electrónicos

    Cómo el reciclaje de productos tecnológicos puede contribuir al cuidado del medio ambiente

    La constante innovación tecnológica trajo grandes beneficios, pero a su vez,  nuevas problemáticas. El modelo de consumo rápido: producir, consumir y tirar, afecta negativamente al planeta. 

    ¿por qué sucede esto?  La oferta constante de productos, nos obliga a “renovar” o “actualizar”  nuestros dispositivos. Compramos nuevos modelos y desechamos los viejos automáticamente Esto trae como consecuencia una explotación de recursos y un exceso de desechos. 

    Según los últimos informes, por año se crean 50 millones de toneladas de residuos de aparatos electrónicos, con un valor de más de 60.000 millones de dólares. La gran mayoría de estos desechos no son reciclados o reutilizados y solo contaminan el medio ambiente, no solo como residuos, también con las sustancias químicas que liberan, nocivas para el ecosistema  y para la salud. 

    ¿Y qué podemos hacer al respecto? Reutilizar. Los aparatos pueden ser revisados y reparados, cumpliendo con su ciclo de vida real. Esta alternativa es económica, eficiente y sustentable con el planeta. 

    Como segunda instancia, para los dispositivos que ya no tienen salvación, el reciclaje es la mejor opción. Una economía circular, en la que se aprovechen los recursos y materiales para la producción emergente. 

    ITAD, la disposición de activos tecnológicos e informáticos,  es el proceso por el cual las organizaciones pueden gestionar, de manera segura y responsable, sus desechos electrónicos. Recuperando la mayor parte y reciclando de manera eficiente.

    ¿Dónde podemos reciclar dispositivos electrónicos en Argentina?
    El Centro Basura Cero y la empresa Skillers son  organizaciones encargadas de clasificar los residuos electrónicos para reparar, reutilizar, reciclar y donar. Aprovecha a chusmearlas para darle otro destino a tus dispositivos electrónicos. 

  • Sea stone: la alternativa al hormigón que no contamina

    Sea stone: la alternativa al hormigón que no contamina

    Los desechos de la industria pesquera ensucian y contaminan nuestras playas. Cada año se descartan millones de caracoles y valvas marinas que podrían tener otro destino.

    Newtab-22, el proyecto de diseño fundado por Hyein Choi y Jihee Moo, busca aprovechar materiales naturales para unir sostenibilidad y estética contemporánea. Su principal recurso son las cáscaras de mariscos, con las que crean “sea stone”, un material eco‑friendly con propiedades similares al concreto. Esta mirada creativa, sostenible en lo ambiental y en lo económico, le devuelve valor a un residuo que suele terminar en la basura.

    Sea stone se elabora con un proceso manual y de baja energía para no dejar huella negativa en el planeta. Es ideal para jarrones, azulejos decorativos o tableros de mesa, con piezas únicas en color y textura que, a pequeña escala, ofrecen una alternativa sustentable al cemento. 

    En 2025, el equipo continúa activo con colaboraciones junto a estudios y productores locales para ampliar la recuperación de carcasas, mejorar la trazabilidad del material y sumar nuevos formatos sin perder el trabajo artesanal.

    Sigamos buscando maneras de producir en armonía con el ambiente. Las opciones siguen creciendo.

    Web de Newtab-22

  • Techos que almacenan agua de lluvia

    Techos que almacenan agua de lluvia

    Cada vez más ciudades activan soluciones simples para usar mejor el agua. En Ámsterdam, una red de techos inteligentes capta la lluvia, la guarda y la distribuye cuando hace falta. 

    El sistema funciona con sensores y válvulas que se ajustan solos; retienen agua para riego en periodos secos, alivian peso en días de tormenta y ayudan a mantener los edificios más frescos sin consumo extra de energía. El resultado es práctico y medible, logrando menos demanda de agua potable para usos no potables, más confort térmico, menos estrés sobre los desagües y un plus de biodiversidad gracias a terrazas verdes que atraen plantas, aves e insectos.

    La implementación puede ser gradual y alcanzable. En un edificio, se empieza por una capa de retención sobre la terraza, un tanque o bandejas modulares, y un control básico de flujo. Con eso ya se reutiliza agua para riego, limpieza de espacios comunes y lavado de veredas. El siguiente paso es sumar sensores de humedad y pronóstico para optimizar cuándo almacenar y cuándo liberar. Y cuando varios edificios se conectan, el barrio coordina descargas y comparte datos, escalando el impacto sin complejidad excesiva.

    La tecnología está disponible y hay proveedores locales que adaptan el sistema a distintas superficies, desde techos planos hasta patios interiores. Elegir materiales de bajo mantenimiento, plan de limpieza estacional y uno o más responsable simplifica la operación. Pequeñas decisiones ordenadas en un circuito realmente hacen la diferencia. 

    ¿Qué ajuste podría iniciar tu edificio este mes para aprovechar la próxima lluvia?

