Edna es una mujer de 88 años que decidió llevar una vida distinta a la que conocemos. Desde 1960, tomó la iniciativa de volverse autosuficiente y dejar de formar parte del sistema en el que estamos todos inmersos. Instalada en Estados Unidos, pero lejos de los departamentos lujosos y las marcas de moda más importantes, Edna vive hasta el día de hoy en una casa que su padre construyó treinta y dos años atrás. Por elección propia, su hogar no cuenta con electricidad ni agua corriente. Tampoco va al médico, ni al supermercado. Por supuesto que se abastece de necesidades básicas, solo que lo hace de otra manera: por ejemplo, obtiene el agua de un manantial, cocina con una estufa a leña y cosecha sus propios alimentos.
Edna produce con sus propias manos todo lo que necesita; desde ropa hasta productos de higiene. De esa manera, no solo es 100% independiente: también es 100% sustentable. Lleva décadas viviendo así y se siente perfectamente bien en todos los aspectos.
Los que la conocen aseguran que es una mujer feliz y que se siente bendecida de poder elegir su propio modo de vivir en este mundo. Esto no significa que todos debamos elegir este tipo de vida, sino que es importante saber que es posible.

Edna es el vivo ejemplo de que no necesitamos de todos los lujos ni las últimas modas para ser felices, y que podemos llevar una vida más simple si así lo deseamos. El punto no es salirse del sistema; por lo contrario, se trata de construir nosotros mismos un sistema mejor y más saludable, donde el foco esté puesto en lo verdaderamente importante.





Deja una respuesta