  • ¿Cómo cuidar la energía que tenemos?

    ¿Cómo cuidar la energía que tenemos?

    Estrategias frente a la crisis energética

    En 2011 Japón enfrentó una crisis energética en la que tuvieron tomar ciertas medidas que hoy nos sirven de ejemplo para saber cómo podemos actuar frente al escenario similar que estamos viviendo en muchas partes del mundo.

    En el caso de Japón, una planta nuclear colapsó a causa de un terremoto y un tsunami, lo que generó una pérdida del 40% de energía en una noche. Frente a este desalentador panorama, se pensaron distintas soluciones con el fin de ahorrar la energía disponible. Entre ellas, apagones programados en la industria, se dejaron de utilizar las escaleras mecánicas de los centros comerciales y se apagaron las impresoras en desuso; destituyeron las máquinas expendedoras, invitando a los trabajadores a traer sus propias bebidas y a usar ropa ligera para minimizar el uso de aire acondicionado.

    Por otro lado, los partidos deportivos se trasladaron a un horario más temprano para reducir la iluminación; ciertas empresas invirtieron en bombillas LED y paneles solares, y las fábricas reajustaron sus turnos para una red eléctrica más ligera. Muchas de estas decisiones no son cómodas, pero son necesarias para reducir el consumo y preservar los recursos que tenemos antes de que sea demasiado tarde. Reorganizar nuestras prioridades y ajustar nuestras necesidades con las del medio ambiente son conceptos clave para cambiar el futuro de la crisis climática.

    La crisis energética es una realidad, pero está en nuestras manos decidir encender la luz propia y apagar los interruptores innecesarios. ¿Cómo podés cuidar la energía de tu ciudad?

  • PermaFungi: del café al micelio, soluciones circulares desde Bruselas

    PermaFungi: del café al micelio, soluciones circulares desde Bruselas

    PermaFungi toma algo tan común como el café usado y lo convierte en valor. Con los mismos restos cultivan setas comestibles y, al terminar, ese sustrato vuelve a la tierra como abono para huertas urbanas. Además, con el tejido de los hongos crean envases livianos y compostables que reemplazan plásticos, usando mucha menos energía y generando menos contaminación.

    En 2025 la empresa avanza con una nueva planta para escalar la producción de materiales de micelio y mejorar la logística de recolección de café en la ciudad. Abren sus puertas con visitas guiadas y ofrecen talleres para aprender a cultivar y emprender en clave circular, sumando módulos sobre diseño de materiales y evaluación de impacto. Entre sus colaboraciones recientes destaca un estuche de micelio para dos jabones de Savonneries Bruxelloises, disponible desde mayo de 2025 en su tienda y online, y pilotos con comercios locales para reemplazar rellenos y bandejas de embalaje de un solo uso.

    Más allá del producto, el mensaje es claro: lo que llamamos basura puede ser el inicio de otra cosa. Al aprovechar recursos locales, cerrar ciclos y compartir su método, acercan la idea de una ciudad donde comer mejor y generar menos residuos van de la mano.

    Si te interesa conocerlos, su web reúne información práctica sobre productos, visitas y cursos, y su Instagram muestra el día a día del taller y las novedades. Es una puerta de entrada simple para entender cómo los hongos pueden ayudar a rediseñar nuestra forma de producir y consumir.

    Dejanos tu comentario si esta idea te inspiró.

  • Una nueva ola artística: arte sostenible

    Una nueva ola artística: arte sostenible

    El arte siempre ha sido un espejo de lo humano y de cómo habitamos el mundo. Hoy, iniciativas concretas le dan cuerpo a esa idea. El colectivo Washed Ashore arma esculturas monumentales con plásticos recogidos de playas para mostrar, a escala real, el costo de los desechos marinos. En Londres, Forest for Change de Es Devlin convirtió una plaza en un bosque temporal para hablar de biodiversidad y Agenda 2030. En América Latina, el Festival Concreto en Brasil y el Museo del Reciclaje de Barranquilla impulsan piezas con chatarra y residuos electrónicos, mientras Studio Swine trabaja con plásticos del océano en objetos y performances que viajan por bienales. Incluso marcas y museos empiezan a cambiar materiales: el V&A y el MoMA han exhibido bioplásticos y piezas de micelio, señalando el paso del “objeto eterno” a la obra que nace, vive y vuelve a la tierra.

    Estas prácticas no buscan solo sorprender, sino abrir conversación sobre qué materiales elegimos, cuánto duran y qué costo dejan. Al mirar más allá de la estética, el arte sostenible nos invita a revisar hábitos cotidianos y a imaginar una cultura donde creación y cuidado vayan juntos. 

    La obra se vuelve proceso y responsabilidad compartida, desde talleres comunitarios de arte con residuos hasta residencias que trabajan con materiales locales y biodegradables.

    También crece la red que las hace posibles: residencias que financian biomateriales, laboratorios ciudadanos que enseñan a crear pigmentos y papel con desechos orgánicos, y convocatorias que premian proyectos con impacto ambiental medible. Este ecosistema une artistas, comunidad y ciencia para llevar el cambio del taller a la calle.

  • ¿Qué es la permacultura?

    ¿Qué es la permacultura?

    ¿Ya escuchaste hablar de la permacultura? 

    Este concepto atraviesa muchísimas áreas siempre desde la sostenibilidad y la regeneración de vida. 

    Es un método ancestral para diseñar teniendo en cuenta la biodiversidad  de cada ecosistema y los recursos con los que cuenta. 

    Su principio básico es la observación e imitación de la naturaleza, y a partir de esto crear los propios sistemas. 

    Es un sistema de técnicas y herramientas aplicable a todas las áreas de la vida, para sacar el mejor provecho y satisfacer las necesidades, mientras cuidamos al medio ambiente. 

    Atraviesa lo económico, lo político y lo social, siguiendo las enseñanzas de la naturaleza, y puede ser una gran solución ambiental para enfrentar la crisis que estamos atravesando. 

    Apunta al equilibrio de cada área, teniendo en cuenta las necesidades de los seres humanos, así como también las del hábitat que nos rodea, y las relaciones entre sí. La aplicación de la permacultura propone estrategias para que todxs sean respetados y beneficiados. No solo en el tiempo presente, sino que tiene visión a futuro, pensando en el impacto de cada acción, la productividad y el mantenimiento de los sistemas con un equilibrio natural, al igual que ocurre en la naturaleza.

    Básicamente, se trata de que cada sistema que creemos, sea en la agricultura, en construcción de casas o sistemas políticos-económicos, se pueda integrar al entorno de manera “natural” preservando el ecosistema. Una manera de pensar más integrativa que no considere solamente nuestros propios intereses. Para esto se tienen en cuenta los materiales, la economía y los recursos locales, el funcionamiento de las comunidades, y el impacto ambiental. 

    La permacultura combina prácticas ancestrales con ciencia y tecnología actual que nos permiten comprender mejor la dinámica de los ecosistemas y la naturaleza. 

    El objetivo es regenerar el capital natural como el agua, el sol, el oxígeno, la energía, apuntando a la salud de todos los seres vivos y el planeta. 

    La permacultura es un método aplicable en todas las cosas, y en todos los niveles. Con el foco en el largo plazo, y la maximización del impacto positivo, se construye siempre hacia un mundo mejor. 

  • Nuevas perspectivas de la arquitectura

    Nuevas perspectivas de la arquitectura

    as nuevas infraestructuras, sino cómo hacerlo teniendo en cuenta las problemáticas actuales y proponiendo soluciones. 

    Dos estudiantes recién graduadas de la Universidad de Arquitectura de Copenhague plantean su proyecto de graduación con una nueva perspectiva sobre la arquitectura: remodelar y recuperar lo ya construido, en vez de levantar más edificios. 

    ¿Por qué este cambio de visión? Principalmente para cuidar al medio ambiente.  Generalmente no somos conscientes del gran impacto ambiental que tiene llevar a cabo una construcción de cero. Nina Christine Hansen y Olivia Thomsen lo saben muy bien, y es por eso que traen una propuesta sobre la transformación con los recursos ya existentes. priorizando el uso y remodelación de las estructuras que tenemos para preservar lo ambiental, y también lo social. 

    Su proyecto se llama Neighbourhood of Care y tiene como objetivo restaurar el antiguo hospital Aalborg North para convertirlo en un nuevo vecindario, con el foco puesto en el cuidado de la salud social y psicológica. Esta planificación urbana fue realizada teniendo en cuenta aspectos como los grupos sociales marginados, así como también los recursos y el clima. 

    Las arquitectas se plantearon qué tipo de escala de valores querían tener en cuenta a la hora de abordar este proyecto y fueron mucho más allá de lo monetario. Se centraron en la igualdad de género, en la inclusión de todos los grupos sociales, en el cuidado de la salud pública y en la conservación y reutilización de los recursos del edificio. Pero ahora, además, se remodeló el espacio para inaugurar una casa comunitaria en donde todas las poblaciones vulnerables pueden vivir, recibir asistencia y ayuda. También hay espacios públicos para realizar actividades sociales, y lugares íntimos según las necesidades de los distintos residentes. 

    Gracias a Nina Christine Hansen y Olivia Thomsen, el hospital local se rediseñó para cuidar tanto del aspecto físico como de lo social. Ellas nos dejan un ejemplo de la arquitectura del futuro, centrada en transformar y mejorar todo lo que ya construimos, en lo material y en lo esencial. 

    Una nueva mirada sobre los edificios, y la manera de intervenir desde el lugar de arquitecto, que puede cambiar el mundo que conocemos.